«Servicial, cercana y muy abierta», así era María Josefa, última mujer asesinada por su marido

Los investigadores acceden a la casa tras el suceso/Ricardo Ordóñez/ICAL
Los investigadores acceden a la casa tras el suceso / Ricardo Ordóñez/ICAL

Muy popular en el pueblo, 'Pepi', como la conocían todos, cuidaba a los niños del programa madrugadores y a los del comedor del colegio | Vivía con su marido y sus dos hijos

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Todos tienen un gran recuerdo de María Josefa S, 'Pepi', como la conocían en Villagonzalo Pedernales, una localidad muy próxima a Burgos capital. «Servicial, cercana y muy abierta», así la define una de sus amigas más cercanas. «Era todo entrega. No tenías que pedirle algo antes de que ya te hubiera ayudado», añade. 'Pepi' llevaba muchos años viviendo en Villagonzalo Pedernales y trabajaba en el colegio de la localidad, lo hacía atendiendo a los más pequeños del municipio, como tutora en programa madrugadores y como cocinera en el comedor del colegio.

Su carácter, muy sociable, la hacía ser querida por los niños y valorada por los padres. De hecho, estando tantos años a la atención de los niños, muchos ya son adultos. Cada día, 'Pepi' tomaba café con muchas madres en una cafetería Arroyo, una vez terminaba el programa madrugadores y comenzaban las clases.

En su entorno más próximo, 'Pepi' era familiar, igual que su marido Rafael Velázquez. Ambos vivían con sus dos hijos, el varón, de 29 años, que resultó herido grave en el homicidio ocurrido en la casa, y la hija mayor, que fue quien se encontró la dolorosa escena al volver del trabajo. La familia tenía parientes en Zamora y de vez en cuando se desplazaban a visitarlos.

Habitualmente se les veía juntos sacando a sus perros. Eran una pareja normal, que compartía planes. Rafael era algo más reservado y se encontraba de baja desde hace tres semanas, después de haber sufrido un accidente con su coche, un Nissan Patrol que utilizaba cuando iba a cazar.

Rafael era algo más reservado y se encontraba de baja desde hace tres semanas, después de haber sufrido un accidente con su coche

Una amiga recuerda con mucha pena que habían quedado la próxima semana para comer juntas. Además, el matrimonio estaba haciendo planes para ir de vacaciones a Santander, una vez Rafael se prejubilara (lo que ocurría ese mismo día del suceso). Les gustaba ir a la capital cántabra porque la conocían bien. De hecho, su hijo, de 29 años, había estado el año pasado trabajando en Santander. Él era licenciado en Derecho y no tenía un trabajo estable.

Por su parte, su hija, mayor que su hermano, fue quien se encontró a sus padres muertos y a su hermano malherido justo cuando regresaba del trabajo. También muy sociable, la hija trabaja en una gran superficie de la capital e iba y venía a diario.

Cómo pueden ocurrir estas atrocidades

Este suceso, al igual que los otros que tienen lugar semanalmente en todo el país, llaman la atención y siguen sin entenderse por una gran parte de la sociedad. 'Pepi' solía comentar con sus amigas los asesinatos machistas que veía por la mañana en televisión y no alcanzaba a entender cómo podían llegar a producirse.

Además, sin aviso previo. 'Pepi' consideraba que había síntomas previos a la violencia en la pareja y aspiraba a que las mujeres fueran valientes y reaccionaran a tiempo. Sin embargo, nadie del pueblo podría esperar que esto le pasara a ella, 'Pepi' la primera, quien nunca denunció a Rafael ni había tenido indicios de reacciones violencias de su marido, que por desgracia se convirtió en su asesino.

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