La orquesta más antigua del mundo celebra la cuenta atrás del VIII centenario de la Catedral

Casi un centenar de voluntarios han hecho posible la interpretación de la obra/IAC
Casi un centenar de voluntarios han hecho posible la interpretación de la obra / IAC

El concierto de campanas que ofrecieron 70 campanas de 14 campanarios de iglesias del casco histórico de la ciudad fue disfrutado por miles de burgaleses

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Un viaje al pasado. El concierto de campanas del músico valenciano Llorenç Barber transportó a otra época a los miles de burgaleses que se encontraban en la noche del jueves por el casco histórico de la ciudad. 70 campanas de 14 iglesias interpretaron su obra 'Flamígera Symphonia'. Los metales de los siglos XIV, XV, XVIII y XX formaron unantigua y gran orquesta que interpretó una composición original inspirada en el gótico de origen flamenco.

Casi un centenar de personas, principalmente voluntarios, se encargaron de interpretar la obra desde los 14 campanarios, reemplazando a los motores que desde hace años se encargan de tocar las campanas de manera autónoma en la mayoría de lugares. Así, repartidos en los distintos espacios, las campanas se acompasaban y pausaban siguiendo una elaborada composición que sonó de mil formas diferentes, dependiendo de la ubicación en la que se encontrara el oyente.

El concierto, que se podía y debía de disfrutar de manera itinerante, hizo que los participantes recorriesen diferentes puntos del casco histórico, respetando la regla más importante, guardar equidistancia con los diferentes campanarios. La razón que ofreció recientemente su compositor es que el sonido se enriquecería con nuevos matices para ofrecer una obra viva.

Y si por si la compleja composición no fuera suficiente, un espectáculo pirotécnico se intercaló entre los repiques de campanas, contrastando el armónico sonido de las campanas y llenando el silencio que dejaban las alturas.

La pirotécnica Volcano fue la encargada de poner las explosiones desde tres ubicaciones distintas de la ciudad -la calle Fernán González, el paseo Marceliano Santamaría y el Palacio de la Isla-. La pólvora se intercaló durante los 55 minutos que duró el espectáculo, hasta que el culmen de 'Flamígera Symphonia' se resolvió con una traca de pólvora que selló la víspera del día que hace 797 años que se colocó la primera piedra de la Catedral de Burgos, reconocida como Patrimonio de la Humanidad.

Este 20 de julio los actos para conmemorar esa efeméride continuarán con la inauguración de una exposición de José Gutiérrez Solana en el claustro bajo de la Seo, la llegada de la Cabaña Real de Carreteros cargados de los elementos que posibilitaron la construcción del templo (19:00 horas en la Plaza del Rey San Fernando) y la celebración de un concierto de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL) en la escalera dorada a las 20:30 horas.

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