Diputación espera la licitación de la remodelación de San Salvador de Oña para arrancar las obras antes de finalizar 2019

Monasterio de San Salvador de Oña/GIT
Monasterio de San Salvador de Oña / GIT

La Institución Provincial ha aprobado el pliego para licitar las obras y una modificación presupuestaria para redistribuir las anualidades tras incrementar en 100.000 euros el presupuesto inicial

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

La Diputación de Burgos ve cada vez más cerca la segunda fase de remodelación del Monasterio de San Salvador de Oña, que permitirá diseñar un nuevo itinerario turístico y cultural, además de conservar y proteger este destacado monumento del patrimonio provincial. Así, tras aprobarse el proyecto básico y de ejecución, y con la autorización de Patrimonio Cultural y las licencias preceptivas del Ayuntamiento de Oña, mañana se cumple un último trámite antes de la licitación de las obras.

En la Junta de Gobierno provincial ha aprobado del pliego de condiciones que regirá la contratación de los trabajos, exigente pues no se trata de una rehabilitación al uso, ha recordado el diputado provincial, Ramiro Ibáñez. También se ha dado luz verde al gasto, que asciende a casi 500.000 euros, con una subvención de 200.000 del 1,5% Cultural, y se abrirá el proceso de licitación.

La contratación de las obras requiere, igualmente, una modificación presupuestaria para redistrubir las anualidades dado que el presupuesto se ha incrementado en 100.000 euros. Inicialmente, el proyecto presentado a la convocatoria de ayudas del 1,5% Cultural ascendía a 400.000, ha recordado Ibáñez. De ahí que el Gobierno solo aporte 200.000 euros, pues se había previsto una cofinanciación al 50%.

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Sin embargo, la Diputación ha preferido ser más ambiciosa y, metidos en harina, no ha querido dejar a medias el proyecto. Así, se intervendrá en el Patio de San Íñigo y en el Claustro Romano, para mejorar accesos y elimitar barreras arquitectónicas. Se restaurarán fachadas, bóvedas y pavimentos y se mejorará la iluminación y las canalizaciones. Y, para completar la obra, se revisarán todas las cubiertas, lo que incrementa en 100.000 el presupuesto final.

De ahí que, siguiendo las exigencias del Gobierno, se diseñará un plan de pagos, con redistribución de las anualidades entre 2019 y 2020, pues la obra saldrá con un plazo de ejecución de nueve meses, ha recordado Ibáñez. La mayor parte del presupuesto se desembolsará el próximo año, porque en lo que queda de 2019 se licitarán los trabajos, se adjudicarán y se tratarán de iniciar, para avanzar lo máximo.

Verano de 2020

«Vamos muy ajustados», ha reconocido Ramiro Ibáñez, pues el Ministerio de Fomento marca un plazo para completar las obras subvencionadas: 18 meses desde que se concede la ayuda. De ahí que la Diputación haya ido solapando trámites y, mientras se redactaba el proyecto, se avanzaba en la autorización por parte de la Comisión de Patrimonio Cultural y en las gestiones con el Ayuntamiento de Oña.

Todo ello con el objetivo de que nada pudiese frenar la licitación una vez los técnicos provinciales la tuviesen preparada. Ramiro Ibáñez confía en cumplir los plazos para que el nuevo itinerario cultural y turístico pueda estar operativo en el verano de 2020. La intervención permitirá mejorar la accesibilidad, romper barreras arquitectónicas y hacer la visita turística «más cómoda», reconoce, además de contribuir a la conservación del Monasterio de San Salvador de Oña.

El nuevo itinerario turístico se unirá al recorrido existente entre la iglesia parroquial de San Salvador, la sacristía, la sala Capitular y la planta baja del Claustro Gótico. Aun así, y como existe una zona de escaleras «insalvable», se va a habilitar un recorrido libre de barreras arquitectónicas bordeando los jardines, desde la Plaza de Sancho García, que contará con la correspondiente iluminación turística y un sistema de vigilancia.