Grupo G | Segunda jornada

El Real Madrid maldice otra visita a Moscú

El Real Madrid maldice otra visita a Moscú

Sin gol por tercer choque consecutivo y otros tantos disparos a la madera, un monumental error de Kroos enjuicia a los 65 segundos las miserias del campeón de Europa

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Al Madrid post-Cristiano le ha durado poco el ánimo reivindicativo. Tras un buen inicio de curso ante rivales de poca exigencia, el campeón de Europa ha incidido pronto en los pecados que se veían venir con la fuga permitida de su estandarte y ni siquiera la música de la Champions le sirve ya como acicate para demostrar que ha digerido la espantada del portugués. Aquejado de una insólita anemia ofensiva, timorato en defensa, anárquico por momentos en la medular y tieso en el área del adversario, el conjunto de Julen Lopetegui volvió a salir escaldado de una nueva visita a tierras moscovitas, donde acumula cinco derrotas en sus nueve visitas por una única victoria y que hincó en esta ocasión la rodilla ante el CSKA en el Luznhikí, de infausto recuerdo para la selección española y ahora también para el equipo que dirige el guipuzcoano, que no pudo pilotar a La Roja en el Mundial y no logró reflotar a una escuadra que naufragó a los 65 segundos.

Un visto y no visto tardaron los blancos en llevarse un tremendo golpazo del que ya no pudieron reponerse, con una monumental pifia de Kroos que dejó a Vlasic ante Keylor Navas para firmar un gol con el que nadie contaba a esas alturas. Se comió el amago del croata Varane, al que el Mundial sigue pasando una tremenda factura, haciendo gala de la fría puesta en escena del campeón de Europa, cuya falta de tensión en los inicios es un pecado que parece ya consustancial a su ADN.

Con Marcelo, Isco, Bale y Sergio Ramos en Madrid, Lopetegui dejó en el banquillo a Modric y dio la alternativa a Reguilón en el lateral zurdo, apostando también por Lucas Vázquez, poco utilizado en el comienzo de curso y que perdió su primer partido como titular en la Champions, tras firmar con él en el once cinco victorias y cuatro empates los blancos en los choques en los que partió de inicio en temporadas precedentes.

1 CSKA

Akinféev, Mario Fernandes, Becao, Chernov, Nababkin, Bijol, Akhmétov, Oblyakov (Kyrnats, min. 98), Dzagóev (Efremov. min. 64), Vlasic y Chálov (Sugurdsson, min. 77).

0 Real Madrid

Keylor Navas, Carvajal (Odriozola, min. 42), Varane, Nacho, Reguilón, Casemiro (Modric, min. 57), Kroos, Ceballos, Lucas Vázquez (Mariano, min. 57), Asensio y Benzema.

Árbitro:
Ovidiu Hategan (Rumanía). Amarilla a Bijol y Oblyakov. Expulsó a Akinféev (min. 95).
Gol:
1-0: min. 1, Vlasic.
Árbitro:
Partido de la segunda jornada del Grupo G de la Liga de Campeones disputado en el Luzhnikí ante 71.811 espectadores.

Pero andaba más gélido el Real Madrid que la noche moscovita, con tres grados al comienzo del encuentro que no afectaron al cuadro local, con el cuchillo entre los dientes desde el silbido inicial. Desubicados y desarbolados ante un CSKA que partía en estampida, los blancos ni gobernaban ni amenazaban, todo lo contrario que un adversario que amagó incluso con el segundo cuando el rey continental ni había mirado a la portería de Akinféev.

Nervios

Nervioso e impreciso, despojado de la brújula de Modric el Real Madrid parecía un equipo menor, sometido por un conjunto que camina cuarto en la débil liga rusa y sin rastro de la autoridad que suele impregnar sus noches europeas. Enredado Ceballos, incapaz de servir ese último pase a Benzema o Asensio, fue un lateral, Carvajal, el primero que se animó a disparar, y un central, Nacho, el que ejecutó el primer remate con cierto peligro a la salida de un córner. Todo un muestrario de las debilidades de un equipo en el que Benzema ni olía el esférico. El Madrid demanda a gritos un 'killer' y el lionés, que ha vuelto a hibernar, jamás lo será.

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A falta de juego y pegada, con futbolistas precisados de un GPS para encontrar su posición, probó suerte Casemiro con un disparo desde fuera del área que golpeó en la madera en el que fue el primer tiro a puerta del Real Madrid cuando se acercaba la media hora. Con el travesaño se estrelló luego un cabezazo de Benzema, que al menos cortó su sequía de remates que duraba ya cinco partidos, con los blancos instalados ya en campo del CSKA en un intento de enmendar su nefasto primer tiempo. Carvajal, que acabó lesionado pero sin ceder un ápice en su entrega antes de dejar su puesto a Odriozola, fue de los pocos que se salvaron de la quema.

Necesitaba el Madrid casi una enmienda a la totalidad de lo hecho a vuelta de vestuarios. Aguardó Lopetegui doce minutos antes de recurrir a Modric y Mariano por Casemiro y Lucas Vázquez. Renunció al pivote defensivo para envidar con dos delanteros y su futbolista más dotado para la creación. A toque de corneta, con Asensio a pierna cambiada, como más le gusta al balear, el campeón se lanzó a por la remontada con más urgencias que clarividencia, y hasta Keylor Navas tuvo que lucirse en un disparo seco de Bijol. Ni el arreón final, protagonizado por un testarazo de Mariano al palo, le salvó esta vez a una escuadra en un final que registró la expulsión del meta del CSKA por protestar una acción al árbitro. Desde la campaña 2006-2007 no encadenaba el Real Madrid tres choques sin marcar. Así de mal dadas le vienen a un equipo que empieza a pagar los errores del verano.

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