El mirandés cuyo cadáver apareció en Montañana custodiaba la droga que la banda criminal distribuía en Miranda, le pegaron un tiro y lo dejaron morir

Imagen del dispositivo policial para la detención de los responsables del asesinato/Avelino Gómez | El CORREO
Imagen del dispositivo policial para la detención de los responsables del asesinato / Avelino Gómez | El CORREO

La desarticulación de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas, y que operaba en Miranda, Segovia y Leganés, ha permitido esclarecer el asesinato del escayolista mirandés el pasado mayo

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Asesinato esclarecido, banda criminal desarticulada. Este es el resultado de una operación policial conjunta, liderada por la Guardia Civil de Segovia, que ha permitido la detención de 23 personas acusadas de pertenecer a una organización dedicada al tráfico de drogas, que operaba en Miranda de Ebro, Leganés y Segovia. Entre ellos se encuentran las siete personas detenidas por el asesinato de un mirandés, cuyo cadáver apareció el pasado 6 de mayo en el río Ebro, en la pedanía de Montañana.

La Guardia Civil de Segovia, en el transcurso de la investigación abierta ante la sospecha de la existencia de una red dedicada al narcotráfico, descubrió la vinculación del asesinato ocurrido en Miranda como miembros de la organización criminal. A través de las escuchas habilitadas, y el lenguaje codificado que utilizaban los miembros, los agentes se percataron de que se había producido un asesinato en el seno de la banda criminal.

El jefe de la Guardia Civil de Segovia, José Luis Ramírez, ha explicado en Segovia, donde se ha presentado el resultado de la operación policial, que los mensajes y conversaciones intervenidas ofrecieron información sobre el asesinato e, inmediatamente, se informó a la Policía Nacional de Burgos, que se encargaba de su investigación. Los delincuentas usaban «lenguaje codificado», ha puntualizado Ramírez.

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Por los mensajes se supo que la víctima, el escayolista mirandés (F.J.M.G.) de 60 años que apareció con un tiro y maniatado en la laguna de Montañana, formaba parte de la organización criminal, en concreto, del punto de venta de Miranda. Se encargaba de custodiar la droga y, en una discusión por la gestión de la misma, uno de los miembros del grupo le pegó un tiro, según han explicado Ramírez.

El jefe de la Comisaría de Segovia ha insistido en la crueldad del acto, pues «lo dejaron morir». Se empleó un arma de fuego, ha explicado, que una vez cometido el crimen tiraron al Ebro y que no se ha podido encontrar. Y a la víctima le pegaron un tiro «sin tocar ningún órgano vital y le dejaron morir durante horas». Luego se deshicieron del cadáver en Montañana, donde apareció días.

El transcurso de la operación policial se detuvo a siete personas (el 23 de mayo), miembros de una misma familia e integrantes de la banda criminal, implicados en el asesinato. El autor material está en prisión y el resto, en libertad provisional controlada, mientras se concreta su participación en los hechos.

23 detenidos y 13 kilos de cocaína incautada

La operación de la Guardia Civil, en la que han participado el Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Nacional (GEO), se ha saldado con la detención de 23 personas, a quienes se imputan los delitos de integración en organización criminal, tráfico de drogas, blanqueo de capitales y asesinato.

En total, los agentes han realizado trece registros en Segovia, Madrid y Miranda de Ebro con el resultado de 12,7 kilos confiscados de cocaína de gran pureza, valorada en el mercado ilegal en más de 750.000 euros, varias dosis de hachís dispuestas para venta, cinco vehículos de gama media y alta y más de 7.000 euros en metálico, informa EFE.

La delegada del Gobierno en Castilla y León, Mercedes Martín, acompañada de los subdelegados del Gobierno en Segovia, Lirio Martín, y de Burgos, Pedro de la Fuente, así como por responsables de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en ambas provincias, ha informado de que la red tenía su base en Madrid con fuertes medidas de seguridad para evitar ser detectada, desde donde abastecía a Segovia, Miranda de Ebro y Leganés.

Los investigadores realizaron la primera detención, el 24 de mayo, en el aeropuerto de Madrid, a un pasajero que regresaba de un país iberoamericano con 11,3 kilos de cocaína de extrema pureza que se encontraba oculto en los dobles fondos de las maletas.

Posteriormente, en uno de los desplazamientos a Segovia, el 23 de junio, los agentes interceptaron un vehículo con 1,3 kilos de cocaína, destacando el alto grado de sofisticación en el método de ocultación de la droga, y, en los dos días posteriores, se detuvo a los integrantes de la red en registros simultáneos en Madrid y Segovia.

En un domicilio de Leganés, custodiado por dos personas, que fueron detenidas, se halló un laboratorio para procesar droga, con útiles y sustancias para le elaboración y adulteración.