Las Cortes piden a la Junta que apoye a Castrillo de Murcia para que 'El Colacho' sea de Interés Turístico Nacional

El Colacho, de amarillo, persigue a un niño./Ricardo Ordóñez - ICAL
El Colacho, de amarillo, persigue a un niño. / Ricardo Ordóñez - ICAL

El Parlamento autonómico insta a la Junta de Castilla y León a brindar «el apoyo necesario y dentro de los cauces administrativos reglados» a la localidad para conseguir la distinción turística estatal

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La Comisión de Cultura de las Cortes de Castilla y León aprobó ayer una Proposición No de Ley (PNL) del Grupo Parlamentario Popular para que la Junta de Castilla y León «dé el apoyo necesario y dentro de los cauces administrativos reglados» a la localidad de Castrillo de Murcia con el objetivo de que la fiesta de 'El Colacho' sea declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

La PNL fue aprobada por todos los grupos políticos (PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos), a excepción de la Unión del Pueblo Leonés (UPL), que se abstuvo. La Fiesta del Colacho fue la primera fiesta burgalesa declarada de Interés Turístico, posteriormente lo lograron San Juan del Monte y la fiesta de las Peñas. Casi todas las fiestas que en los años setenta eran de Interés Turístico, hoy tienen el rango de Interés Turístico Nacional o Internacional, razón por la cual el Grupo Parlamentario Popular señalaba que la Fiesta del Colacho «no debería ser una excepción».

En estos momentos, la localidad de Castrillo de Murcia, una de las pedanías del Ayuntamiento de Sasamón, está trabajando en la solicitud para que a esta fiesta se le confiera el título honorífico de Fiesta de Interés Turístico Nacional, «categoría que nunca debió perder», según señalaba el Grupo Parlamentario Popular en su PNL.

Es una celebración en la que se llevan a cabo diferentes actos, que en su conjunto forjan una fiesta en la que confluyen una riqueza de valores que todo el pueblo cultiva y transmite a los visitantes, como pueden ser la religiosidad, la cultura, el respeto o la sociabilidad. De esta forma, se convierte en una tradición que permanece viva desde hace casi 400 años.

Pese a que sus raíces se remontan a la época romana, su significado actual tiene un origen medieval. Según consta en los archivos de la Cofradía desde 1621 se ha celebrado la fiesta de forma ininterrumpida a pesar de las prohibiciones.

Por resolución de la Secretaría de Estado de Turismo de fecha 7 de diciembre de 1978, se le concedió el título honorífico de 'Fiesta de Interés Turístico'. Asimismo, en septiembre de 1996, la Consejería de Industria, Comercio y Turismo, procedió a su incorporación de oficio en el Registro especial de 'Fiesta de Interés Turístico de Castilla y León'.