Metamorfosis en la alfombra roja

Lady Gaga. / Atlas

Charlize Theron, Emma Stone y Marta Nieto deslumbran en una noche en la que los hombres rompen con lo establecido

Gloria Salgado
GLORIA SALGADOMadrid

Quien le iba a decir a Lady Gaga que un hombre iba a epatar más que ella. Billy Porter hizo acto de presencia con un esmoquin de terciopelo negro firmado por Christian Siriano con una falda de gran volumen, camisa blanca con puños plisados y una vistosa pajarita, que dejó con la boca abierta. Un modelo que eclipsó a la siempre polémica cantante, que lució un Alexander McQueen de marcadas caderas, que acompañaba -y no al revés- al collar de Tiffany con uno de los diamantes amarillos más grandes del mundo. Una pieza de valor incalculable que lució por última vez Audrey Hepburn en 1955 durante la promoción de 'Desayuno con diamantes'.

Entre los mejores estilismos de la noche destacó la exrubia Charlize Theron con un impresionante vestido azul celeste de Dior, de manga larga y espalda descubierta. Espectacular también estuvo Emma Stone -pese a que algunos la hayan comparado con un gofre en Twitter- con un arquitectónico diseño de Louis Vuitton a juego con el tono de su melena y Marta Nieto, absolutamente maravillosa con un DelPozo blanco que le favorecía muchísimo. Por el blanco se decantaron tambien Regina King -con un arriesgado Óscar de la Renta- y Amy Adams con un Versace de inspiración art decó que marcaba sus curvas.

Glenn Close llamó la atención con un vestido capa dorado de Carolina Herrera, un modelo tan impresionante como pesado. Más de doce kilos. Metalizados también eran las piezas plateadas de Jennifer López, con un diseño que recordaba a las bolas de discoteca, y Brie Larson, muy sensual de Chanel.

Irina Shayk, Tessa Thompso y Serena Williams apostaron por el socorrido negro, un tono que las dos primeras iluminaron con notas doradas y la tenista con lentejuelas rojas. La versión más purista la llevó la modelo Ashley Graham, que presumió de curvas en un Zac Posen. Sin embargo, el rosa fue el color triunfador de la noche. Desde el romántico Schiaparelli de tul de de Helen Mirren al erróneo Giambattista Valli de Kacey Musgraves, pasando por los modelos de Angela Bassett, Gemma Chan o el floreado y excesivo de Maya Rudolph. A este grupo se une la gurú del orden Marie Kondo, discreta con un Jenny Packham. El malva teñía el bonito Balmain de Emilia Clarke, que al igual que Theron dejó el rubio de lado por el castaño y cortó su melena.

Arriba, Marta Nieto y Sorogoyen. Abajo, Helen Mirren (izquierda) y Charlize Theron. / Agencias

Si Rachel Weisz se decantó por un modelo rojo con capa de látex de Givenchy algo chirriante, el verde fue el elegido por Olivia Colman y Yalitza Aparicio. La protagonista de 'La Favorita', ganadora al Oscar a la Mejor Actriz, se pusó un trasnochado vestido largo de cuello alto verde botella de Prada que tenía delito -de lo peor que se vio en la alfombra roja-, mientras que la interprete de 'Roma' optó por un modelo asimétrico en verde agua de Rodarte.

Innovación masculina

Esta fue una de las alfombras rojas en la que más destacó la estética de los hombres. Y no solo por Billy Porter. El atrevimiento, colorido y originalidad de hombres como el estupendo Chadwick Boseman, con lentejuelas de Givenchy y camisa negra con larga lazada. Uno de los mejor vestidos fue Chris Evans, que optó por una americana de terciopelo azul de Salvatore Ferragamo. Terciopelo también para Richard E. Grant, pero en granate. Mark Ronson remarcó la elegancia británica con un esmoquin negro, ribeteado en blanco, de tendencia pijama.

Arriba, Chadwick Boseman. Abajo, Billy Porter y Chris Evans (derecha). / Agencias

Stephan James apareció con un esmoquin de terciopelo rojo y botines blancos. Otro de los 'looks' más comentados fue el de Jason Momoa, con un esmoquin rosa empolvado un tanto pequeño a juego con su pareja.

Javier Bardem y Ryan Seacrest prefirieron añadir notas vanguardistas a un esmoquin más tradicional. El español apostó todo al negro con un modelo tornasolado y el americano se decantó por un diseño con flores brocadas en granate y negro. Otros actores como Diego Luna, Williem Dafoe, Viggo Mortensen o Bradley Cooper prefirieron no arriesgar y apostaron por el clásico esmoquin. Impecables resultaron Henry Golding, que domina esta prenda como nadie y Rami Malek.

Entre los peores vestidos, Spike Lee, nominado al mejor director por 'Do the Right Thing', decidió romper moldes con un traje de chaqueta morado inspirado en Prince, camisa azul añil, deportivas doradas y gorra con visera de charol negro. Siguiendo esa estela, Pharrell Williams llegó al teatro Dolby con un traje de chaqueta con pantalón corto de estampado de camuflaje, calcetines blanco, zapato negro, una estética a medio camino entre la estética de las fuerzas armadas y la escolar.

Más información