Especial Liga 2018-2019

Una Liga atípica con candidatos huérfanos

Antoine Griezmann, Leo Messi y Gareth Bale./ABC
Antoine Griezmann, Leo Messi y Gareth Bale. / ABC

El primer campeonato con VAR y calendario asimétrico pierde potencia y gol sin Cristiano Ronaldo

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Será la primera Liga de la historia con VAR (videoarbitraje) y calendario asimétrico, con lo que el orden de los partidos de la primera vuelta no coincidirá con el de la segunda, al igual que ocurre en la Premier League, el poderoso campeonato reforzado por el maná televisivo que se ha gastado 1.364 millones de euros en fichajes (hasta ahora 600 millones más) y no ha dejado de pescar en el fútbol español, donde habrá que esperar para disfrutar del espectáculo que proporcionan cracks como Neymar o Kylian Mbappé. Ninguno de los dos ha llegado para tomar el relevo de Cristiano Ronaldo, cuya marcha a la Juventus ha dejado frustrado al Real Madrid, ya antes golpeado con fuerza por la sorprendente y aún más dolorosa despedida de Zinedine Zidane.

Sin el delantero portugués se pone fin en la Liga, nueve años después, a un enorme duelo personal con Leo Messi y la competición pierde potencia y gol, aunque su huida alimentará a Gareth Bale, siempre a la sombra de Cristiano y lastrado por las lesiones, y seguramente también a Antoine Griezmann, que rechazó al Barcelona y decidió continuar en el Atlético. El francés, flamante campeón mundial, sigue soñando con 'comer' algún día en la misma mesa que los Balones de Oro que se han repartido diez de los últimos trofeos de mejor futbolista del mundo, y este pudiera ser su año, al igual que aspira a conquistar el próximo el título de Liga con el equipo rojiblanco. El único que, en 14 temporadas, ha conseguido acabar con el duopolio de Barça y Madrid en un campeonato en el que los candidatos siguen siendo los mismos, aunque se hayan quedado huérfanos de ídolos.

El Real Madrid, sin una leyenda situada ya entre los mejores futbolistas de todos los tiempos, y el Barça y el Atlético, sin otros dos símbolos con los que, al contrario de lo que ha ocurrido con Cristiano, nunca ha habido debate entre sus aficionados. En su caso, de cantera, mitos eternos del fútbol español gracias a sus respectivos goles del Mundial 2010 y la Eurocopa 2008, Andrés Iniesta y Fernando Torres, aunque el delantero excolchonero a años luz de la trascendencia que han tenido el portugués (dos Ligas y tres Pichichis) y el manchego (nueve Ligas) en el campeonato de la regularidad.

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Un torneo ligado desde hace una década al nombre del jugador más decisivo y de mayor talento del siglo XXI (Messi), el que ha liderado al equipo campeón en siete de los últimos diez cursos. Una barbaridad la de los azulgrana, centrados en Liga y Copa, mientras el Real Madrid ha aguado gran parte de sus fiestas con la celebración de cuatro de las últimas cinco Copas de Europa, lo que quizás pudiera provocar en esta ocasión un cambio de tendencia en las prioridades. El Real Madrid no enlaza, sin embargo, dos títulos ligueros consecutivos desde 2008 y se exige arrebatar de una vez la corona al otro gran coloso y eterno rival, con el Atlético dentro del trío de aspirantes, ya por derecho propio como pretendiente real a ser campeón. No como alternativa al título, condición que sí podría ostentar el Valencia, a sólo tres puntos de los merengues y a seis de los colchoneros la pasada temporada, aunque lejos del Barça, encumbrado con 20 puntos más y una sola derrota en 38 jornadas.

Aun sin Iniesta, cuya ausencia debe permitir crecer aún más a Coutinho, ni el refuerzo del deseado Griezmann, el Barça, aunque este curso apunte con mayor decisión y seriedad a la Champions, dispone de una plantilla suficientemente amplia y preparada para revalidar la Liga. Con la incorporación de Arturo Vidal, que ofrece despliegue físico y oficio en el centro del campo, además de la de los jóvenes Arthur, Lenglet y Malcom, traspasos o cesiones que, salvo Paulinho, no aportaban nada, y continuidad en el banquillo. Al contrario que el Real Madrid, que pese a la contratación de Thibaut Courtois, aparte de la del prometedor Vinícius, se ha quedado sin su futbolista más determinante (48, 35, 25 y 26 goles, respectivamente, en las últimas Ligas) y ha visto debilitada una plantilla sacudida por la marcha de Zidane. Aunque Julen Lopetegui promete variantes tácticas, el Madrid puede echar muy en falta un '9' letal.

En cambio, el Atlético no sólo no ha perdido a su gran estrella ni al técnico que le ha permitido competir por todo, sino que, con un equipo muy hecho, en el que se mantienen también Oblak y Godín, ha dado un salto de calidad con la incorporación de media docena de jugadores, repartidos en todas las líneas.

El ascenso del Rayo Vallecano y la permanencia del Getafe y el Leganés propiciará que también por primera vez haya cinco equipos de Madrid en Primera División, con el debut del Huesca –el Girona lo hizo la campaña pasada y acabó décimo– y el regreso del Valladolid cuatro años después a un campeonato que ve reducida de nuevo la presencia de representantes andaluces como consecuencia del descenso del Málaga. Ahora sólo quedan el Betis y el Sevilla, obligados a repetir, al igual que el Villarreal, clasificación europea.

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