Naranja difuminado

Ciudadanos ha difuminado sus límites asimilándose al PP y perdiendo sus oportunidades como llave de gobierno y adalid del cambio

César Rico (PP), presidente de la Diputación, y Lorenzo Rodríguez (Cs), vicepresidente. /Ricardo Ordóñez / Ical
César Rico (PP), presidente de la Diputación, y Lorenzo Rodríguez (Cs), vicepresidente. / Ricardo Ordóñez / Ical
Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Como negociador político Ciudadanos no tiene rival. En 15 días la formación de Albert Rivera ha pasado de dirigir el Ayuntamiento de Burgos y la Diputación a quedarse con una Vicepresidencia provincial, y la Portavocía. Y dicen estar satisfechos.

No parece haberles hecho mella que su incapacidad para cerrar un acuerdo con Vox haya permitido la investidura del socialista Daniel de la Rosa en el Ayuntamiento de Burgos, ni que hayan tenido que claudicar ante César Rico, eterno presidente provincial y uno de los grandes vencedores de esta contienda política.

Ciudadanos hizo creer en un primer momento que Rico era el principal escollo de estas negociaciones. Incumplía sus líneas rojas, esas que no se debían saltar a favor de la regeneración política; llevaba ocho años en el cargo y no procedía del medio rural.

Sin embargo, el pasado viernes Rico volvía a convertirse en el presidente de la Diputacón, con el apoyo de Ciudadanos. Los naranjas se escudan en un acuerdo programático, en clave provincial, para justificar que ni la Presidencia sea de Lorenzo Rodríguez ni que el PP la haya cedido a favor de un segundo de abordo como Borja Suárez (que sí pasaba los filtros de Cs).

El miedo de que algún diputado 'popular' se desmarcase de votar a Rodríguez como presidente podría explicar que Ciudadanos haya reculado. Aun cuando parecía que tenía todas las de ganar con un acuerdo regional que dará la Presidencia de la Junta al PP de la mano de Ciudadanos y que debería haber llevado como contrapartida la Diputación para la formación naranja.

Rodríguez asegura que no necesita un cargo en la institución provincial para lograr su regeneración y que estará vigilante durante el mandato de Rico. Pero resultará difícil airear la alfombra cuando el 'dueño' del sillón está sentado sobre ella.

Ciudadanos podría haber intentado 'regenerar' la Diputación con un pacto con el PSOE, la primera fuerza política. Sin embargo, los naranjas no han dado opción ninguna a la negociación, y no pueden esconderse tras un pacto regional porque se han cansado de asegurar que se ha negociado en clave provincial.

Lo único claro es que Alfonso Fernández Mañueco será presidente de la Junta; César Rico, presidente de la Diputación; Daniel de la Rosa, alcalde de Burgos, y Ciudadanos se ha difuminado.

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