La restauración del trasaltar de la Catedral de Burgos, un paso más cerca

El trasaltar se deteriora a causa de la humedad y las sales que impregnan la piedra/BC
El trasaltar se deteriora a causa de la humedad y las sales que impregnan la piedra / BC

El Bocyl publica la formalización del contrato con Trycsa, la adjudicataria de las obras, que se firmó a finales de mayo

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

El proyecto de rehabilitación del trasaltar de la Catedral de Burgos cumple un nuevo trámite administrativo, acercándose a la previsión de arrancar los trabajos en el mes de julio. El Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) publica hoy la formalización del contrato con Trycsa (Técnicas para la Restauración y Construcciones), que el pasado 24 de abril resultó adjudicataria de las obras, tras resolverse el concurso de la Dirección General de Patrimonio Cultural.

El contrato se suscribió el 25 de mayo y, ahora, con la publicación en el Bocyl se formaliza. Así, y habida cuenta de que Trycsa disponía de un mes desde la firma del contrato para presentar el proyecto de ejecución, Patrimonio Cultural espera poder arrancar los trabajos en el mes de julio. Se trata de un proyecto compartido con el Cabildo de la Catedral de Burgos, que se muestra encantado de la colaboración institucional para poner frenar un deterioro que se produce «a pasos agigantados».

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La intervención supone la rehabilitación de dos de los tres relieves realizados por Felipe de Vigarny, los de La Crucifixión y el Descendimiento y La Resurrección, que datan de los siglos XV y XVI. Los relieves se desmontarán para su tratamiento en el taller de restauración que se ubicará en el patio de la Puerta de Pellejería, a fin de eliminar todas las sales filtradas al interior de la piedra, que son las que provocan el estallido de la misma y el deterioro de los relieves.

Igualmente, se actuará en el tercero de los grupos escultóricos de Felipe de Vigarny y en los otros dos, de Pedro Alonso de los Ríos, que completan el trasaltar. Eso sí, en este caso la intervención se hará 'in situ', sin necesidad de desmontar los paneles, y se aprovechará además para crear una barrera y una cámara de aire que frenen el ascenso de la humedad desde el subsuelo de la catedral hasta el interior de la girola, protegiendo definitivamente al conjunto escultórico.

El proyecto, con un coste de 1,1 millones de euros, tiene un plazo de ejecución de tres años, así que estará concluido para la gran celebración del VIII Centenario de la Catedral de Burgos. En este primer ejercicio se invertirán 749.459 euros, de los que 631.644 los aportará la Junta y el resto, el Cabildo Metropolitano.

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