El San Pablo no puede ante un gran Baskonia

John Jenkins deburó con el conjunto burgalés/GIT
John Jenkins deburó con el conjunto burgalés / GIT

El cuadro burgalés no puede con un excelso Baskonia, que en el segundo tiempo se mostró muy superior a los hombres de 'Epi'

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Demasiado Baskonia para el San Pablo. El conjunto burgalés cayó derrotado hoy frente a un Baskonia en estado de gracia, que tras un tímido inicio de partido, se acabó desatando, superando al San Pablo en todas las facetas del juego y lanzándose hasta los cien puntos.

76 San Pablo Burgos

Corey Fisher (-), Tadas Sedekerskis (2), John Jenkins (13), Deon Thompson (13), Goran Huskic (14) -quinteto inicial-; Thomas Schreiner (4),, Javi Vega (2), Sebas Saiz (9), Deividas Gailius (15), Edu Martínez (-), Álex López (4)

100 Baskonia

Janis Timma (17), Matt Janning (13), Jayson Granger (9), Vincent Poirier (4), Tornike Shengelia (18) -quinteto inicial-; Luca Vidoza (3), Miguel González (-), Johannes Voigtmann (15), Rinalds Malmanis (-), Mercelinho Huertas (8), Rodrigue Beaubois (13), Iván Martínez (-)

Árbitros
Emilio Pérez Pizarro, Juan de Dios Oyón y Pedro Munar
cuartos
23-24, 21-33, 11-18
incidencias
Partido correspondiente a la novena jornada de la Liga Endesa disputado en el Coliseum ante unos 9.500 espectadores. Numerosos aficionados de Baskonia en las gradas.

Afrontaba el choque el San Pablo con la intención de sumar su segunda victoria tras estrenar el fin de semana pasado su casillero en la máxima categoría del baloncesto nacional. Y lo hacía ante todo un Baskonia, que llegaba al Coliseum tras una semana fantástica en la Euroliga, con sendas exhibiciones ante el Real Madrid y el Zalgiris. Dos exhibiciones que han permitido al conjunto baskonista volver a destaparse como el equipazo que es. Y no tardó en demostrarlo en el feudo burgalés.

Los hombres de Pedro Martínez, liderados por un gran Janis Timma, entraron pronto en el partido, circulando la pelota con rapidez y demostrando su efectividad en la línea exterior, desde la que castigaron al San Pablo a base de triples. Hasta cuatro de seis intentos en el primer cuarto.

Sin embargo, el cuadro burgalés no perdió la cara. Con el concurso de John Jenkins, recién llegado a la disciplina azulona, y un acertado Goran Huskic en el poste bajo, el San Pablo consiguió devolver todos y cada uno de los golpes que fue recibiendo del Baskonia, cerrando el primer cuarto con un esperanzador 23-24.

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Eso sí, el juego exterior brillaba por su ausencia, todo lo contrario que el del conjunto vitoriano, que tras calentar las muñecas, acabó desatándose en el segundo cuarto. Hasta tal punto que los hombres de Pedro Martínez se marcharon a vestuarios con ocho triples y un acierto del 73% en su cuenta particular. Sobran las palabras.

Ante tal demostración de acierto, poco se puede hacer, por mucho que lo intentes. Y eso es precisamente lo que le pasó al San Pablo, que intentó aguantar los envites virtorianos, pero acabó hincando la rodilla en el suelo tras un parcial de 11-0 mediado el segundo cuarto. Timma tiró de los suyos para poner la máxima diferencia del partido (36-51) mediado el segundo cuarto y destrozando las aspiraciones de un San Pablo que se marchó al descanso cabizbajo (44-57).

Demasiados errores

Un estado de ánimo que no cambió tras el paso por vestuarios. Y es que, los hombres de 'Epi' regresaron a la pista muy erráticos. Demasiadas pérdidas de balón en las transiciones y muchos fallos en el lanzamiento, una circunstancia que el Baskonia aprovechó para hacer sangre. Y eso que el conjunto vitoriano tampoco se mostró muy acertado tras el tiempo de asueto.

De hecho, en apenas tres minutos, los hombres de Pedro Martínez fallaron más triples de los que había fallado hasta ese momento. Pero al final, la pelota acabó entrando y los baskonistas consiguieron aprovechar la empanada local para poner 21 de ventaja (52-73) a falta de un minuto para el final de cuarto, dejando el partido visto para sentencia.

Aunque los jugadores de 'Epi' lo intentaron, no consiguieron frenar la avalancha del conjunto vitoriano, que no levantó el pie del acelerador en el último cuarto. Lejos de ello, profundizaron en la herida burgalesa, consiguiendo incrementar su ventaja a base, cómo no, del juego exterior. Janning ponía la máxima diferencia del encuentro (70-96) a falta de 2:30 y el San Pablo ya no levantó la cabeza.

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