Miranda coloca en el mercado más de un millón de metros cuadrados de suelo industrial en dos años y medio

Vista aérea del polígono industrial de Ircio. BC/
Vista aérea del polígono industrial de Ircio. BC

En dos años y medio, Miranda Empresas ha tramitado la venta de más de un millón de metros cuadrados de superficie industrial | La implantación de JSV y el proyecto de Seur colocan a la ciudad del Ebro como referente en el ámbito logístico

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Miranda va poco a poco saliendo del letargo en el que se encontraba sumida. Tras sufrir como pocas el impacto de la crisis económica, la ciudad del Ebro afronta hoy el futuro a medio plazo con mayor optimismo gracias a la llegada de nuevas inversiones empresariales, que se espera que permitan cambiar la dinámica económica negativa que arrastra desde hace ya demasiado tiempo.

Con ese objetivo trabaja Miranda Empresas, la oficina de captación de inversiones del Ayuntamiento de la ciudad, que dos años y medio después de comenzar su actividad se ha convertido en uno de los grandes protagonistas del paulatino cambio que se está viviendo en la ciudad.

Los datos hablan por sí solos. En apenas dos años y medio de actividad, Miranda Empresas ha tramitado la venta de alrededor de 1,2 millones de metros cuadrados de superficie empresarial en los diferentes polígonos de la ciudad. Se trata de una cantidad más que significativa por sí sola, pero que cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta el punto de partida.

Quizá, el mejor ejemplo se encuentre en el polígono de Ircio, una de las grandes apuestas efectuadas por la Junta de Castilla y León en el ámbito industrial durante la pasada década. Y es que, durante más de siete años, ese polígono ha sido prácticamente un erial. El estallido de la crisis, la falta de un acceso práctico desde la carrertera de Logroño y el precio de las parcelas impidieron que desarrollara todo su potencial. Lejos de ello, durante varios años, solo una empresa se había consolidado en el polígono (Stinser).

Hoy, en cambio, la fotografía de situación es bien diferente. No solo por la puesta en marcha de nuevas actividades, con Aciturri a la cabeza, sino por la tramitación de varios proyectos que están llamados a generar una importante actividad en Ircio, el último planteado por Seur. En total, en los últimos dos años y medio, Miranda Empresas ha tramitado la venta de 300.000 metros cuadrados en el polígono, que cuenta con alrededor de 1,2 millones de metros cuadrados útiles. De todos ellos, más de 100.000 ya están escriturados a través ocho proyectos, mientras que el resto están debidamente encauzados.

Apuesta por el sector logístico

La reciente adquisición de más de 36.000 metros cuadrados de superficie en Ircio por parte de Seur es sin duda una de las grandes noticias del sector empresarial vividas en Miranda en los últimos años.

No en vano, la apuesta de la empresa por la ciudad del Ebro es más que significativa, toda vez que el proyecto que ha planteado contempla la inversión de alrededor de 15 millones de euros y la creación de unos 200 puestos de trabajo directos a medio plazo.

A todos ellos se confía en que se sumen otras muchas decenas de puestos indisrectos, toda vez que se considera a Seur como una gran empresa tractora. Y en un sector, además, especialmente interesante para Miranda, como es el logístico.

«Por su ubicación, está claro que Miranda es una ciudad logística, pero consideramos necesario dar una vuelta de tuerca» en este ámbito para desarrollar el concepto de la «intermodalidad», subraya Martínez.

De ahí, el interés demostrado en este proyecto o en el del TCM, dos proyectos que no vienen a competir contra otras plataformas logísticas del entorno, como Arasur o la terminal ferroportuaria de Pancorbo, sino a «complementarlos». «Todo lo bueno que le pase a Arasur o a Pancrobo será buno para Miranda», defiende Martínez.

Pero si el despegue de Ircio está siendo significativo, el de los terrenos de Rottneros no le va a la zaga. La antigua papelera, otrora símbolo del desarrollo industrial de la ciudad del Ebro, cayó víctima de la crisis del sector, dejando tras de sí cientos de miles de metros cuadrados de suelo industrial. Un suelo que durante años ha sido objeto de negociaciones y proyectos frustrados hasta que JSV formalizó su apuesta.

En este caso se ha tramitado la venta de casi 800.000 metros cuadrados, de los cuales ya se han escriturado 175.000 por parte de la compañía logística, que meses atrás comenzó su actividad en la Terminal de Contenedores de Miranda (TCM). Por allí ya pasan diariamente toneladas de mercancías con destino al puerto de Barcelona y la previsión es que la actividad vaya incrementándose.

A todo ello se le suman también los más de 100.000 metros cuadrados puestos en actividad en el polígono de Bayas a través de ventas de parcelas o alquiler de naves ya construidas, o los 30.000 metros cuadrados de suelo tramitado en Las Californias. Incluso en el pequeño área industrial de Las Matilla se han vendido en estos últimos dos años y medios alrededor de 10.000 metros cuadrados.

Un plan específico

El despegue económico que está viviendo Miranda en los últimos meses no es sino el resultado de la aplicación de un plan específico desarrollado por Miranda Empresas con el apoyo de la Junta de Castilla y León, un binomio que a juicio de Martínez supone «un ejemplo de colaboración interadministrativa».

En este sentido, el responsable de Miranda Empresas reconoce que, amén de otros factores condicionantes, la decisión de la Junta de reducir un 50% el precio de las parcelas de Ircio ha sido fundamental para mejorar la competitividad del polígono. «Ninguna empresa toma la decisión de implantarse solo por el precio del suelo, pero ninguna deja de preguntar por el precio» cuando está barajando esa opción, subraya.

A mayores, Martínez entiende que el trabajo de acompañamiento integral de los proyectos está dando sus frutos. «Intentamos dar respuesta a las necesidades e inquietudes de las empresas de manera ágil», destaca.

A la vista de los datos, desde Miranda Empresas muestran su «satisfacción», aunque, eso sí, apelan a no caer en el conformismo. Así lo subraya el gerente de la oficina, Roberto Martínez, quien insiste en poner en valor los resultados obtenidos hasta la fecha. «Nos estamos moviendo mucho, y el retorno está siendo mejor de lo que esperábamos», asegura. Aún así, insiste, «el nivel de autoexigencia debe ser muy alto» para revertir el «círculo vicioso» en el que Miranda se encontraba sumida y potenciar un «círculo virtuoso».

Un objetivo, sin duda, muy complejo de cumplir. Y es que, la ciudad del Ebro ha sufrido como pocas la incidencia de la crisis. Los cierres de Garoña, Rottneros, Gamesa o MAC, unida a todos los problemas de Montefibre, han supuesto un duro golpe para toda la comarca, antaño referencia industrial de primer orden.

De hecho, las consecuencias de esa situación son más que palpables, no solo en el incremento paulatino del paro (ahora mismo hay unos 2.200 desempleados), sino también en la pérdida de población (en torno a un 10% en una década). De ahí, la importancia de seguir trabajando en la línea en la que se viene haciendo hasta ahora, ya que el desarrollo de los proyectos que ahora mismo están en cartera «puede reducir considerablemente el paro» de la ciudad. De momento, las previsiones a medio plazo, lanzadas con ciertas reservas dada la dificultad del cálculo, hablan de alrededor de un millar de nuevos puestos de trabajo a medio plazo.

 

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