El alcalde de Burgos asiste a la reunión del PP regional y se perfila como uno de los consejeros de Mañueco

Javier Lacalle/ICAL
Javier Lacalle / ICAL

El PP valora como «muy positivo» el acuerdo con Cs y seguirá negociando los programas de gobierno en el ámbito local| Cs se queda la Alcaldía de Burgos pero Javier Lacalle no se conformaría con su puesto en el Senado y confía en llegar a la Junta

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

A la espera de acontecimientos están en el Partido Popular de Burgos, donde incluso su presidente, César Rico, ha rechazado valorar la existencia de un preacuerdo entre PP y Cs que daría la Junta de Castilla y León a los 'populares' mientras que Ciudadanos se quedaría con el Ayuntamiento y la Diputación de Burgos, entre otras instituciones regionales. «No hay comentarios», ha afirmado Rico en declaraciones a los periodistas esta misma mañana.

El presidente del PP en Burgos, y también presidente de la Diputación, se remitía a la reunión que se mantenía esta mañana en Valladolid, convocada por Alfonso Fernández Mañueco. A la misma ha asistido Javier Lacalle, alcalde de Burgos, candidato a la reelección y número tres del Partido Popular en Castilla y León. También otros alcaldes afectados por el acuerdo y presidentes provinciales .

Allí, en Valladolid, se han analizado los detalles del preacuerdo, se han valorado y el Partido Popular de Castilla y León no le pone ni una pega al preacuerdo, lo acepta y continuará adelante negociando acuerdos programáticos en el ámbito local. Así lo han idicado en una escueta nota, en la que se afirma que la dirección autonómica del PP ha acordado que «seguirá negociando los correspondientes programas de gobierno» con Cs en el ámbito local. También valora como «muy positivo» el acuerdo con la formación naranja.

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Así, César Rico ha preferido no hacer valoraciones ante un pacto político que le deja fuera de la dirección de la Diputación de Burgos, que quedaría en manos de Lorenzo Rodríguez, alcalde de Castrillo Mota de Judíos por Ciudadanos. Dicho preacuerdo, que ha sido confirmado por el líder de Ciudadanos José María Espejo-Saavedra, daría también el Ayuntamiento de Burgos a Cs, a través de Vicente Marañón, que con cinco concejales (tercera fuerza política) se convertiría en alcalde de la ciudad.

Mientras, Javier Lacalle continúa negociando su futuro. El puesto del Senado lo tiene garantizado, sin embargo, podría aspirar a otro tipo de responsabilidades, entrando incluso en el gobierno de la Junta de Castilla y León. No se puede olvidar que Lacalle es una persona de la máxima confianza de Fernández Mañueco, número tres en el PP de Castilla y León, así que está a la espera de ver si se concreta el pacto y el salmantino, convertido en presidente de la Junta, le nombra consejero.

De momento, en el PP de Burgos nada saben, nada dicen. Están a la espera de que les comuniquen lo hablado en Valladolid y de confirmar, si, como se anunció ayer, se celebra esta tarde encuentro de PP y Cs en Burgos, para definir cuestiones de programa y acción política de cara a un acuerdo para el pleno de investidura del 15 de junio.

Y tendrá que celebrarse pues, tal como indican desde el Partido Popular de Castilla y León, se ha acordado «seguir negociando los correspondientes programas de gobierno, en el marco de las distintas comisiones de negociación». Y es que el acuerdo de gobernabilidad es «muy positivo» y persigue, dicen, el objetivo marcado por el PP tras el 26 de mayo, «dar estabilidad a esta comunidad a través de gobiernos moderados de centroderecha».