Vox no comparte el veto de Cs a Lacalle, que va «en contra del espírtu democráctico», aunque no influirá en su decisión final

Ángel Martín, número 1 de Vox al Ayuntamiento de Burgos/BC
Ángel Martín, número 1 de Vox al Ayuntamiento de Burgos / BC

Ángel Martín critica que no se respeten las candidaturas, aunque les importa el proyecto y no quién lo lidere | Vox es optimista y confía en «entenderse» con Cs, esperando que se sienten a hablar con ellos

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

De «generalidades» han hablado PP y Vox en la primera reunión formal de cara a alcanzar un acuerdo que permita a los 'populares' mantener la alcaldía de Burgos. Ha sido una primera toma de contacto, que se reforzará con futuras reuniones (la próxima posiblemente el jueves), y en ella se han abordado «temas generales» para comprobar que están en «sintonía» para un proyecto de ciudad.

Ángel Martín, como hiciera Javier Lacalle, ha afirmado que la reunión ha sido «muy positiva». Queda camino por recorrer pero, al menos, se puede ir avanzando, asegura, mientras Ciudadanos se decide a sentarse a hablar con Vox, que está abierto a cualquier diálogo. La unión de PP y Vox es insuficiente, se necesita a Cs, ha recordado, y «si queremos un gobierno con tres partidos tenemos que sentarnos a dialogar los tres».

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Martín asegura que es «optimista» y, vista la deriva que está tomando Cs en el ámbito regional y nacional, confía en que «levante el cordón sanitario» que ha impuesto a Vox. Un cordón que se suele marcar para «forzar las negociaciones» pero, en los días previos a la fecha clave, los partidos «suelen acelerar», ha insistido, y Martín «está convencido de que al final se entenderán con Cs».

Y solo con que la formación acepte hablar con ellos, «a partir de ahí ya no habrá líneas rojas; todo es posible», ha reconocido, pues no se trata de momento ni de hablar de estar dentro o fuera del gobierno municipal. «La alternativa ya sabemos la que es», ha matizado, un gobierno del PSOE, así que la confianza de Martín se centra en un acuerdo a tres para garantizar un gobierno del PP.

Y no están especialmente preocupados por quién sea el que lo lidere, tras el veto impuesto por Cs a Javier Lacalle. «En la práctica, no nos supone ningún problema» que sea otra personas, pues lo que les importa es el proyecto para Burgos y «no quien esté al frente». Eso sí, Ángel Martín reconoce que sí les preocupa que «no se respete la voluntad de los votantes» que han depositado su confianza en una lista concreta.

Espíritu democrático

El número 1 de la candidatura de Vox «no acaba de entender» la postura de Cs, y esto que reconoce que ha sido muy crítico con la gestión política de Javier Lacalle. Sin embargo, el hecho de querer ahora modificar una candidatura, tras las elecciones, «va en contra del espíritu democráctico y de las elecciones», afirma. El límite de los ocho años se podría marcar por ley, pero no cambiando las reglas a mitad del partido.

«Hay que respetar los votos y a los votantes» de las candidaturas y, a juicio de Martín, «no se puede modificar una lista una lista una vez elegida». Otra cuestión son las políticas de pactos, que en un sistema representativo como el español, «si es una práctica democrática», pero modificar una lista «me chirría», afirma Martín. Aun así, es una cuestión que deben dilucidar PP y Cs y que no influirá en la decisión final que tome Vox.