La iglesia de Villatoro reabre sus puertas tras cinco años cerrada al culto

Iglesia de Villatoro. /Arzobispado de Burgos
Iglesia de Villatoro. / Arzobispado de Burgos

Unos trabajos de mejora han posibilitado la rehabilitación integral del inmueble, con una inversión total cercana a los 100.000 euros sufragados entre la parroquia y el Arzobispado

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Según informa el Arzobispado de Burgos, tras casi cinco años cerrada al culto, la iglesia parroquial del Salvador, en el barrio de Villatoro, volvió a abrir ayer sus puertas después de unas profundas obras que han permitido una rehabilitación integral del inmueble. Fue el arzobispo, don Fidel Herráez, quien acudió a las 19.30 horas hasta la parroquia para reinaugurar el edificio con una eucaristía en la que, además, ocho jóvenes y adolescentes recibieron el sacramento de la confirmación.

Fue en junio 2014 cuando el templo tuvo que ser clausurado al no superar la inspección técnica de edificios, haciendo que las celebraciones litúrgicas se celebraran durante todo el año en la ermita de la localidad. Los movimientos de terreno que padece todo el barrio hicieron pensar que las grietas que presentaba el inmueble provocaran su posible colapso. La colocación de unos testigos en las fisuras durante dos años demostraron que el terreno no cedía y que una intervención en el inmueble tendría visos de supervivencia a largo plazo.

Así, además de unas obras de rehabilitación en el tejado del templo en diciembre de 2014, desde diciembre de 2018 se han llevado a cabo una serie de intervenciones que han permitido la mejora integral del edificio.

Con una inversión económica de 99.121,42 euros sufragados por la parroquia y el Arzobispado (a las que habría que añadir los 23.700 de las obras de acondicionamiento de la entrada en 2014). Los trabajos de rehabilitación han consistido en la sustitución de la cubierta de la sacristía y de las tejas de las cubiertas superiores; reparación de grietas, limpieza y ventilación del bajo suelo, arreglo del suelo del campanario, arreglo de las tapias del cementerio anexo y sustitución integral del sistema eléctrico. Las obras han corrido a cargo de Construcciones Javier Herrán S.L.U.

En palabras del párroco, Juan José Ruiz, la de ayer fue una «jornada festiva» después de muchos años intentando la rehabilitación del inmueble, «el anterior obispo y vicario se preocuparon de la situación, pero fue don Fidel, en su visita pastoral en septiembre de 2018, quien impulsó finalmente el proyecto». Con el edificio rehabilitado, Ruiz espera que la iglesia vuelva a acoger las celebraciones litúrgicas de los domingos y días festivos durante los meses más calurosos del año y utilizar la ermita para las celebraciones del invierno, «tal como hacíamos antes».

Ante la imposibilidad de acceder a ayudas y convenios, como el de las Goteras –al ser un inmueble ubicado en un barrio de la ciudad–, el párroco agradece «el interés de los vecinos y feligreses de la parroquia», que con sus aportaciones voluntarias, junto con un crédito del Arzobispado que evita los intereses de un préstamo bancario, han hecho posible que la iglesia del Salvador luzca de nuevo en todo su esplendor.

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