Iglesias quiere que la militancia de Podemos refrende las demandas de unidad con Errejón

Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. /R. C.
Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. / R. C.

La dirección del partido teme que su exnúmero dos alcance un acuerdo con PSOE y Ciudadanos para gobernar Madrid

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

Pablo Iglesias intentará que sea la militancia la que zanje la crisis abierta por la decisión de Íñigo Errejón de sumarse a la plataforma Más Madrid sin contar con el partido. El líder morado y su núcleo duro siguen indignados con el que fuera número dos del partido, y creen que esta sensación está muy extendida entre los inscritos. El problema es que una consulta interna llevaría aparejado el cisma definitivo en la organización fundada hace cinco años.

El secretario general de Podemos y los suyos quieren comprobar cómo están los ánimos y qué posiciones defenderán este miércoles los 62 integrantes del Consejo Ciudadano Estatal de Podemos y los 17 secretarios generales de las federaciones antes de plantear una votación entre los militantes sobre la incorporación a una candidatura unitaria con Errejón en la Comunidad de Madrid. Sería una votación que dividiría las aguas en Podemos y podría consumar la ruptura del partido. Una quiebra que intentan evitar a toda costa los líderes territoriales de la organización.

En la dirección del partido no enseñan sus cartas y su mensaje es que la reunión tiene que ser una oportunidad para «escuchar y lanzar un mensaje de unidad a todos los territorios y a la militancia». Iglesias y su núcleo duro quieren tranquilizar a los secretarios regionales del partido, que exteriorizaron su preocupación por esta crisis a cuatro meses de las elecciones en la reunión que mantuvieron una decena de ellos el pasado viernes en Toledo, y en la que, entre otras demandas, urgieron a la dirección a «no competir» con Errejón.

Irene Montero, sin embargo, ya aventuró este lunes que el recurso a la consulta interna es válido. «Lo que termine siendo lo tendrán que decidir los inscritos», apuntó. Una solución que no cuenta por ahora con el aval de los líderes de Podemos fuera de Madrid.

Iglesias ha recurrido las votaciones de los militantes en numerosas ocasiones y no ha perdido ninguna. Lo ha hecho para refrendar decisiones políticas sobre alianzas postelectorales pero también para asuntos casi domésticos, como lo fue el referéndum interno sobre la compra con Montero de su casa de 600.000 euros en la sierra madrileña. El 68% de los inscritos avaló la adquisición inmobiliaria.

Pero en esta oportunidad la consulta conllevaría muchos riesgos para el futuro de Podemos y la decisión de someter a la opinión de los afiliados la salida a la crisis más grave del partido no está tomada. La dirección morada, en la que Iglesias cuenta con una amplia mayoría, recela de la solución unitaria porque está convencida de que sus candidatos ocuparían lugares subalternos en la candidatura de Más Madrid dado que los puestos principales están reservados a los afines a Errejón. Pero, por otra parte, competir con una lista propia supone arriesgarse a no alcanzar el 5% de los votos requeridos para entrar en la Asamblea regional.

Presentes o ausentes

 No son, además, las únicas dudas que asaltan a Iglesias y los suyos. En el comité ejecutivo de Podemos temen que la operación de Errejón tenga una segunda fase postelectoral de un acuerdo con el PSOE que incluya a Ciudadanos. Un escenario que Iglesias ya rechazó hace tres años tras las elecciones generales de diciembre de 2015, y que provocó la repetición de los comicios en junio de 2016. Esta posibilidad está abierta desde el momento en que Albert Rivera se ha mostrado dispuesto a pactar tras las elecciones del 26 de mayo con dirigentes socialistas no sanchistas. Requisito que cumple el moderado Ángel Gabilondo, cabeza de cartel del PSOE en la Comunidad de Madrid.

En medio de estas disquisiciones, este miércoles se reunirá el Comité Ciudadano Estatal con las incógnitas de la presencia de Iglesias y Errejón, que hasta última hora de hoy no habían confirmado su asistencia. El secretario general se ha acogido al permiso de paternidad, y en la dirección de Podemos no creen que vaya a estar. «Es importante que los hombres cuiden al 50% (a sus hijos), y su baja tiene que respetarse al máximo», apuntó hoy Ione Belarra, portavoz adjunta en el Congreso. La participación de Errejón es motivo de controversia porque mientras Montero afirmó que su presencia haría «daño» a Podemos, una 'errejonista' como la portavoz en la Asamblea de Madrid y probable número dos de Más Madrid, Clara Serra, defendió su participación: «Cuantos más estemos, mejor».

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