Burgos registra un descenso de la siniestralidad vial, favorecido por los nuevos límites de velocidad

Imagen de un accidente en la AP-1/Gruas Desi
Imagen de un accidente en la AP-1 / Gruas Desi

En la provincia se han contabilizado cuatro fallecidos, frente a los 10 registrados el pasado año, y los accidentes han caído un 10% | Se ha moderado la velocidad en las carreteras rebajadas a 90 km/h y en la AP-1

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Seguimos con tendencia a la baja. Pese a un aumento del tráfico (del 2%, de media), lo que conlleva mayor exposición al riesgo de sufrir un accidente, la siniestralidad sigue reduciéndose en Burgos. Así, en los primeros meses del año se ha registrado un descenso del 10% en los accidentes de carretera, y del 50% en los siniestros con heridos graves. Son datos de la Jefatura Provincial de Tráfico hasta el 30 de mayo, que demuestran que «estamos en la línea correcta».

Así lo indica el jefe provincial, Raúl Galán, quien destaca por positivo el balance del primer semestre de 2019 aunque sin perder de vista que se han registrado cuatro víctimas mortales en lo que llevamos de año, la última el pasado fin de semana en Santa Cruz de la Salceda. El objetivo último de la DGT es llegar a la siniestralidad cero, ha insistido, y se va por el buen camino ya que el año pasado, a estas alturas, llevábamos 10 fallecidos en las carreteras bugalesas.

Más información

Las cuatro víctimas mortales han establecido un nuevo dato histórico en Burgos, pues representan la cifra más baja desde que hay registros en la DGT. A modo de ejemplo, Galán apunta que en 1993 se registraron 137 fallecidos y no ha sido el peor de los ejercicios. Afortunadamente las cifras de siniestralidad actualmente están alejadas de esos trágicos datos, pero no se debe de bajar la guardia, insiste el jefe provincial.

El caballo de batalla siguen siendo las distracciones al volante, con los graves problemas derivados del uso del teléfono móvil, pero también el consumo de alcohol y drogas al volante o el exceso de velocidad. Galán recuerda que la velocidad en sí misma no es la primera causa de siniestralidad vial, pero combinada con el resto de las causas marca la diferencia entre un accidente leve y uno grave o uno grave y uno mortal.

De ahí la importancia de medidas para moderar la velocidad, sobre todo en las carreteras secundarias, que concentran la mayor parte de los accidentes de tráfico. La reducción de 100 a 90 km/h de velocidad máxima aplicada a principios de año está teniendo su incidencia positiva en la siniestralidad. Se está reduciendo la velocidad media en carreteras convenicones, afirma el jefe provincial, y si bien es pronto para hacer una valoración en profundidas, sí que es cierto que la medida ha influido en la caída en el número de accidente.

Protección al ciclista

Los accidentes en los que la víctima es un ciclista es otra de las preocupaciones de la DGT, sobre todo en esta época del año, en la que se dispara la presencia de bicicletas en la carretera. Este fin de semana se ha llevado a cabo un dispositivo especial de vigilancia en la provincia, centrado en controlar que se cumplen las medidas de protección frente a maniobras antirregalmentarias.

En Burgos, en lo que llevamos de año, no se ha registrado ninguna víctima ciclista mortal, si bien se han contabilizado 44 accidentes, tanto en vías urbanas como en interurbanas, con 5 heridos graves y 42 heridos leves. La mayor parte de los sucesos, 34, tuvieron lugar en vías urbanas, según la información de la Subdelegación del Gobierno.

La AP-1, más tráfico pero más lento

También se conduce a menor velocidad por la AP-1. La liberalización de la autopista ha incrementado el tráfico habitual, lo que hace que la velocidad media sea inferior. La limitación de salidas en el recorrido está ocasionando problemas de retenciones cuando se produce un accidente, reconoce Galán, pero aunque hay más siniestros al haber más tráfico, estos son menos graves.

Tras fechas señaladas como Navidad o Semana Santa, otra de las pruebas de fuego de la AP-1, y de la N-I, será la operación Paso del Estrecho, que ya ha comenzado. Tráfico controlará especialmente estas vías, junto con otras habituales de la operación, y todo sin descuidar el resto de carreteras de la provincia. Se mantendrán las operaciones salida y retorno, la especial del 15 de agosto, se vigilarán las carreteras secundarias y las fiestas en los pueblos.

Raúl Galán admite que, afortunadamente, ha habido un importante cambio de actitud en los conductores. Ahora son pocos los que conducen sin cinturón de seguridad, o los motoristas que van sin casco. Ha habido un gran trabajo de concienciación y la gente cumple la norma. Solo queda que aprendamos a disociar el uso del móvil de la conducción para evitar distracciones que pueden acabar en accidente de tráfico.