Día Mundial de Concienciación del Autismo

El programa BB Miradas de Autismo Burgos se extiende a las escuelas infantiles

Imagen de los talleres organizados por Autismo Burgos/Ricardo Ordóñez | ICAL
Imagen de los talleres organizados por Autismo Burgos / Ricardo Ordóñez | ICAL

La asociación ha iniciado una campaña de formación y sensibilización en las guarderías municipales, que incluirá una invitación a los padres para participar en el proyecto

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

El programa BB Miradas de Autismo Burgos cumple este abril su segundo aniversario, con 12 bebés diagnosticados y 25 familias en intervención, y continúa asumiendo retos. Ahora, la asociación ha iniciado una campaña de formación y sensibilización en las escuelas infantiles municipales de Burgos, que se extenderán a las dos gestionadas por los Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León.

El objetivo es ofrecer a los profesionales de los centros escolares, sea cual sea su puesto laboral, información sobre el desarrollo social de los bebés, explica Javier Arnáiz, director técnico de Autismo Burgos. La iniciativa, que ha comenzado ya en las escuelas infantiles Pequeño Cid, Los Gigantillos y Rodríguez Temiño, se enmarca en la línea de formación y sensibilización del programa, pionero en la detección precoz de los Trastornos del Espectro Autista (TEA) a través del estudio del seguimiento visual de los pequeños.

La formación arrancó en la Gerencia de Atención Primaria, trabajando con los pediatras, y continuó en los centros de salud de Burgos, Aranda y Miranda, con el objetivo de difundir el proyecto BB Miradas en el ámbito sanitario, concienciar sobre la importancia de la detección precoz para una intervención temprana y mostrar las dificultades que encuentran las personas con TEA, sea cual sea su edad, a la hora de acceder al sistema sanitario.

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Ahora, llega el momento de actuar con las escuelas infantiles, y para ello se cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Burgos y la Consejería de Familia. Profesionales de Autismo Burgos han trabajado ya con el personal de los tres centros municipales y, en breve, harán lo propio con las escuelas La Garza y Santa María la Mayor, ubicadas en la capital. Eso sí, no se descarta extender la iniciativa a los centros que la Junta gestiona en Aranda y Miranda.

La presencia de BB Miradas en las escuelas infantiles permitirá también a los padres sumarse al programa para adquirir conocimiento sobre el desarrollo social de los bebés, definiendo cuáles son los hitos y cómo pueden trabajar ellos, en su día a día, para mejorar dicho desarrollo social y comunicativo. «El objetivo no es ir a detectar casos de TEA», insiste Arnáiz, sino formar y sensibilizar a profesionales y padres.

Eso sí, los padres que así quieran podrán someter a sus hijos a las pruebas de seguimiento visual, no invasivas y consistentes en la reproducción de imágenes seleccionadas, para conocer la trayectoria de seguimiento visual de los bebés. Es el sistema en el que se asienta BB Miradas, pues el seguimiento visual no regular se ha demostrado como «un síntoma de autismo claro», apunta el director técnico.

Arrancan las obras del nuevo centro en Fuentecillas

Mientras el BB Miradas sigue creciendo, Autismo Burgos ha arrancado las obras del nuevo centro de atención indivicualizada e intervención en entronos naturales, que se construirá como un anexo al centro de día de fuentecillas.

Atenderá a niños de cero a seis años y sus familias, y habrá espacios de intervención, salas de formación y encuentros de familia, salas de estimulación sensorial y valoración diagnóstica.

Las obras que se acaban de iniciar corresponden a una primera fase, para la que ya se cuenta con financiación asegurada, y una ayuda de 100.000 euros del Ayuntamiento de Burgos. El resto del proyecto se irá ejecutando a medida que se cuente con los recusos económicos necesarios.

Se trataría de recoger datos con los que elaborar un perfil del desarrollo visual de los bebés, que sirva de comparativa con el que presentan aquellos en los que se detecta algún indicio de desajustes o retrasos en su desarrollo social o comunicativo, que no siempre quiere decir que presenten TEA u otra patología de retraso en el desarrollo. Estos bebés que participen voluntariamente en el proyecto no entrarán en ningún programa de seguimiento, salvo que se detecte algún indicio que requiera de un estudio a mayores o intervención.

Éxito con mayúsculas

El programa BB Mirandas, que nació como un proyecto piloto de detección precoz del autismo, está resultando de lo más exitoso, convertido en un referente internacional. Ahora se va a comenzar con la tercera intervención pero, en los dos años de trabajo, se han diagnosticado 12 niños menores de 2 años y se trabaja en intervención con 25 familias. Un beneficio que «no se puede medir», afirma Javier Arnaiz, pero que supone un gran paso en el tratamiento del TEA.

La iniciativa ha sido «un éxito rotundo», afirma, pues «se ha podido incluir la detección temprana en bebés en el sistema de Atención Primaria y en las escuelas infantiles», de modo que se ha sembrado una semilla que ya está dando sus frutos para mejorar la calidad de vida de las personas con Trastorno del Espectro Autista, una de las razones que mueven a la asociación, que este año cumple su 35 aniversario.

En la nueva etapa, la intervención se centrará en el apoyo a los padres, para dotarles de herramientas que les permitan trabajan en el día a día para estimular el desarrollo cognitivo, social y comunicativo de sus hijos. Y todo sin avandonar el trabajo realizado hasta el momento, pues BB Miradas va sumando retos, y este tercer año que ahora arranca será clave para completar una primera fase del proyecto.