Los trabajadores de Horno de Tuesta reclaman el pago de las indemnizaciones

Representantes del Comité de Empresa se han reunido esta mañana con el presidente en funciones de la Diputación, Lorenzo Rodríguez./CC
Representantes del Comité de Empresa se han reunido esta mañana con el presidente en funciones de la Diputación, Lorenzo Rodríguez. / CC

La fábrica, que daba trabajo a 59 personas -buena parte de ellas mirandesas-, cerró en mayo y los empleados denuncian que no han cobrado desde entonces

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Miembros del Comité de Empresa de Horno de Tuesta acudieron ayer a la Diputación de Burgos para reclamar apoyo en su lucha por percibir el salario y las indemnizaciones que les corresponden, según explicaron minutos antes de comenzar una reunión con el presidente en funciones de la institución provincial, Lorenzo Rodriguez.

Horno de Tuesta era una empresa de bollería y pastelería ubicada en Tuesta, una pequeña localidad del municipio alavés de Valdegovía, que daba empleo a 59 personas, 50 de ellas residentes en Miranda de Ebro. Por ello, los representantes de los trabajadores se desplazaron hasta la capital del Arlanzón, aunque también mantuvieron conversaciones con otras instituciones, como el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento mirandés, para denunciar que llevan sin recibir su salario desde mayo, mes en el que se decretó el cese de actividad.

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Desde el Comité de Empresa manifestaron en el Palacio Provincial que los trabajadores se encuentran en situación de permiso retribuido -aunque sin cobrar- porque la empresa ha entrado en concurso de acreedores. El periodo de negociaciones finaliza el próximo viernes y los trabajadores esperan que la decisión de la jueza concursal no se demore demasiado a la hora de hacer el dictamen sobre la empresa para que los empleados, ya despedidos, puedan recibir las indemnizaciones y, además, los papeles del paro para pensar en el futuro.

Los empleados consideran que el empresario ha trasladado la actividad en la fábrica de Valdegovía y la ha trasladado a Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), si bien la dirección de la planta declaró a EL CORREO que el cierre se debe a la «dificultad de ampliar el volumen imprescindible para la viabilidad de la empresa».

Las esperanzas de la plantilla, que estaba formada principalmente por mujeres, para reflotar la fábrica «son muy lejanas», de ahí que apuesten principalmente por el cobro de las indemnizaciones. El Comité de Empresa señaló que la empresa «no tiene dinero», por lo que cree que el dinero llegará desde el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).