Cuatro personas de Salamanca y Zamora, intoxicadas por consumir atún de lata

Ambulancia del Servicio de Emergencias 112. /Rodrigo Jiménez
Ambulancia del Servicio de Emergencias 112. / Rodrigo Jiménez

Los afectados, residentes en Zamora y Salamanca, consumieron una ensaladilla con atún contaminado el pasado 9 de agosto, según los análisis del Centro Nacional de Alimentación

M. J. Pascual
M. J. PASCUAL

Una ensaladilla con atún contaminado de la marca DIA ha intoxicado de botulismo a cuatro personas, todas ellas de la misma familia, en Castilla y León. La Consejería de Sanidad de Castilla y León informaba de que tres de las cuatro personas afectadas por el brote ya habían sido dadas de alta, pero que una cuarta persona, una mujer, permanecía hospitalizada en observación.

La infección con la toxina botulínica se confirmó el 9 de agosto, según la información facilitada por la Junta. Parte de los afectados por el brote residen en Salamanca y otra parte en Zamora. El ingrediente contaminado por toxina botulínica que contenía la ensaladilla casera que consumieron fue el atún, según confirmaron posteriormente los análisis realizados por el Centro Nacional de Alimentación respecto del brote.

Dos personas ingresaron en el Complejo Hospitalario Universitario de Salamanca, una mujer de más de 70 años, que entró el día 7 de agosto, y un hombre cercano a los 40 años, que ingresó el pasado día 9. Las otras dos personas, una mujer y un hombre, ambos cercanos a los 50 años, ingresaron un día antes, el 8 de agosto pasado, en el Hospital Virgen de las Concha de Zamora.

Los intoxicados presentaban fundamentalmente un cuadro clínico de visión borrosa y visión doble. La evolución de los afectados ha sido favorable, sin que precisaran ser ingresados en la unidad de cuidados intensivos. A día de hoy únicamente continúa ingresada en Salamanca un miembro de la familia, la mujer que tiene una edad superior a los 70 años. Los otros tres afectados han dado negativo en las pruebas de botulismo y quedan pendientes los resultados de la mujer que continúa ingresada.

Alerta sanitaria

En cuanto hubo conocimiento de la infección, el pasado 9 de agosto, las Autoridades Sanitarias de la Comunidad Autónoma de Castilla y León alertaron a la Aecosan (Agencia Española de Seguridad Alimentaria) a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), alertando de un brote de intoxicación alimentaria, provocado por toxina botulínica asociado al consumo de atún en conserva presente en una ensaladilla rusa casera. Al tener constancia de este suceso por parte del Servicio de Seguridad Alimentaria de Castilla y León, se informó, a través de su red de alertas alimentarias, a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria.

Rápidamente el resto de producto similar fue inmovilizado hasta comprobar que la contaminación no se extendía a otros lotes. Por otro lado, se notificó a la empresa comercializadora de la existencia de producto contaminado, así como a la empresa productora, radicada en Galicia. Analizada la cadena de producción y otros lotes, no se descubrió la existencia de más productos contaminado por toxina botulínica y se constató que la maquinaria de producción no poseía focos de toxina botulínica. La Administración gallega comunicó a la Junta de Castilla y León que en el último análisis realizado por la mañana verificó el correcto funcionamiento de producción del alimento. Según la información facilitada por la Consejería de Sanidad, se mantiene contacto con las autoridades gallegas «para facilitar la trazabilidad de todo el producto que sea preciso analizar».

Devolución

Desde Aecosan se insiste en la recomendación a las personas que tengan en su domicilio este producto se abstengan de consumirlo y lo devuelvan al punto de venta. También la Agencia ha confirmado que la empresa DIA se ha comprometido a recuperar el producto entregado por sus clientes. La cadena de supermercados retiró el 10 de agosto 3.420 latas de atún en aceite de girasol de 900 gramos cada una de forma preventiva tras el aviso de una posible contaminación con la toxina. La firma de distribución manifestó a Efeagro que fue este jueves cuando recibió la confirmación de la presencia de esta toxina en el análisis de una única lata de un producto fabricado por la conservera gallega Frinsa del Noroeste y del que vende 1,35 millones de unidades al año, esto es, unas 3.560 por día.

Frinsa insiste: «Solo hay afectada una única lata de un único lote»

La conservera gallega Frinsa insistió ayer en que «tras analizar lo ocurrido, este hecho se limita a una única lata de un único lote» que, subrayan, «previamente a su análisis se abrió y manipuló». Remarcan que «los análisis del resto del lote han resultado satisfactorios y así lo ha acreditado la Xunta de Galicia». Insisten en un comunicado recogido por Efe que «los controles de calidad y seguridad alimentaria más estrictos están implantados en las instalaciones de Frinsa, cumpliendo con todos los requerimientos establecidos por las autoridades aanitarias».

Con todo, la empresa ha manifestado «su solidaridad» con las cuatro personas afectadas por este brote, a las cuales desea una pronta recuperación.

El producto fue distribuido a establecimientos de Asturias, Castilla y León, Cataluña, Aragón, La Rioja, Murcia, Navarra, Castilla-La Mancha y Valencia, donde se inmovilizaron y retiraron las latas afectadas, según la cadena de supermercados DIA. Fuentes de la empresa apuntaron a que la contaminación debió suceder en la fase de producción, bien en la materia prima o en el proceso de esterilización durante el «latado». El grupo comercial ha pedido a los clientes que hayan adquirido latas del lote afectado que devuelvan el producto en su tienda más cercana. Además, y «de forma proactiva», aseguró que va a intentar contactar con los clientes susceptibles de haber adquirido este producto «utilizando todos los canales que sean necesarios». Grupo DIA informó de que hasta el momento una única lata de atún de un lote de 3.400 ha dado positivo por la presencia de toxina botulínica en el análisis efectuado por la propia marca y Sanidad. La distribuidora indicó que una vez que se detectó el brote en el lote de atún en aceite de girasol de 900 gramos, con fecha de caducidad diciembre de 2022, fabricado por Frinsa para DIA, el pasado 9 de agosto, cuando saltaron las alarmas, al día siguiente fue retirado de todas las tiendas por iniciativa de la cadena y de forma preventiva.

Tras conocer la infección de una lata iniciaron el «proceso inverso» para tratar de desvelar cómo se pudo producir la contaminación, que según Sanidad, podría proceder de la materia prima o del proceso de envasado y esterilización. «Esto nos lleva a la conclusión de que el origen esta en el proveedor, la empresa Frinsa». DIA decidió retirar no solo ese lote sino todas las latas de 900 gramos para «no generar confusión entre los consumidores».