Ciudadanos apuesta por incentivar la movilidad alternativa

Un ciclista recorre la calle Santander de Burgos./BC
Un ciclista recorre la calle Santander de Burgos. / BC

El concejal Vicente Marañón opina que debe reducirse el espacio en la calzada para los coches

César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

Ciudadanos apuesta por dejar el coche aparcado. El concejal burgalés Vicente Marañón ha explicado esta mañana que el objetivo «estratégico» de la formación naranja en materia de movilidad es «desincentivar el uso del vehículo a motor en el casco urbano». «Queremos fomentar que la gente camine, que use la bicicleta, patinetes o transporte público», ha agregado.

El edil ha abogado por ampliar la red de carriles para bicicletas, crear ciclocarriles y ciclocalles, reducir la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora y, a la vez, reducir el espacio en la calzada para los coches. Para conseguir estos objetivos, Marañón ha reconocido que será necesario transformar la estructura viaria de Burgos y dedicar tiempo, capital político y esfuerzo, pero también ha explicado que hay obras que se pueden llevar a cabo rápidamente y con una escasa dotación presupuestaria.

«Una ordenanza mediocre»

Cs presentó ayer un documento de 59 páginas con todas las alegaciones técnicas de la formación morada a la Ordenanza de Circulación, Movilidad y Transporte que aprobó inicialmente la Corporación municipal de Burgos en el pleno del pasado mes de noviembre.

Marañón ha calificado la ordenanza como «mediocre» y ha asegurado que tiene «importantes carencias de fondo y forma, así como de coordinación con otras administraciones e integración con el sistema normativo nacional, autonómico e incluso local del propio Ayuntamiento».

El edil ha criticado que el texto no incluya «artículos que prevean la coordinación con otras administraciones, la prescripción de infracciones y sanciones o las multas coercitivas para tener la posibilidad de imponer a los infractores multas reiteradas por lapsos de tiempo hasta que cumplan con la obligación que les corresponda».

Asimismo, Marañón ha asegurado que existen «deficiencias e insuficiencias que alcanzan a un abanico amplio de los aspectos objeto de regulación». Entre estos últimos ha destacado la clasificación de las vías urbanas o la de los vehículos de movilidad personal.

Una de estas intervenciones más sencillas, a juicio del concejal 'naranja', sería la colocación de las 'aletas de tiburón', unos separadores de carriles de plástico que se atornillan al firme. «Con esta medida consigues dos cosas: haces más atractivo y seguro el desplazamiento en bicicleta y patinete por la ciudad y desincentivas el uso del vehículo a motor porque hay menos espacio», ha comentado.

«Creemos que el futuro de la movilidad urbana no está en que las calles sigan invadidas por los coches», ha indicado Marañón, que ha puesto como modelo a seguir en esta materia a la capital de Eslovenia, Liubliana. «Llevan quince años apostando por la bicicleta. Al principio hubo cierta controversia, pero rápidamente ha sido posible no solo integrar la bicicleta en el transporte urbano sino convertirla en una alternativa perfectamente asumida, segura y viable», ha añadido.

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Por último, Marañón espera que el Pleno del Ayuntamiento de Burgos valore las propuestas de Cs antes de redactar de manera definitiva la Ordenanza de Circulación, Movilidad y Transporte, que, según su punto de vista, tiene que ser compatible con el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de la ciudad del Arlanzón. «Estas dos herramientas son esenciales para transformar Burgos», ha concluido.