Mundial Francia 2019

Trece supervivientes de Canadá

Once que presentó España hace cuatro años en el Mundial de Canadá. /Nicholas Kamm (Afp)
Once que presentó España hace cuatro años en el Mundial de Canadá. / Nicholas Kamm (Afp)

A pesar de que España es el segundo equipo más joven del torneo, más de la mitad de las convocadas por Jorge Vilda disputarán su segunda cita mundialista

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Con una media de edad de 24,6 años, la selección española es el segundo combinado más joven de cuantos disputarán el Mundial de Francia que comienza este viernes. Sólo Japón, con un promedio de 24 años, supera en juventud al equipo que tutela Jorge Vilda, que cogió el timón tras el fiasco de hace cuatro años en Canadá, donde no se consiguió ganar ningún partido, con el objetivo de acometer un relevo generacional que quedará plasmado en el torneo sin que ello signifique falta de experiencia. No en vano, trece de las veintitrés convocadas por el técnico madrileño ya participaron hace cuatro años en la anterior Copa del Mundo.

Lola Gallardo, Sandra Paños, Marta Torrejón, Irene Paredes, Celia Jiménez, Ivana Andrés, Silvia Meseguer, Virginia Torrecilla, Alexia Putellas, Vicky Losada, Jennifer Hermoso, Amanda Sampedro y Marta Corredera repiten experiencia, aportando las tablas necesarias para equilibrar la bisoñez en este tipo de citas de máximo nivel de otras jóvenes futbolistas como Lucía García, Aitana Bonmatí, Patricia Guijarro, Nahikari o Mariasun Quiñones. Aunque las tres primeras ya saben lo que es brillar en un Mundial, puesto que integraban el combinado que, con Pedro López, como seleccionador, alcanzó la final del torneo sub-20 en Francia, donde las españolas cayeron frente a Japón en uno de los principales hitos del fútbol femenino español a nivel de selecciones.

Las trece veteranas llegan a tierras galas con muchas lecciones aprendidas de lo que sucedió en Canadá, donde un grupo repleto de calidad sucumbió en la fase de grupos tras caer derrotado ante Brasil y Corea del Sur y sacar un empate frente a Costa Rica. Un solitario punto que apeó al equipo que por entonces dirigía Ignacio Quereda a las primeras de cambio y abocó al relevo en el banquillo tras 27 años en el cargo del madrileño, que había llegado al cargo de la mano de Ángel María Villar y terminó enfrentado a sus pupilas.

Las futbolistas censuraron la mala planificación y falta de apoyo institucional con que comparecieron en aquel Mundial, denunciando además el «desprecio» por parte del técnico hacia ellas. La situación llegó a tal punto de deterioro que incluso solicitaron su cese mediante un comunicado. «Creemos que se ha terminado una etapa», señalo aquel grupo que lideraba la capitana Vero Boquete, que viajó a Canadá apenas cuatro días antes del debut, lo que impidió una correcta aclimatación, con un insuficiente análisis de los rivales y dietas irrisorias que convirtieron el periplo mundialista en un tormento.

Quereda amenazó con no volver a convocar a las 'insumisas', pero finalmente tuvo que presentar su dimisión en medio del escándalo desatado, lo que propició la llegada de un Jorge Vilda que ahora abandera a una selección que afronta la cita de Francia en una situación muy distinta, con todo el apoyo federativo y en pleno auge del fútbol femenino.