Una nueva vida para las antiguas instalaciones ferroviarias

El Hangar se ha convertido en un referente para los amantes de la música en directo. /
El Hangar se ha convertido en un referente para los amantes de la música en directo.

La puesta en servicio de la variante permitió liberar, no sólo cientos de miles de metros cuadrados de superficie para nuevos espacios públicos, sino darle nuevos usos a las antiguas instalaciones ferroviarias, con El Hangar, la vieja estación y la futura Locomotora

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

La retirada de las vías del tren del entramado urbano de Burgos implicó, no solo la liberación de cientos de miles de metros cuadrados de superficie para nuevos espacios públicos, sino también la posibilidad de dotar de nuevos usos a parte de las antiguas instalaciones ferroviarias. Fruto de aquella operación nacieron El Hangar y La Estación, dos centros culturales diseñados para dar un impulso a la zona sur de la ciudad. Y otro más, denominado la Locomotora, y vinculado al emprendimiento, seguirá sus pasos en breve.

La primera de las instalaciones puestas en valor tras la retirada de las vías fue El Hangar. Las antiguas cocheras de locomotoras se transformaron en un centro de creación musical que abrió sus puertas en septiembre de 2009 con el objetivo de convertirse en una referencia para los amantes de la música en directo. Y, sin duda, ese objetivo se ha cumplido.

El Hangar se ha convertido en estos años en una de las principales referencias de la música en directo de la ciudad

No en vano, con un aforo de 1.200 personas, El Hangar se ha erigido como la sala de conciertos con más actividad a lo largo del año en la ciudad. Tras la inauguración de la instalación a cargo de Vetusta Morla aquel mes de septiembre de 2009, por su escenario han pasado en estos nueve años innumerables bandas nacionales e internacionales y los espectadores se cuentan por cientos de miles.

Pero más allá de convertirse en un referente para la música en directo, El Hangar también fue concebido como punto de unión de las bandas locales. De hecho, su nombre completo es Centro de Creación Musical El Hangar, lo que ya es significativo. Con 18 salas de ensayo, una 'clientela' habitual de más de una veintena de grupos y un estudio de grabación propio, la instalación cuenta con todo lo necesario para apoyar a las bandas locales, tanto a las emergentes como a las ya consolidadas.

Sin embargo, la gestión del Hangar no ha estado exenta de polémicas a cuenta de las licencias de actividad y del uso para otras actividades no vinculadas directamente a la música. De hecho, el contrato vence en 2019 y el Pleno del Ayuntamiento ha aprobado recientemente una propuesta para redefinir las cláusulas.

Una Estación diferente

Algo más tardó en ponerse a punto la antigua estación de trenes, que permaneció durante años cerrada a cal y canto a la espera de que se le dieran nuevos usos. Tras muchas ideas y proyectos infructuosos, finalmente se apostó por convertir la antigua estación en un centro de ocio polifacético, pero diferentes problemas retrasaron su apertura hasta el pasado año. Una apertura que, además, llegó justo a tiempo para que el Ayuntamiento pudiera aprovecharse de los 500.000 euros concedidos a través de los Fondos Feder, cuyo plazo estaba a punto de agotarse.

Tras su inauguración, realizada casi a marchas forzadas en marzo de 2017, la instalación no ha terminado de despegar. Cierto es que durante el primer año fueron más de 40.000 personas las que acudieron en algún momento a La Estación para participar en alguna de las numerosas actividades culturales, formativas y sociales programadas, pero todavía no se ha conseguido sacar el máximo partido posible a la instalación. En este sentido, cabe destacar que aún no se han publicado los pliegos de explotación de la cafetería proyectada en el inmueble, la cual se planteó como complemento a las actividades diarias. En principio, la idea era publicar las bases en este último trimestre del año, pero aún se está a la espera.

La Locomotora

Con todo, aún quedan proyectos sobre la mesa para aprovechar las antiguas instalaciones ferroviarias. Sin duda, el de mayor trascendencia es el planteado por la Fundación Caja de Burgos, que se ha propuesto reconvertir el antiguo muelle de madera de la estación en un centro de emprendimiento.

El proyecto contempla la rehabilitación de los inmuebles existentes y la construcción de uno nuevo para adaptar un aulario, sendas sala de reuniones y viveros de empresas, además de una zona de administración y cafetería. El centro se asemejará a una locomotora, de ahí el nombre escogido, y el edificio central, la cabeza, dispondrá de cuatro alturas.

Más información