Serra da Estrela y su sueño de convertirse en referente

La estación portuguesa, en su apertura, el día 1 de noviembre/Serra da Estrela
La estación portuguesa, en su apertura, el día 1 de noviembre / Serra da Estrela

La única estación del país luso abrió el curso el pasado 1 de noviembre y alarga su temporada con el objetivo de ser el dominio que más tarde cierra en la Península Ibérica

JUANJO GONZALOMADRID

Situada a unos pocos kilómetros de la frontera con España aparece Serra da Estrela, un lugar único en el país luso -se trata, además, del único dominio esquiable situado en Portugal- en el que se disfruta del esquí. Prueba de ello fueron las imágenes del pasado 1 de noviembre, cuando desde sus pistas, o más concretamente una de ellas, daban la bienvenida a un invierno que acabaría torciéndose semanas más tarde con la subida de las temperaturas y las escasas precipitaciones caídas en buena parte de la Península Ibérica.

Apenas unos metros con los que dar la bienvenida al invierno antes de lo previsto en el centro de la nieve portugués, aunque a juzgar por las fotos que desde Serra da Estrela se compartieron en redes sociales, la idea no fue muy exitosa. No sería la primera vez en la que se trata de seducir a los amantes del esquí con este tipo de iniciativas. Allí, cada temporada se trata de alargar el oro blanco en sus trazados lo máximo posible, persiguiendo el objetivo de ser la última en clausurar el curso en la Península Ibérica.

Serra da Estrela, en su estado actual
Serra da Estrela, en su estado actual / Serra da Estrela

Un modo de atraer a los usuarios de un país que son muy habituales en algunos de los centros situados en la Cordillera Cantábrica o en Béjar-La Covatilla. Todo ello a pesar de que en este final de febrero únicamente cuentan con seis pistas abiertas -verdes y azules, tan solo una roja-, una natural, y una acumulación que llega a los 50 centímetros de nieve dura en un dominio que posee un trazado negro.

Como el año pasado, en tierras portuguesas sueñan con volver a ser la última estación de la Península en cerrar sus puertas

Desde Serra da Estrela no son muchas las actividades que ofrecen, pero en sus pistas se pueden realizar los primeros descensos sobre la nieve para aquellos que se inician en el mundo del esquí, o recorrer parte de la estación con raquetas de nieve. La experiencia estrella, eso sí, parece su picnic gourmet a 2.000 metros de altitud. Todo un lujo en mitad de una jornada pasada por nieve.