Pidiendo la hora

Con Marco Antonio Manjón, el Ayuntamiento de Burgos finaliza mandato con cinco concejales que han dejado sus grupos políticos y están como no adscritos

Pidiendo la hora
Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Seguro que batimos algún récord. De entrada, somos el único ayuntamiento entre las capitales de provincia de Castilla y León que cuenta en su haber con cinco (sí, cinco) concejales no adscritos, casi una quinta parte de la Corporación Municipal. De hecho, si los no adscritos se uniesen en un grupo mixto, ahora mismo serían al tercera fuerza en el Ayuntamiento, por delante de Ciudadanos e Imagina; Imagina que, tras la salida de Marco Antonio Manjón, se ha quedado a la mitad de representantes, y casi está pidiendo la hora, no vaya a ser que pierda alguno más en los escasos dos meses que quedan antes de la convocatoria del 26 de mayo.

La veda la abrió Silvia Álvarez de Eulate, que aquel 13 de junio de 2015 se desmarcó del 'bañerazo', cuando Gloria Bañeres (Cs) se postuló como alcaldesa en el pleno de investidura. Entonces, en ese sábado de 'Curpillos', fuimos conscientes de que se nos avecinaba un mandato agitado e imprevisible. Sin embargo, nadie imaginaba, ni en la peor de sus pesadillas, que la Corporación acabaría tan fragmentada y que los no adscritos acabarían siendo legión.

Y en el sustrato de esta situación se encuentran la crispación política, las maniobras electorales y la proliferación de coaliciones imposibles. Fernando Gómez se salió del Partido Popular por un quítame allí esas dietas en 2016. Gómez fue protagonista de una representación política en forma de comisión de investigación, muy entretenida, algo esclarecedora pero que tampoco sacó a la luz ninguna gran trama de corrupción. Eso sí, dejó al PP más en minoría de lo que ya se encontraba.

Dos años más tarde, en marzo de 2018, Raúl Salinero y Blanca Guinea abandonaban Imagina Burgos, tras las ruptura de acuerdo político de Podemos. La confluencia había funcionado, con sus más y sus menos, hasta que Javier Gil dejó su acta de concejal y se produjo la entrada de Antea Izquierdo. Entonces se comprobó, en primera persona, que las sopas de siglas no son siempre fáciles de digerir, que algunas se atragantan y acaban indigestándose.

Y, de aquellos polvos, estos lodos. Marco Antonio Manjón ha anunciado su salida, pactada, de Imagina. Tras haber creado un partido propio, algunas salidas de tono y críticas recientes a la formación, cualquiera supondría que Manjón entregaría su acta de concejal. Sin embargo, en Burgos no nos va eso. Y mucho menos si, con ello, damos la oportunidad de entrar a otro edil vinculado a Podemos (que de esos quedan algunos en las listas), algo que ya se evitó el pasado año, cuando Manjón se desmarcó de la posición de Salinero y Guinea, pese a su afinidad a Podemos.

Así que... ahí lo tienen. Solo se ha librado el PSOE. Cinco concejales no adscritos, casi uno por año de mandato, y estamos a dos meses de las elecciones municipales. Y pidiendo la hora.

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