Cs considera «legítimo» que Marañón sea alcalde de Burgos y no aclara si aceptaría la entrada de Vox en el gobierno municipal

Imagen de Lorenzo Rodríguez atendiendo a los medios a las puertas de la Diputación de Burgos/Aythami Pérez
Imagen de Lorenzo Rodríguez atendiendo a los medios a las puertas de la Diputación de Burgos / Aythami Pérez

Lorenzo Rodríguez asegura desconocer los detalles del acuerdo entre PP y Cs y, aunque afirma que «nuncan van a hablar de repartir sillones», reconoce que tendrán que ver conocer las «intenciones» de Vox para apoyar a Marañón como alcalde

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Oficialmente, Lorenzo Rodríguez asegura que nada sabe del preacuerdo alcanzado entre PP y Cs para Castilla y León, que convertiría a Alfonso Fernández Mañueco en presidente de la Junta a cambio de entregar a Cs el Ayuntamiento y la Diputación de Burgos, entre otras instituciones. «No me han trasladado nada», ha afirmado el responsable de Cs en Burgos, quien espera recabar más información a lo largo de esta jornada, en la que tenían prevista una reunión 'local' con el PP.

Rodríguez insiste en que «nunca hemos pedido sillones, hemos pedido trabajo», pero también en que la única forma de regenerar la política es entrar en las instituciones. «La política del PP y del PSOE no ha cambiado», afirma, y con Ciudadanos «la gente va a ver que hay cambio desde el primer día, estemos en la oposición o en el gobierno», insiste el que se postula como próximo presidente de la Diputación.

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Y, aunque reconoce que el acuerdo PP-Cs se podría interpretar como un «cambio de cromos», Lorenzo Rodríguez se escuda en el sistema electoral español, «que PP y PSOE no han querido cambiar nunca porque no les ha interesado». Así, considera que «es legítima» la elección de Vicente Marañón como alcalde de Burgos, pese a que Cs es la tercera fuerza política de la ciudad, con 5 concejales frente a los 7 del PP y los 11 del PSOE, que ha quedado definitivamente fuera de la ecuación.

«Vamos a respetar la mayoría de concejales, si eligen a Vicente Marañón como alcalde me parecerá bien», ha afirmado, recordando que en el pleno de constitución de los Ayuntamientos se invite como alcalde a aquel candidato que consiga la mayoría (o en su defecto, al que sume mayor apoyos). En el caso de Burgos, y con ese acuerdo PP-Cs, solo se consigue la mayoría si a los ediles de ambas fuerzas se suman los dos representantes de Vox.

La incógnita de Vox

El Partido Popular ya mantuvo el pasado martes una reunión formal con Vox y Cs tuvo un encuentro «informal, un café» también con la formación de Santiago Abascal. Lorenzo Rodríguez defiende el encuentro pues «me gusta que se cuente con todos», pero niega que se negociasen acuerdos de ningún tipo. Hay que hablar, porque se necesitan sus votos, pero se trata de «convencer» y «no de negociar».

«No vamos a hablar de repartir sillones», insiste Rodríguez, pero sin descartar que Vox pudiese entrar en el gobierno municipal. «A esta hora de la mañansa no lo sé», ha apuntado a preguntas de los periodistas, porque «no sé qué quiere Vox, no lo han planteado». Así, primero Cs espera reunirse con el PP de Burgos y «luego tendremos que ver qué intenciones tiene Vox para dar el apoyo a Cs», ha rematado.

Por lo que se refiere a la Diputación, que acabaría presidiendo él mismo de confirmarse los detalles del preacuerdo, Rodríguez también señala que a «Cs no le importa la presidencia, le importa el trabajo». Él, de momento, es diputado provincial y «trabajará con la misma ilusión hasta que acabe la legislatura, y lo que tenga que venir, vendrá«. Las ides y los proyectos los tienen claros y pasan por un cambión, también en el funcionamiento de la Diputación.

Tan claro está el proyecto de Cs como que Lorenzo Rodríguez «hará lo que le pida el partido». No es cuestión de si se siente legitimado o no para convertirse en presidente de la Diputación, sino que Cs en Burgos «va a respetar siempre los acuerdos» del partido. En este caso, las negociaciones las lleva la dirección nacional, que ha consultado con el partido en Burgos, y aunque «los comunicados tiene que darlos el partido, eso no quiere decir que la gente no esté informada».

Así, Rodríguez espera que se clarifiquen los acuerdos en las próximas horas, se puedan sentar a hablar con el Partido Popular en Burgos, porque «las ideas las tenemos muy claras y, así, no hace falta mucho tiempo para plasmarlas en un papel». Mientras, Javier Lacalle participa en una reunión del Partido Popular de Castilla y León en Valladolid para analizar el futuro de Burgos, y César Rico no hace valoraciones sobre el preacuerdo hasta que no se pronuncie Alfonso Fernández Mañueco.