Zoido endosa a sus subordinados la responsabilidad del operativo del 1-O

Juan Ignacio Zoido. / EFE

«El dispositivo que puso los Mossos era totalmente insuficiente», denuncia el ministro, que defiende la proporcionalidad de las cargas

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Juan Ignacio Zoido no se responsabiliza del operativo policial para frenar el referéndum del 1 de octubre de 2017. El que fuera el máximo responsable del Ministerio del Interior durante el 'procés' apuntó a sus subordinados ante el Tribunal Supremo. Zoido fue tajante: «No diseñé» el operativo porque, explicó, los ministros no entraban tanto al detalle. «Yo no di la orden de qué tenían que hacer y cómo lo tenían que hacer». «¿Quién dio la orden?», le preguntaron de forma insistente. «Los operativos», se refugió de forma reiterada Zoido, que no respondió por qué solo se envió un refuerzo de 6.000 agentes en el operativo 'Copérnico-Avispa' para la inmensa labor de clausurar más de 2.000 colegios. Solo, al final, dio un nombre: fue el coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, el mando único contra el 1-O, el que diseñó el operativo. Pero poco más.

El titular de Interior se mostró durante toda la tarde muy vago en sus respuestas. «Lo desconozco», «no lo sé» o «no lo recuerdo» fueron sus respuestas cuando les pedían datos particulares sobre supuestas agresiones a las fuerzas de seguridad, órdenes sobre el despliegue o detalles de cómo, cuándo y por qué se mandaron los refuerzos. Ni un dato sobre la cadena de mando.

A pesar de no aceptar responsabilidad alguna en el dispositivo 'Copérnico-Avispa', Zoido sí que hizo una defensa cerrada de los policías y los guardias civiles frente a la supuesta pasividad de los Mossos. «Hicieron un uso racional y proporcional de la fuerza. En aquellos lugares donde no hubo ningún impedimento, no pasó nada. Se llevaron el material y no pasó nada. Tuvieron una actuación destacada en unas actuaciones muy adversas para ellos», apostilló.

«En el 1-O hubo una actuación proporcionada de las fuerzas de seguridad», insistió ante la andanada de preguntas-reproches que le llegaban desde la bancada de los abogados defensores, sabedores de que la dureza de las imágenes de las cargas aquel domingo sigue siendo una de sus mejores bazas. «Cuando se emplea el uso de la fuerza todas las imágenes son parecidas y ninguna es agradable», fue lo más parecido a una disculpa o un 'mea culpa' del que fuera máximo responsable de las fuerzas de seguridad.

¿Le engañaron?

Zoido, casi con la misma fuerza que defendió a los agentes que estaban a su mando, cargó contra los Mossos por su supuesta pasividad antes y durante el 1-O. «Unos han intentado cumplir con la cuestión principal, que era impedir el referéndum, y otros han tolerado que se hicieran las votaciones», dijo. «El dispositivo que puso los Mossos era totalmente insuficiente», zanjó.

El exministro dio a entender que la dirección del cuerpo, en particular el 'major' Josep Lluís Trapero (un tipo «no muy colaborador y reticente») tomó el pelo a Pérez de los Cobos, diciendo que el cuerpo autonómico sí que iba a actuar y que la Policía y la Guardia Civil solo serían fuerzas «auxiliares». «No se cumplió el despliegue al que se había comprometido los Mossos anteriormente». «A mí me trasladaron que los Mossos iban a impedir el referéndum», que los «Mossos iban a cumplir». «Aunque Trapero no estaba (por la labor) confiaba (Pérez de los Cobos) en que los Mossos responderían», insistió el ministro.

Pero que a partir del 29 de septiembre Interior empezó a dudar cuando la Generalitat de Cataluña comenzó a decir que la prioridad era garantizar la votación, apuntó.

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