ADIF insiste en la necesidad de demoler el viaducto sobre el Arlanzón para garantizar la seguridad

Adif insiste en la necesidad de derribar el puente./Tomás Alonso
Adif insiste en la necesidad de derribar el puente. / Tomás Alonso

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias argumenta que la decisión se ha tomado sobre informes técnicos de cuatro empresas informando al contratista

ICAL

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) aseguró hoy que la demolición y reconstrucción del viaducto sobre el río Arlanzón, situado en la línea de alta velocidad Venta de Baños-Burgos, es la única forma de garantizar la seguridad y funcionalidad de la estructura durante su vida útil.

Además, la decisión de demoler el tablero del viaducto se ha tomado exclusivamente porque «las evidencias de todas las pruebas e informes realizados desde su construcción apuntan claramente a deficiencias que ponen en evidencia incumplimientos de las prescripciones técnicas que ADIF exige a estructuras de estas características».

En este sentido, también argumenta que ADIF Alta Velocidad debe garantizar la seguridad de sus infraestructuras para los usuarios de las mismas, tanto de viajeros como de mercancías, «por encima de cualquier otra consideración», por lo que «la responsabilidad de la empresa es no poner en servicio ninguna infraestructura de la que quepan dudas sobre su seguridad».

A su vez, se explica que han sido cuatro empresas las que han participado en los estudios previos en los que se sustenta la decisión, el último realizado en mayo de 2017 y en el que se pone de manifiesto un problema técnico «muy grave que comprometen la vida útil de la estructura».

Al mismo tiempo, se asegura que los informes técnicos que alertaban de deterioro se han podido confirmar una vez la estructura está siendo demolida, «al denotarse una muy deficiente ejecución del hormigonado, absolutamente impropia de estructuras de esta relevancia y muy lejos de las exigentes prescripciones técnicas de calidad que Adif exige a sus obras».

Adif incide en que desarrolló numerosos ensayos y estudios sobre la estructura del viaducto sobre el río Arlanzón que sirvieron para «adoptar la decisión de ordenar la demolición del tablero del viaducto, trasladada al contratista en fecha 27 de noviembre de 2017, en el que intervinieron diferentes empresas de ingeniería y profesionales de reconocido prestigio en el ámbito de las estructuras de hormigón».

En concreto, expone que en los informes previos de Adif Alta Velocidad participaron la empresa de ingeniería Fhecor, especializada en estructuras; y Cemosa (laboratorio homologado), quien realizó la extracción de testigos «en presencia del contratista». Asimismo, también se encargó una investigación a la empresa de ingeniería Siegrist y Moreno SL, especializada en el cálculo de estructuras, quien realiza un segundo informe y vuelve a extraer hormigón con Cemosa. Y por último, La empresa de ingeniería Cygsa (Control y Geología, SA), quien realizó una auditoría externa.

Adif quiso dejar claro, en un informe a los medios sobre todas las actuaciones de inspección desarrolladas, antes de adoptar la decisión de demolición de la estructura, la UTE encargada de la obra «siempre estuvo al corriente de todos estos estudios».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos