Solidarios

Fisioterapeuta de cabeza, un aprendizaje de ida y vuelta en África

Estela Peñaranda ha participado este verano en un proyecto solidario en una maternidad de Senegal/BC
Estela Peñaranda ha participado este verano en un proyecto solidario en una maternidad de Senegal / BC

La burgalesa Estela Peñaranda, fisoterapeuta de profesión, ha participado en dos proyectos solidarios en Togo y Senegal en clínicas de rehabilitación y maternidades

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

A Estela Peñaranda le gusta viajar. También adora su trabajo. Y uniendo ambas pasiones, esta burgalesa de Salas de los Infantes se ha lanzado a la aventura solidaria en África. Y reincidiendo. Primero fue Togo, con un proyecto para la creación de un servicio de rehabilitación. Después, una iniciativa para ayudar en una clínica de maternidad en Senegal. Ambas experiencias han sido muy gratificantes, afirma la burgalesa, que ha vuelto a España tras pasar cinco años trabajando como fisioterapeuta en Francia.

«Siempre nos ha gustado viajar», comenta Estela en referencia al grupo de amigos, y compañeros de profesión, que el año pasado viajó a Togo. Y los proyectos solidarios son «una manera diferente de viajar», aportando conocimientos y saberes de la profesión. «No es viajar para hacer turismo, sino sumergirte en su cultura», afirma la burgalesa, quien insiste en que la experiencia es «muy gratificante, porque aprendimos mucho» durante el mes que estuvieron en una clínica en Lamé, la capital de Togo, colaborando con un proyecto sanitario impulsado por una asociación francesa.

Allí ya contaban con un servicio de enfermería, matronas y fisioterapeutas. Sin embargo, el grupo de Estela Peñaranda puso en marcha un servicio de rehabilitación y, durante el mes que pasaron en Lamé, estuvieron tratando gratuitamente a todo aquel que se acercaba a la clínica. Lo más interesante, afirma la serrana, era poder ayudar a personas que habían sufrido un ictus o un accidente cardiovascular, a hemipléjicos, niños con algún tipo de discapacidad... pues requerían de un trabajo de rehabilitación importante que, en la mayor parte de los casos, es inaccesible para ellos.

Peñaranda guarda muy buen recuerdo de su estancia en Togo y Senegal / BC

«Nuestro objetivo no era dar el trabajo hecho», matiza Peñaranda, sino crear un servicio que funcione y atienda a aquellos que no tienen recursos para acudir a la atención sanitaria privada. Por ese motivo, a su marcha, el servicio de rehabilitación quedó montado y dirigido por un fisioterapeuta togolés, que cobra un módico precio por la asistencia. Ellos, por su parte, dejaron material sanitario y equipamiento que habían comprado con el dinero recaudado a través de colectas, de ayudas entregadas por amigos o familia o de charlas realizadas en Francia.

También compraron sillas de ruedas o muletas para aquellos pacientes que las necesitaban y completaron su estancia con clases de gimnasia y atención preparto y postparto, pues Estela Peñaranda es fisioterapeuta especializada en uroginecología y suelo pélvico. Una especialidad que le vino muy bien en Senegal, cuando este año se sumó a un proyecto solidario en una maternidad de la Región de Sédhiou.

Maternidad en Senegal

Estela ha estado atendiendo a mujeres en consultas gratuitas, ofreciendo asistencia en la dilatación del parto y ayudando a las matronas, actualizando con su experiencia su conocimiento para desterrar maniobras ya descartadas en Europa o mejorar la atención y el cuidado a las pacientes. Allí, explica la burgalesa, las mujeres tienen normalizada la atención ginecológica. Sin embargo, la sexualidad femenina es un tema tabú, y en la clínica se les habla sobre planificación familiar, métodos anticonceptivos, además de higiene íntima o alimentación.

En Senegal ayudaba a las mujeres en la preparación al parto, el posparto y asistencia ginecológica
En Senegal ayudaba a las mujeres en la preparación al parto, el posparto y asistencia ginecológica / BC

En África «nos reciben con los brazos abiertos. Nos tratan como reyes, de una forma exagerada», confiesa Estela Peñaranda. El color de la piel marca las diferencias y la burgalesa y sus compañeros han tratado de romper con los estereotipos para hacer ver a la población que no son más listos que ellos por ser blancos sino que tienen unos estudios que les han aportado unos conocimientos, distintos a los que allí tienen. «De ellos también hemos aprendido», afirma, pues la experiencia solidaria es un viaje de aprendizaje de ida y vuelta, del que se trae mucho más de lo que se lleva, pues fueron cargados de material sanitario y medicamentos y volvieron un poco más sabios.