«Ha sido la principal transformación urbanística que ha vivido Burgos en los últimos 50 años»

Javier Lacalle valora en el Bulevar, antaño paso de las vías del tren. /GIT
Javier Lacalle valora en el Bulevar, antaño paso de las vías del tren. / GIT

El alcalde, Javier Lacalle, valora la retirada del antiguo trazado ferroviario | Reconoce que le hubiera gustado «tener la estación más cerca»

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

Javier Lacalle es hijo de ferroviarios, ha vivido toda su vida junto a las antiguas vías del tren, era concejal de Urbanismo cuando el último convoy atravesó el casco urbano y hoy es alcalde. Eso quizá le convierta en una de las voces más autorizadas para hablar de lo que ha supuesto el desvío ferroviario para la ciudad. Y lo tiene claro. «Ha sido la principal transformación urbanística que ha vivido Burgos en los últimos 50 años».

En este sentido, el regidor burgalés recuerda todos los problemas que presentaba la presencia de las vías en mitad del casco urbano. «Cada día pasaban 105 trenes» por mitad de la ciudad, condicionando el tráfico, «creando división, problemas y, sobre todo, desgracias irreparables». «Tenemos que recordar a las víctimas que dejó el tren», subraya Lacalle al tiempo que recuerda que el fallecimiento de África Agudo, una joven vecina de la zona sur arrollada por el tren, «supuso un antes y un después».

«La muerte de África supuso un antes y un después»

Por eso, el día en el que por fin se puso en servicio la variante ferroviaria fue un día de máxima «satisfacción». «Veíamos cumplir un sueño que creíamos que nunca iba a llegar», asegura el alcalde. Ahora, diez años después, «parece que fue ayer». «Nos hemos acostumbrado rápido a no tener las vías por mitad de la ciudad. La actuación se amortizó muy rápido».

Soterramiento

Con todo, el propio Lacalle reconoce, como muchos, que aún le quedan «dudas» en torno al soterramiento. «Es una duda que siempre estará ahí. Me hubiera gustado que la estación estuviera más cerca del centro, pero los estudios técnicos descartaron esa opción». Lo bueno es que el desvío era una obra más barata y rápida que el soterramiento y consiguió llevarse a cabo antes de que estallara la crisis. Otras ciudades que apostaron en su día por la segunda opción todavía están esperando para sacar las vías del casco urbano.

A mayores, el alcalde destaca el trabajo desarrollado durante esos años por parte del Ayuntamiento. Y es que, «no se trataba simplemente de sacar las vías de la ciudad, sino de reurbanizar todo el entorno y evitar que se convirtiera con el paso del tiempo en una zona marginal». Y eso, subraya, se hizo en «un tiempo réecord». «Trabajamos de manera simultánea y fuimos capaces de comenzar a actuar en el Bulevar en apenas unos meses», recuerda. Hoy, todo el Bulevar está en servicio, y su conexión con la Ronda Interior culminará la semana que viene con la apertura al tráfico del nuevo Puente de la Universidad.

Eso sí, toda esta actuación no ha sido sencilla de acometer, ni mucho menos. Y es que, tal y como recuerda Lacalle, el estallido de la crisis económica echó al traste todas las previsiones de ventas de parcelas en el Bulevar y ha sido necesario refinanciar la deuda del Consorcio constituido entre el Ayuntamiento y las antiguas cajas de ahorro. «Hemos pasado seis años muy complicados y delicados para la ciudad. La única fórmula para aportar estabilidad al Consorcio era hacer lo mismo que han hecho durante la crisis el resto de empresas, que es refinanciar la deuda. Tenemos que agradecer la responsabilidad del PSOE en este sentido», concluye Lacalle al tiempo que asegura que la deuda del Consorcio «ya no me quita el sueño».

Más información

 

Fotos

Vídeos