La menor exculpa al cuarto futbolista de la Arandina en la agresión sexual | BURGOSconecta

La menor exculpa al cuarto futbolista de la Arandina en la agresión sexual

Los abogados de la defensa han comparecido de manera habitual ante los medios/Ricardo Ordóñez/ICAL
Los abogados de la defensa han comparecido de manera habitual ante los medios / Ricardo Ordóñez/ICAL

Las defensas de los tres exjugadores cuestionan el testimonio de la víctima y consideran que está en entredicho por el vídeo y los audios

SUSANA GUTIÉRREZAranda de Duero

No nombró en su anterior declaración al cuarto jugador de fútbol porque este no participó en los hechos denunciados. Esa es la explicación que dio ayer ante la jueza y la fiscal la menor de 15 años que denunció a tres exfutbolistas de la Arandina CF por una presunta agresión sexual. Testificó alrededor de media hora a petición de la instructora, después de que dos testigos pusieran sobre la mesa, el pasado martes, unas notas de voz y un vídeo compartidos por la víctima. Mientras que las acusaciones mantienen que, en lo que se lleva de instrucción, en todo momento se está ratificando la versión de la menor, las defensas de los tres jugadores insisten en que hay contradicciones evidentes que ponen en duda su testimonio.

El vídeo grabado la noche en la que supuestamente ocurrieron los hechos en el piso de los deportistas es uno de los documentos que, según los letrados de la defensa, hace tambalear el testimonio de la denunciante. Grabado antes de la supuesta agresión, que la víctima sitúa el 24 de noviembre sobre las 20:00, el vídeo fue compartido por la menor, horas después, hacia las 22:45, en una red social y en un grupo de WhatsApp de varios adolescentes. En la grabación, de nueve segundos de duración, realizada a través de una aplicación musical se ve a un cuarto futbolista que, en ningún momento, aparece en la primera declaración de la menor ante la jueza.

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El letrado de la acusación popular, Luis Alberto Calvo, achacó a la «inmadurez» la decisión de la menor de compartir la grabación con sus amigos horas después de que se hubiera producido la supuesta agresión sexual y confirmó que el vídeo fue grabado antes de que se produjera el supuesto delito. La joven, según el letrado, mantuvo que no había dado el nombre del cuarto jugador, al «no tener nada que ver» en la situación que se está investigando y detalló que, a pesar de que aparece en el vídeo grabado el día de autos en el piso de los tres futbolistas, el cuarto joven abandonó el inmueble antes de que sufriera la agresión. «No da el nombre por no perjudicarles; una de las cosas que siempre ha dicho la menor es que no quiere que les pase nada a ninguno de ellos, es una de las cosas por las que ha costado tanto que ella denunciara», manifestó Calvo.

Sin embargo, para las defensas de los jugadores, el documento audiovisual es una de las pruebas que hace perder solvencia al testimonio de la joven de 15 años. «Ahora mismo, su versión está en entredicho, hay declaraciones muy contradictorias que ponen en duda la veracidad», apuntó Olga Navarro, abogada de Víctor Rodríguez. En la misma línea, se posicionó Olga del Cura, letrada de Carlos Cuadrado, quien insistió en que faltan muchas pruebas por practicar, «hay incluso audios que ver en sala, otras pruebas y testimonios; ahora mismo, lo que hay que respetar es la presunción de inocencia y no dar opiniones como la acusación». La actitud de la víctima es otro de los aspectos que no les cuadra a las defensas de los deportistas, según José Angel Álvarez, abogado de Raúl Calvo. «Entre el día que pasan los hechos y la fecha en la que se formula la denuncia pasan tres semanas y a nosotros nos parece increíble que durante todos estos días ella siga llevando una vida normal, siga acudiendo a los partidos de fútbol, pensamos que no es compatible con los hechos que ella narra», consideró.

 Hechos graves

Por otra parte, el letrado de la Asociación Clara Campoamor quiso contestar a las palabras de las defensas de los jugadores que declararon el pasado miércoles que «lo único que pudo haber es algún tocamiento consentido». Al respecto, manifestó que el asunto es mucho más grave, ya que «no son meros tocamientos, por eso no se está en prisión provisional, ahí ha habido abusos sexuales, es algo mucho más grave».

