La Sierra de la Demanda contará en los próximos días con 15 nuevos buitres negros

Los animales han sido marcados esta mañana/GREFA
Los animales han sido marcados esta mañana / GREFA

El Proyecto Monachus continúa avanzando y esta mañana se han marcado con emisores los ejemplares que se liberarán en breve

Burgos Conecta
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Quince emisores GPS/GSM han sido hoy colocados a otros tantos buitres negros en el término municipal de Huerta de Arriba, donde la asociación conservacionista GREFA, en colaboración con varios organismos públicos y entidades, lleva a cabo el Proyecto Monachus de recuperación de esta especie catalogada en España como amenazada.

El marcaje con emisores de los quince buitres negros (7 machos y 8 hembras) es el último paso previo a la liberación definitiva de estas aves, que en pocas semanas verán abrirse las puertas del jaulón de aclimatación donde fueron introducidas hace un año. Este tiempo es el que los expertos consideran necesario para que los buitres negros se vinculen al territorio en el que van a ser liberados.

El objetivo es crear en la Sierra de la Demanda una colonia de esta rapaz carroñera, que no se reproduce en el Sistema Ibérico desde hace más de medio siglo, y de esta manera contribuir al reto que GREFA se ha propuesto alcanzar con el Proyecto Monachus: conectar las grandes poblaciones tradicionales de buitre negro existentes en el centro y el sur de la Península Ibérica con otras más recientes que se han creado ya, gracias a actuaciones similares, en el Pirineo catalán y en varias zonas de Francia.

Numerosos vecinos de Huerta de Arriba y de otras localidades cercanas han podido ser testigos de la colocación de los emisores a las quince aves, puesto que este operativo se ha llevado a cabo simultáneamente a una jornada de concienciación sobre los buitres convocada por GREFA y el propio ayuntamiento de Huerta de Arriba.

GREFA

En un programa de actividades enfocado tanto a niños y jóvenes como adultos no han faltado talleres, charlas y juegos ('Primeras Olimpiadas Carroñeras'). Los asistentes han podido incluso elegir el nombre con el que han sido bautizados los buitres negros marcados.

Muy buenas expectativas

Las aves marcadas han sido cedidas por hasta seis comunidades autónomas diferentes. Son animales adultos y subadultos que proceden en su mayoría de centros de recuperación de fauna silvestre, donde ingresaron en su día para ser tratados de diversos problemas o patologías que sufrieron durante su vida en la naturaleza.

Estas aves han permanecido durante varios meses en el gran jaulón de aclimatación que actualmente las aloja, construido ex profeso para el proyecto en un cerro de Huerta de Arriba. Con los emisores ya colocados, estos quince buitres negros serán liberados definitivamente a principios del próximo otoño. El marcaje con emisores GPS/GSM de última tecnología es una técnica de seguimiento científico de la fauna amenazada, esencial para comprobar la efectividad a la hora de fijar ejemplares en las colonias creadas y para detectar y prevenir las principales amenazas para la especie.

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En 2017 también se liberó a otro grupo de quince buitres negros, ocho de los cuales permanecen en esta zona de la provincia de Burgos a fecha de hoy. «Además se han formado cuatro parejas, compuestas tanto por aves reintroducidas como procedentes de otras colonias, lo que nos hace albergar muy buenas expectativas», adelanta Lorena Juste, bióloga responsable del Proyecto Monachus de GREFA en la Sierra de la Demanda.

Del mismo modo, una vez que en las próximas semanas se liberen los buitres negros hoy marcados, una nueva remesa de ejemplares ocupará el jaulón de aclimatación, a la espera de ser objeto de una liberación conjunta durante 2019.

Próximo objetivo: recuperar al quebrantahuesos

El Proyecto Monachus lleva asociado en la Sierra de la Demanda la intención de recuperar, junto con el buitre negro, a otra rapaz necrófaga amenazada: el quebrantahuesos. En el caso de esta especie se van a arbitrar acciones encaminadas a facilitar su nidificación futura mediante la mejora del hábitat de alimentación y el de cría.

«Con los años esperamos poder realizar algunas liberaciones de ejemplares que nos permitan facilitar la comunicación de las poblaciones de quebrantahuesos, tanto naturales como reintroducidas, entre los Pirineos y los Picos de Europa, por una parte, y con el este y sur ibéricos (Maestrazgo y Cazorla), por otra», explica Ernesto Álvarez, presidente de GREFA.

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