Final Copa Libertadores

Madrid, en alerta por las barras bravas, se blindará durante el puente

Hinchas de River, en los alrededores del Monumental. / Foto: El Correo | Vídeo: Atlas

El dispositivo de seguridad, formado por alrededor de 2.000 policías, será similar al del clásico de 2015 tras los atentados de París

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

En alerta por las barras bravas, con preocupación y temor ante una posible llegada a la capital de España de las facciones de los hinchas más radicales de River y Boca, Madrid se blindará durante el puente de la Constitución, para garantizar la seguridad de la final de la Libertadores del 9 de diciembre en el Bernabéu. A expensas de la venta tras el reparto de entradas entre los aficionados de ambos equipos para un partido de alto riesgo (10.000 destinadas a Buenos Aires; 5.000 a cada club), alrededor de 2.000 policías formarán ese día un dispositivo que será similar al que se llevó a cabo en el mismo estadio para el clásico del 21 de noviembre de 2015. Fue el mayor despliegue de seguridad en la historia del fútbol español, ocho días después de los atentados de París que se saldaron con 130 víctimas.

Entonces, con alarma terrorista de nivel 4, al igual que en la actualidad, e incluso con tiradores de élite en la azotea del Bernabéu, se recurrió a más de 1.000 agentes de la Policía Nacional y 1.400 vigilantes privados contratados por el Real Madrid, a los que se sumaron efectivos de la Policia Municipal, del Samur, de Bomberos y de Protección Civil. Ahora, a poco más de una semana para el superclásico argentino, las fuerzas de seguridad del Estado, en colaboración con las del país sudamericano, deberán trabajar contrarreloj en un plan destinado, por encima de todo, a evitar la presencia de ultras de River y Boca en la capital de España. «Ni sueñen llegar (a Madrid). No hay lugar para ellos. Hay que mostrarles que los buenos vamos a ganar», ha asegurado, en alusión a las barras bravas, el presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, que recuerda que «Madrid es la décima ciudad más segura del mundo».

La Delegación del Gobierno en Madrid y la Policía ya se reunieron la tarde del jueves con los responsables de la Conmebol (organizadora de la Libertadores) y de la FIFA para comenzar a preparar el plan de seguridad, con el objetivo de que tan histórico choque entre los archirrivales argentinos «se realice en unas condiciones prestigiosas para España, seguras, pacíficas y festivas», según destacó este viernes la vicepresidenta del Ejecutivo Carmen Calvo. La Policía Nacional dispone ya, según la Conmebol, de un listado de hinchas radicales de River y Boca que tienen prohibida la entrada al Bernabéu, donde hace tres años, con motivo de un clásico Madrid-Barça marcado por la barbarie de París, había que superar hasta tres anillos de seguridad para acceder al estadio. Con detectores de metales en cada puerta de ingreso, no se permitía la entrada de mochilas ni banderas y los aficionados fueron sometidos a exhaustivos cacheos de ropa y bolsos. Se examinaron hasta los bocadillos.

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En todo caso, con los precedentes en el fútbol argentino, cuyo último episodio de violencia ha sido el protagonizado en Buenos Aires por ultras de River contra el autobús de Boca, lo que provocó la suspensión de la vuelta de la final en el Monumental, entre los mandos policiales no se oculta la inquietud por la presencia de temidos radicales en la capital, en pleno puente, en el que se congregarán decenas de miles de turistas durante el próximo fin de semana. Además de potenciar la unidad antidisturbios en el interior y los alrededores del Bernabéu, también será preciso reforzar el despliegue policial en el aeropuerto de Barajas, ante una previsible llegada de violentos procedentes de Argentina o de países europeos, ya que se prevé que algunos puedan acudir con intención de hacer negocio en la reventa.

 

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