Punto final a una larga lista de fallecidos

Las movilizaciones se prolongaron durante décadas. /Ricardo Ordóñez / ICAL
Las movilizaciones se prolongaron durante décadas. / Ricardo Ordóñez / ICAL

El antiguo trazado ferroviario dejó tras de sí demasiadas víctimas mortales

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La entrada en servicio de la variante ferroviaria permitió expulsar los trenes del casco urbano, dando así cumplimiento a una reivindicación histórica derivada, fundamentalmente, de la peligrosidad del trazado y de los diez pasos a nivel existentes entonces en la ciudad.

De hecho, la lista de fallecidos es larga, demasiado larga. Quizá, el nombre propio más recordado sea el de África Agudo, una joven de 17 años que falleció arrollada por un convoy en 1996 cuando regresaba a casa tras firmar un contrato de trabajo. Su muerte terminó de encender la llama y provocó una oleada de protestas sin precedentes hasta la fecha.

Pero antes -y después- de África hubo más. Muchos más. Las últimas víctimas del tren en la ciudad fueron también dos jóvenes de 14 y 15 años de edad (A. H. O. y A. E. C.), respectivamente, que fallecieron arrollados por un tren de mercancías en septiembre de 2007 a la altura de Las Casillas. Ese mismo año, pero en junio, otra mujer de 40 años de edad (I.B.A.) perdió la vida arrollada por otro tren a la altura de La Quinta.

La lista de desgracias continúa a medida que echamos la vista atrás. En 2005, 2004, 2003, 1996, 1985... Raro era el año en el que el tren no se cobraba alguna vida a su paso por la ciudad.

Imagen de uno de los últimos accidentes mortales.
Imagen de uno de los últimos accidentes mortales. / Ricardo Ordóñez / ICAL

De hecho, los propios informes de Renfe, que entonces gestionaba la totalidad del ámbito ferroviario español, incluían dos de los pasos a nivel de la ciudad dentro de la lista de los más peligrosos de toda la geografía nacional, ya que el tráfico de ferrocarriles (más de un centenar de trenes al día), de ciudadanos y de vehículos, sobre todo en cruces clave como la calle Madrid, era demasiado elevado como para mantener un nivel mínimo de seguridad.

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