El convento de Santa Ana de Villasana acoge una exposición fotográfica sobre los grabados de 'La Tauromaquia' de Goya

Detalle fotográfico de la estampa Origen de los arpones o banderillas. /Kallmeyer
Detalle fotográfico de la estampa Origen de los arpones o banderillas. / Kallmeyer

La muestra reúne 44 fotografías obtenidas a partir de los negativos realizados en 1960 por el fotógrafo Roberto Kallmeyer

BURGOS conecta
BURGOS CONECTABurgos

Después de pasar por diferentes espacios expositivos, como la plaza de Las Ventas de Madrid, la colección fotográfica titulada 'Del trazo a la luz. La Tauromaquia de Goya en las fotografías de Kallmeyer', promovida por la Junta de Castilla y León y la Filmoteca Regional, recala en el convento de Santa Ana de Villasana, donde permanecerá abierta al público entre el 6 y el 22 de septiembre, de martes a sábado, de 17:00 a 19:00, y domingos, de 12:00 a 14:00, excepto el domingo, 15 de septiembre, que permanecerá cerrada.

En octubre de 1816, el 'Diario de Madrid' anunciaba la venta de una serie de treinta y tres estampas taurinas inventadas y grabadas al aguafuerte por Francisco de Goya. Veía la luz, en plena posguerra napoleónica, la que sería mundialmente conocida como 'La Tauromaquia' de Goya. Tras la muerte del pintor, acaecida en 1828, se editó una tercera serie que añadía a los 33 grabados iniciales los siete reversos desechados por Goya, marcados con las letras de la A a la G. La exposición fotográfica que podrá contemplarse en el convento de Sta. Ana de Villasana se basa en esta edición póstuma de las estampas taurinas de Goya.

Este pintor grabó las planchas de cobre alrededor de 1815, a la edad de 69 años, afectado aún por los episodios de la Guerra de la Independencia de los que fue testigo directo. Esa violencia vivida se transmite también en sus grabados taurinos, reflejando un alto grado de dramatismo y crudeza. Por esta razón, las estampas de 'La Tauromaquia' de Goya poseen el valor y la fuerza expresiva y documental de unas representaciones de la realidad española que todavía no podían ser recogidas por la invención fotográfica, y que resultan de alto interés etnográfico e histórico.

El célebre Fernando del Toro, barilarguero, obligando a la fiera con su garrocha.
El célebre Fernando del Toro, barilarguero, obligando a la fiera con su garrocha. / Kallmeyer

Las primeras estampas de la serie muestran una peculiar evolución histórica del toreo, desde la antigüedad hasta el Renacimiento, pero a partir de la lámina nº 14, se plasman escenas de lidia concretas y contemporáneas al pintor cuyo realismo lleva a pensar que es cierta la frase de Goya «Yo lo vi», pues su memoria visual persiste y en el taller, mientas las realiza, vuelve a revivir lo acontecido en el ruedo. Junto a la calidad técnica y compositiva de las obras, la serie de 'La Tauromaquia' destila modernidad, vanguardia y genialidad, características que son una constante en la producción plástica de Goya.

Las fotografías de Kallmeyer

Roberto Kallmeyer (Madrid, 1915- 2004) fue un fotógrafo y técnico de artes gráficas con una importante producción hasta los años 60 del siglo XX. Sus negativos de 'La Tauromaquia' de Goya han sido certificados por la Calcografía Nacional y son uno de los mejores trabajos de fotografía técnica de la historia de la fotografía española.

La originalidad de la muestra reside en la búsqueda de puntos de vista no habituales a través de las posibilidades que ofrece la ampliación de la imagen. Por ello, el visitante podrá admirar en detalle los rostros de los personajes que protagonizan la lidia, la actividad en el ruedo, los atuendos y útiles para el toreo, la tensión y el peligro plasmado en los escorzos, etc.

Los negativos tienen una relación de casi 1:1 en comparación con la plancha de cobre original, por tanto, poseen un gran rango de ampliación y revelan hasta los más pequeños detalles de la técnica de grabado de Goya.