Ciudadanos exige al Partido Popular apartar a los cargos que lleven ocho años

Fernández Carriedo e Igea, al salir de la reunión de este jueves./A. Mingueza
Fernández Carriedo e Igea, al salir de la reunión de este jueves. / A. Mingueza

El PP estudiará la medida, que recoge con «la naturalidad del inicio de unas negociaciones», y que es irrenunciable para Cs

m. domínguez/s. andrino
M. DOMÍNGUEZ/S. ANDRINOValladolid

Ciudadanos ha empezado fuerte a negociar. La primera exigencia para alcanzar un pacto de Gobierno con el Partido Popular pasa por impedir que repitan en el mismo cargo los candidatos que lo hayan ocupado en los últimos ocho años. Es el caso de los alcaldes de Burgos (Javier Lacalle), Palencia (Alfonso Polanco) y Aranda de Duero (Raquel González) y los presidentes de las diputaciones de Valladolid (Jesús Julio Carnero), Burgos (César Rico) y Salamanca (Javier Iglesias). Es una «condición sine qua non», garantizan desde Ciudadanos, si el PP tiene la intención de que avancen las negociaciones que arrancaron este jueves con el primer encuentro del grupo de trabajo, que se reunió en las Cortes.

A esos nombres se sumarían los del alcalde de León, Antonio Silván, y el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, aunque en estas dos últimas situaciones por su relación con la trama Enredadera. «Es imposible por sentido común», decía el candidato de Ciudadanos a la presidencia y líder de las negociaciones por la formación naranja, Francisco Igea, en una entrevista con Efe. «No es razonable que nadie que haya hecho eso pueda representar el cambio». Igea se refería a las grabaciones de la trama Enredadera en las que ofrecía al empresario José Luis Ulibarri hacerse cargo de una obra suspendida con la frase: «Yo soy la Administración». Respecto a Silván, Ciudadanos ha visto en él un comportamiento «poco ético» vinculado a ese caso, al trascender la grabación con el mismo empresario al que le informaba sobre la evolución de un concurso público de una contratación.

Puente sobre Igea: «De Braveheart a Bambi»

El portavoz de la Ejecutiva Federal del PSOE y alcalde en funciones de Valladolid, Óscar Puente, auguró este jueves a Cs un «suicidio político» si finalmente apoya al PP para que el candidato de este partido, Alfonso Fernández Mañueco, sea el próximo presidente de la Junta. «Me parece inconcebible y absolutamente descorazonador ver cómo un partido (Cs) que se presenta como la regeneración, negocia ahora con el PP como socio preferente para la formación del gobierno. En unas declaraciones en la Cadena Ser dijo que ve en Igea «una evolución entre 'Braveheart' de las primarias y un 'Bambi'».

Igea no tardó en contestarle y consideró que quizá Óscar Puente «no ha visto el final» de la película de Disney. «Espero acabar como el final de Bambi, sí», dijo sobre la posibilidad de convertirse en un ciervo fuerte que se enfrente a sus enemigos, en el caso de la película en la que los cazadores acabaron con la vida de su madre.

En términos parecidos se pronunció también Igea sobre el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero, del que dijo que «una persona que ha tenido un fiasco de once millones en una pista de esquí no puede seguir como presidente». Carnero –que declinó pronunciarse sobre esta exigencia de Cs– lleva ya ocho años e Igea recordó que la limitación de mandatos ya se acordó en la anterior legislatura y «no es un capricho», recalcó, antes de puntualizar que esta medida es propia de este comité negociador de Ciudadanos en Castilla y León porque «las situaciones son diferentes» entre autonomías y, en este caso de gobierno, son «32 años del mismo partido», lo que en su opinión ha generado «redes clientelares que hacen más urgente aplicar ese cambio».

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El Partido Popular recogió estas exigencias y de hecho las estudiará en las próximas horas, pero las sitúa en el inicio de unas negociaciones en las que se ponen sobre la mesa posturas de «máximos» y, a partir de ahí, «se va dialogando». En un audio distribuido a la prensa, Carlos Fernández Carriedo insistía en que «estamos en un proceso de diálogo y es natural que se planteen muchas propuestas». No obstante, reconoció que se abordarán «desde el espíritu de la voluntad común» por llegar a un acuerdo, aunque en su formación no concretan si se aceptarán tal y como fueron planteadas o no.

Para Ciudadanos, esta exigencia es irrenunciable y no avanzarán en otros acuerdos hasta que este sea aceptado.

Durante la reunión se vivieron «momentos de tensión», reconocieron algunos de los asistentes, aunque tanto Cs como PP destacaron el «clima positivo de diálogo» en el que transcurrió la primera cita oficial, tras la aproximación de las dos formaciones, el pasado miércoles, bajo el auspicio de sus respectivas direcciones nacionales. Hubo incluso a quien le «sorprendió» lo bien que fue todo en el encuentro del miércoles, pero el de ayer fue otro cantar.

Igea se presentó ante el grupo de trabajo, al que no asistió Alfonso Fernández Mañueco (porque no se iban a tomar decisiones, sino solo acercar posturas), con una cartera de exigencias de alto nivel. «La gente leyó el índice y les gustó, pero ahora hay que leerse el libro», resumió, en referencia al plantel de peticiones entre las que se incluía también «una política de medios transparente», con un «reparto objetivo de los planes de medios y la publicidad institucional». Adelantó también la urgencia de incluir un nuevo código ético para los altos cargos de la Administración, que afectará a los procuradores, y que implicará, entre otras cosas, una «agenda transparente» y la imposibilidad de que «acepten viajes, congresos, cursos o comidas».

Desde el PP insistían en que las propuestas se habían aceptado desde la «normalidad» de una negociación que pronostican larga y que, de hecho, no avanzará hasta que no se vayan afianzando cada unas de las medidas. Es marca de Ciudadanos, apuntan esas fuentes que insisten en que hasta que no haya respuesta del PP a cada propuesta, no se abordarán las siguientes. «Es todo o nada», simbolizan.

Entrar en el Gobierno»

De momento ayer se habló de regeneración y se descartó entrar en el reparto de competencias o en los nombres para ocupar las consejerías. Tampoco se postuló Igea para presidir la Junta («eso no quita que no lo haga en próximos encuentros», dicen las fuentes consultadas) y en la entrevista con Efe puntualizó: «Podemos entrar en el Gobierno y no ser yo». En principio, no tienen fijada la siguiente reunión; será cuando el PP llame a Ciudadanos para confirmar que acepta este primer envite.

«Esto es regenerar y crear ilusión. Los ciudadanos deben ver que venimos a cambiar modos. Dije que Cs gobernaría en Castilla y León y esto es llevar el timón», explicó Igea.

Respecto a la denuncia y las diligencias previas abiertas para investigar las primarias del PP en Castilla y León, Igea aseguró que le «preocupa que nadie lo haya desmentido». Eso mismo dijo ayer Luis Tudanca con el que, por cierto, Igea reconoció «contactos informales».