La acusación insiste en que «no son meros tocamientos» y «ha habido abusos sexuales»

 Calvo reiteró que, en la investigación, se ha descartado la violencia en este caso y por ello, según el abogado, lo que se está intentando determinar en la actualidad es si hubo o no intimidación hacía la víctima, para determinar si es un caso de abusos sexuales o de agresión sexual. En este sentido, manifestó que, a su entender, «sí que ha habido intimidación». En el otro lado, los abogados defensores negaron cualquier relación o intimidación. «No ha habido ni violencia, ni coacciones, ni ha habido nada», afirmó José Angel Álvarez a la salida del juzgado.

Primera presencia

 El número de veces que la menor estuvo en el piso de los jugadores es otra de las contradicciones entre los testimonios de la menor y los futbolistas y así lo mantienen sus respectivos abogados. La víctima sostiene que, el día de los hechos, fue la primera ocasión y la única vez que accedió al inmueble de la calle San Francisco 40, según indicó la acusación popular. Por el contrario, los jugadores mantienen que la menor de 15 años estuvo, al menos, una vez más en la vivienda. Aluden al lunes 20 de noviembre para fechar su estancia anterior en el piso e incluso consideran que la menor mezcla las fechas y las situaciones, según fuentes de la defensa.

Los testigos citados ayer a declarar por la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Aranda de Duero respaldaron los términos de la denuncia realizada por la menor contra los tres exjugadores de la Arandina por, supuestamente, haber abusado sexualmente de ella. Así lo indicaron a los medios de comunicación tanto el abogado que ejerce la acusación popular, representante de la Asociación Clara Campoamor, Luis Antonio Calvo, como el letrado de uno de los investigados, José Ángel Álvarez, aunque el contenido de su testimonio no trascendió.

Las defensas aseguran que hay contradicciones en la versión de la menor y los testigos

A continuación comparecieron el padre de la menor, su tío y una prima ya que, explicó Calvo, son algunas de las personas a las que la chica habría contado lo que ocurrió la tarde-noche del 24 de noviembre, fecha en la que se pudo producir la agresión.

También prestó declaración la psicóloga que está tratando a la menor, quien, como el resto de testigos, apoyó la versión plasmada en la denuncia.«Lo que han hecho los testigos es apoyar la versión de la menor, evidentemente. Con matices, contradicciones y algunas lagunas. Pero han ratificado la versión de la menor», comentó Álvarez, en declaraciones recogidas por Efe. Tanto este letrado como Olga del Cura y Olga Navarro, representantes de los otros dos encausados, incidieron en la existencia de numerosas contradicciones que tendrán que clarificarse, subrayaron, con la realización de nuevas pruebas. En este sentido, Álvarez reiteró su extrañeza porque la chica hubiera realizado vida normal desde que sucedieron los presuntos hechos hasta que se presentó la denuncia y solo entonces habría comenzado a tener problemas. «Antes acudió al colegio, realizó exámenes, incluso acudió al campo de fútbol en el puente de la Constitución sin ningún temor a encontrarse con los chicos ni a que tuviese algún tipo de encontronazo con ellos o la pudieran coaccionar o cualquier cosa», subrayó.

Respecto al hecho de que la denunciante compartiera el vídeo musical grabado el mismo día de la supuesta agresión a las 22:45 horas, cuando los hechos denunciados tuvieron lugar al parecer antes de las 21:00 horas, tanto Calvo como Álvarez le restaron importancia a esta circunstancia.

El próximo martes día 9 proseguirá la ronda de declaraciones relacionadas con este caso, aunque será en la sede de la Audiencia Provincial de Burgos, al tratarse de las hermanas pequeñas de la denunciante, en aras de proteger su intimidad.

Los tres denunciados permanecen en prisión provisional, dos en la cárcel provincial de Burgos y uno en la de Valladolid, mientras que se encuentran pendiente de resolución los recursos planteados por sus abogados en reclamación de la libertad para sus patrocinados.

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