Burgos pierde 154 plazas de Guardia Civil y Policía Nacional en cinco años

Imagen de la Guardia Civil en un operativo de tráfico/PCR
Imagen de la Guardia Civil en un operativo de tráfico / PCR

La Benemérita tiene 167 plazas vacantes, mientras que en la Comisaría de Burgos hay 51 vacantes

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La Guardia Civil y la Policía Nacional han visto reducidas sus plantillas en Burgos en 154 agentes en los últimos cinco años, pasando de los 1.313 efectivos de 2013 a los 1.159 de 2018. En Castilla y León la pérdida ha ascendido a 638 agentes (-6,5 por ciento), pasando de los 9.726 efectivos que había en enero de 2013 a los 9.088 del mismo mes de este año, según datos del Ministerio de Hacienda recogidos por la Agencia Ical.

Esta progresiva reducción de plantillas, que arrancó con la crisis económica, ha provocado que el número de plazas sin cubrir se incremente hasta casi las 1.400, de las que cerca de 800 corresponden a la Guardia Civil y el resto a la Policía Nacional. En Burgos, las plazas sin cubrir, oficialmente, son 167 en Guardia Civil y 51 en Policía Nacional, si bien la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) estima que en la provincia solo están cubiertas 700 de las 1.000 plazas de la plantilla.

Además, en el último trimestre del año se han perdido 64 plazas y no hay previsto nuevo concurso hasta marzo o abril de este 2019, por lo que la situación de escasez de plantilla se agravará durante este año a medida que se produzcan los traslados y ascensos concretados. A todo ello se suma el peligro de que los 16 miembros de la USECIC (Unidad Especial de Seguridad Ciudadana) puedan ser enviados a las vallas de Ceuta y Melilla, como ya ha ocurrido en otras provincias, para cubrir los servicios del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS).

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Y, a todo ello se suma un excesivo envejecimiento de las plantillas, como denuncian tanto desde la AUGC como desde los sindicatos policiales, se advierte de un excesivo envejecimiento de las plantillas, circunstancia que supone un hándicap a la hora de garantizar un servicio de calidad.

En este sentido, desde la Confederación Española de Policía se reclama que la reposición de las plazas mantenga más estabilidad, dado que la convocatoria de grandes promociones junto a años en los que ni siquiera se han cubierto las jubilaciones, provoca «picos» en la edad media de las plantillas que no resultan operativos y jubilaciones «masivas».

Muchas vacantes

En el caso del Instituto Armado, el mayor número de vacantes con relación al catálogo de puestos se registra en Burgos, con 167 agentes menos, por delante de Segovia (102), León (96), Ávila (89), Salamanca (87) y Soria (82). La mejor situación la presenta Palencia, donde solo se encuentran sin cubrir 12 plazas, Zamora (69) y Valladolid (78).

En el caso del Cuerpo Nacional de Policía, la peor situación se registra en Valladolid, aunque en esta ciudad se concentran unidades de ámbito regional y otras como la Unidad de Intervención Policial (UIP), que también actúa en otras regiones.

En el caso de la capital vallisoletana, son 190 las plazas sin cubrir de un catálogo de 830, según datos de la Confederación Española de Policía (CEP). Después se encuentra la comisaría de Burgos, con 51 plazas sin cubrir sobre un total de 328; Salamanca, con un déficit de 45 plazas (283) y Segovia con 42 vacantes (217).

Por el contrario, la plantilla mejor cubierta es la de la comisaría de León, con sólo 16 vacantes para un total de 311 efectivos. En Ávila, con un catálogo de 174 plazas están sin cubrir 30, el mismo número que en Soria, aunque en este caso la relación de empleos es de 136. En Palencia el déficit es de 36 agentes (211) y en Zamora de 28 (163).

Entre 2011 y 2015, según datos de la AUGC, la Guardia Civil registró a nivel nacional una pérdida de 4.263 efectivos dentro de la de escala de Cabos y Guardias (-6,5 por ciento) y un descenso de 406 efectivos en la escala de Suboficiales (-6,24 por ciento). En Castilla y León la evolución ha sido similar y el pasado año el número de efectivos en la Comunidad era de unos 6.500 agentes, lo que ha supuesto la pérdida de medio millar de agentes en solo cuatro años.

Además, según un informe de la Asociación Unificada de Guardias Civiles al que tenido acceso la Agencia Ical, el actual despliegue del Instituto Armado en la Comunidad es «obsoleto e ineficaz» y además de no prestar un buen servicio a los ciudadanos, también supone un obstáculo principal para desarrollar una jornada laboral adecuada.

Reestructuración de cuarteles

En este sentido, la asociación denuncia que son numerosos los acuartelamientos de la Comunidad con plantillas de menos diez guardias civiles, «totalmente ineficaces e inútiles, puesto que operativamente no pueden prestar el servicio necesario en sus poblaciones». Además, también se critica que esta situación se acentúa en periodos vacacionales, donde la plantilla se reduce al mínimo, lo que provoca que se repita una escasez de personal «hasta el punto de que una sola patrulla debe cubrir la zona de tres cuarteles y en ocasiones hasta de seis cuarteles».

A su vez, para mejorar esta situación desde AUGC se propone una reestructuración progresiva de aquellos puestos con menos de diez guardias civiles por etapas y el establecimiento de dos tipos de unidades territoriales, una básica con puestos ordinarios con una plantilla mínima de 30 agentes y los puestos principales con una plantilla que este en función de la localidad donde se ubique, pero con un mínimo de sesenta efectivos.

 

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