El plan alternativo al cierre de Garoña recoge 22 medidas valoradas en 119 millones de euros

Central nuclear de Santa María de Garoña/BC
Central nuclear de Santa María de Garoña / BC

Los grupos de acción local, junto con Sodebur, han diseñado un plan de reactivación a diez años vista, a fin de minimizar el impacto del cierre de la central nuclear

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Veintidós proyectos, divididos en cinco áreas de actuación, conforman el plan de dinamización del área de influencia de la Central Nuclear de Santa María de Garoña, valorado en 119 millones de euros; un plan de acción elaborado por los grupos de acción local CEDER Merindades, Adeco Bureba y Cuadrilla de Añana, en colaboración con la Sociedad para el Desarrollo de Burgos (Sodebur), a petición de los 14 municipios que se ubican en un radio de 10 kilómetros de la central nuclear, y los que más sufrirán con el cierre definitivo de la instalación burgalesa.

Tras meses de trabajo intenso, el documento se encuentra ya elaborado y, el pasado viernes, se presentó en el Consejo de Administración de Sodebur como paso previo antes de llevarlo a Diputación o Junta de Castilla y León, y solicitar los apoyos correspondientes antes de acudir al Gobierno central. Y es que el plan alternativo es consecuencia de la petición que realizó el anterior Ministerio de Energía, que ante el cierre de la central nuclear dejó bien claro que no habría 'Plan Garoña' y que debían ser los municipios del área de influencia los que impulsasen la iniciativa.

Así, el plan de acción apuesta por aprovechar las fortalezas del área de influencia, convirtiéndolas en oportunidades de desarrollo económico y social. El documento se estructura en cinco áreas de actuación, Garoña Sostenible, Garoña Conectada, Garoña Formada, Garoña Repuebla y Garoña Municipios y Servicios de Transición, y el objetivo es implementarlo entre 2019 y 2030, aprovechando los diez años en los que está calculado el proyecto de desmantelamiento de la central nuclear.

A 10 kilómetros de Garoña

El plan alternativo ha sido impulsado por los 14 municipios que se ubican en un radio de 10 kilómetros de la central nuclear. Se trata de Valle de Tobalina, Frías, Oña, Partido de la Sierra en Tobalina, Jurisdicción de San Zadornil, Bozoó, Miraveche, Pancorbo, Merindad de Cuesta Urria, Cascajares de Bureba, Encío, Santa Gadea del Cid, Lantarón y Valdegovía

Entre los 22 proyectos diseñados destacan propuestas como la creación de un centro de acopio de biomasa o el estudio de las posibilidades de aprovechar la energía hidráulica como un recurso económico; también desarrollar polos agroalimentarios y promover la ganadería extensiva y la crianza de razas autóctonas. De este modo, se apuesta por una economía sostenible, respetuosa con el medio ambiente y que se sirva de sus propios recursos naturales.

Brecha digital 'cero'

Uno de los grandes problemas que sufren los municipios del entorno de Garoña, como otros muchos de la provincia, es la deficiente o nula conexión de los servicios de internet, telefonía móvil y TDT. De ahí que el plan de acción se marque como objetivo reducir a 'cero' la brecha digital, con horizonte 2022. Y para minimizar el impacto del cierre de la nuclear, apostar por la generación de oportunidades de negocio, tanto potenciando nuevas economías como promocionando el turismo, con productos turísticos específicos, inversiones en alojamientos e, incluso, un parque temático.

El plan alternativo se completa con actuaciones de formación, para crear profesionales especializados; incentivos para el asentamiento de población en el medio rural y ayudas económicas a los propios ayuntamientos, a fin de que puedan mantener y ampliar infraestructuras y servicios que garanticen precisamente la presencia de jóvenes y familias en los municipios, frente a su traslado a las grandes ciudades.

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El alcalde de Frías, José Luis Gómez, ha explicado que el plan de actuación se presentará a la Diputación y la Junta de Castilla y León. De hecho, hay prevista una reunión con el presidente de la Institución Provincial, César Rico, para principios de julio. El objetivo último es llevarlo al Gobierno central, donde se espera que lo reciban con buenos ojos, pues «el problema del cierre de Garoña está ahí» con independencia del color político del Gobierno.

Mientras, la alcaldesa de Valle de Tobalina, Raquel González, ha indicado que el próximo 12 de julio habrá reunión con la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares (AMAC), en la que se presentará el documento. Por ese motivo, González prefiere no valorarlo hasta entonces, cuando ya esté en manos de todos los entes implicados.

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