Real Madrid

Solari busca un Casemiro

Ceballos, durante un partido de esta temporada. /Sergio Pérez (Reuters)
Ceballos, durante un partido de esta temporada. / Sergio Pérez (Reuters)

Ceballos e Isco pugnan por el hueco en el once que deja libre la lesión del brasileño, que incluso podría llevar al técnico a modificar el esquema

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

«No soy un Casemiro». Las declaraciones de Toni Kroos durante el penúltimo parón de selecciones resonaron muy lejos de la concentración de la 'Mannschaft'. El teutón, al que Julen Lopetegui había adjudicado un rol más defensivo en el inicio de curso, marcaba distancias con las virtudes de su compañero. «Que Kroos no es Casemiro es evidente. Ni al revés. Son diferentes hasta físicamente», aceptó el vasco, que subrayó que «el matiz del titular» que se sacó de las palabras del germano no respondía exactamente a la esencia de su mensaje, resaltando además la polivalencia del ex del Bayern de Múnich y recalcando que ya se había desempeñado en «innumerables ocasiones en esa posición de manera maravillosa». «He jugado varias veces ahí y me gusta jugar ahí, pero está claro que no soy un Casemiro», fue la frase completa del alemán, al que Carlo Ancelotti colocó de mediocentro en su primera campaña en el Real Madrid y que también se movió en esa demarcación en ocasiones puntuales con Rafa Benítez y Zinedine Zidane.

Clave en las cuatro Champions conquistadas por el Real Madrid en el último lustro, el paulista sigue sin un recambio de plenas garantías, toda vez que el llamado a relevarle, Marcos Llorente, tiene un papel residual desde que retornó a la 'casa blanca'. Es por ello que su lesión en Vigo obliga a Santiago Solari a hacer cábalas para el once, con Ipurua como primer banco de pruebas y Roma como examen más sensible. Dos futbolistas pugnan con fuerza para ocupar la vacante que deja Casemiro, Ceballos e Isco, aunque ninguno de ellos tiene características similares a las del brasileño, por lo que Solari podría variar también el dibujo, desprovista la medular del cemento que aporta el internacional con la 'Canarinha'. Una opción que pasaría por recomponer el esquema en torno al 4-2-3-1 por el que habitualmente se decantaba el argentino en sus tiempos al frente del Castilla.

Kroos y Modric compondrían el doble pivote para guarnecer una línea de tres por delante en la que lo lógico sería que hallase acomodo Bale pese a que el galés, junto con Vinícius, fue el último internacional en regresar a los entrenamientos en Valdebebas, este mismo jueves. Al 'Indiecito' le gusta que el '11' se sitúe en la izquierda, su banda natural, aunque el extremo de Cardiff prefiere moverse a pierna cambiada para tener más opciones de exhibir su formidable golpeo. Por ello ha dado más vuelo a Lucas Vázquez, un diestro puro, mermando los minutos de Marco Asensio, otro zurdo que tiene predilección por el centro o la derecha, confiado, al igual que Bale, en los méritos de su disparo. Si vuelve a apostar por el de Curtis para la banda derecha, estaría en liza un puesto en la zona central del ataque que se dirimiría entre Ceballos e Isco, dos jugadores que atraviesan momentos muy distintos.

Ceballos, al alza

El utrerano cotiza al alza. Viene de firmar un gol con la selección española, en el duelo contra Croacia de la Liga de Naciones, y ha participado en tres de los cuatros encuentros que ha dirigido Solari. Titular frente al Melilla en Copa y el Viktoria Pilsen en Champions, se perdió el pulso liguero contra el Valladolid pero volvió a jugar ante el Celta. Un encuentro en el que sustituyó precisamente a Casemiro cuando el brasileño cayó lesionado en su tobillo derecho. El andaluz saltó al césped en el minuto 19 y ejerció con nota en labores de contención, contribuyendo además al triunfo con su primera diana de la temporada, un latigazo desde la frontal del área tras conducción personal.

El malagueño, por el contrario, sólo ha disputado 51 minutos a las órdenes de Solari, con el que aún no sabe lo que es ser titular. Alejado de los terrenos de juego durante casi un mes por su operación de apendicitis, regresó antes de tiempo a un equipo acuciado por los malos resultados y se le vio falto de ritmo. La marcha de Lopetegui y la llegada de Solari le obliga a pelear de nuevo por un sitio en un once del que se ha acostumbrado a entrar y salir desde que viste de blanco. La presencia del '22' sólo parece viable con un 4-2-3-1, ya que si el preparador de Rosario sigue resguardándose con un mediocentro de contención y dos volantes sus esperanzas se diluyen a favor de Ceballos, más acostumbrado al rigor defensivo de una demarcación muy sensible.

 

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