El CSIC no ve «razones técnicas» para demoler el puente del Ave en Frandovínez

La llegada del Ave a Burgos se está haciendo de rogar/Fran Jiménez/El Norte
La llegada del Ave a Burgos se está haciendo de rogar / Fran Jiménez/El Norte

Un informe emitido a solicitud de la UTE contradice a Adif, que decidió a principios de año demoler la infraestructura tras hallar «deficiencias»

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Cuando el puente del Ave sobre el río Arlanzón en Frandovínez se encuentra en pleno proceso de reconstrucción, un informe del CSIC cuestiona la demolición decidida por Adif, al detectarse ciertas «deficiencias» en la infraestructura. El documento, cuyo contenido dio a conocer ayer el periódico OKdiario, afirma que «no existen razones de carácter técnico que justifiquen la demolición», en un proyecto que vendrá a costar 2,91 millones de euros.

Adif comunicó a principios de año que se habían detectado «deficiencias» que «ponían en evidencia incumplimientos en las prescripciones técnias que Adif exige a estructuras de estas características». De ahí que se exigiese a la adjudicataria, 'UTE Variante de Burgos', la demolición del tablero para su reconstrucción, un trabajo que arrancó en mayo.

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Sin embargo, el informe del CSIC, solicitado por la empresa, no ampara la decisión. De acuerdo con la información publicada por el diario digital, el CSIC ha analizado 109 testigos de hormigón y «los resultados obtenidos descartan la hipótesis esgrimida en la orden de demolición» en relación con la resistencia del hormigón, que se cuestionaba. Tampoco se han encontrado daños internos, apunta el documento, «no hallándose razones de carácter técnico que justifiquen la demolición».

La resistencia del hormigón utilizado por la empresa, estimada a partir de los testigos analizados, «es superior en todos los casos a la resistencia contractural exigida por Adif», recoge el documento. También «claramente superior a la establecida en la instrucción General de Proyectos». Es más, la resistencia estimada es «coherente» con los resultados obtenidos en los trabajos de control de calidad durante la fase de ejecución del proyecto.

Con este informe en la mano, la empresa ha impugnado la orden de demolición, y la exigencia de que asuma los costes derivados de la reconstrucción, en un proyecto que asciende a 2,91 millones de euros.

Adif defiende su decisión

Por su parte, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha explicado a BURGOSconecta que conocía la petición de informe externo realizada por la adjudicataria, pero no ha tenido acceso al documento, así que no puede valorarlo. Lo que sí hacen desde Adif es defender la decisión de demoler el tablero del viaducto, ante «la acreditación de falta de resistencia» del hormigón utilizado, así como la existencia de otros problemas de ejecución de obra, como las fisuras de retracción o la falta de cohesión de hormigón.

Adif insiste en que se detectaron problemas de resistencia y de ejecución de la obra

Adif ha insistido en que, durante los controles de seguimiento, se detectaron «deficiencias», así que se solicitó a una empresa el análisis de los materiales y la estructura. Se realizó una campaña de extracción de testigos y, con el informe final, se optó por exigir a la empresa la demolición del tablero para su reconstrucción.

Los defectos detectados son imputables a la UTE, ha afirmado Adif, de ahí la orden de demolición. La empresa se ha mostrado en todo momento colaborativa, apuntan, y planteó alernativas a la demolición. Sin embargo, Adif «entiende que la ésta es la única solución que garantiza la seguridad y funcionalidad de la estructura durante toda su vida útil».

El Administrador respeta la decisión de la UTE de presentar un Contencioso, si bien recuerda que la empresa continúa trabajando en la obra. La demolición llevará un par de meses, y otros tres la construcción del nuevo tablero, así que el puente estará concluido para finales de año, reiteran.

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