Sombra, helados y agua fresca para combatir la ola de calor en Burgos

Los termómetros han superado los 36 grados/AIA
Los termómetros han superado los 36 grados / AIA

La primera ola de calor del 2019, se dejará notar con temperaturas cercanas a los 40 grados hasta este domingo

Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

El verano ha llegado oficialmente a la ciudad, pero el ritmo no para en Burgos. Pese a la falta de costumbre, la ciudadanía ha continuado con sus quehaceres diarios. Los más de 36 grados en los termómetros no han parado a obreros o trabajadores de la ORA, entre otros. Bien es cierto, que estos son algunos de los más 'sufridores' al trabajar a pie de calle, pero también se ha visto incrementado el trabajo de aquellos que ya están preparando las casetas de los Sampedros. Las heladerías son otros de los lugares que comienzan a lucir cola en estos días.

Y es que los carteles de las diferentes marcas de helados, los sombreros, las gorras y las botellas de agua se han repetido en las calles burgalesas en este primer día de la ola de calor. Día en el que durante toda la tarde se ha visto un lleno absoluto en las terrazas del centro de la ciudad. Eso sí, solo las que están en la sombra. Por el contrario, vacío total en las de la plaza Mayor, por ejemplo, que ante falta de zonas sombrías las esperaban a los primeros invitados desde el momento en el que se apagara el sol.

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Los trabajadores no han tenido otro remedio y no han podido refugiarse de las altas temperaturas, pero hay quienes no se han arrugado ante el sol. Los deportistas más exigentes han sacado sus zapatillas para recorrer el río Arlanzón. Y es que este último se convierte en uno de los espacios que más burgaleses congrega con la llegada del calor. Bicicletas, corredores, grupos que ponen ritmo a la llegada del cerano con una guitarra o los que desafían a la gravedad haciendo slackline aprovechando el buen tiempo.

Los burgaleses se han visto sorprendidos al mirar el termómetro, pero no han sido los únicos que no esperaban que la ola de calor 'pegara' tan fuerte en la capital burgalesa. Los turistas han comenzado a aumentar en estas fechas y han sido los primeros en buscar la sombra para visitar de forma más cómoda la ciudad.

Este calor no ha hecho nada más que empezar. La provincia de Burgos permanecerá en alerta hasta el domingo. Se esperan temperaturas máximas de 40º a partir de mañana jueves, y en torno a esa cifra durante el resto de semana. Este hecho coincide con el comienzo de las fiestas mayores de San Pedro y San Pablo, por lo que se prevé que sean 'calentitas'.