La Guardia Civil afrontará un verano «muy complicado» por la falta de personal, que se trata de paliar con la llegada de agentes en prácticas

Imagen de la festividad del 12 de octubre, Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil/GIT
Imagen de la festividad del 12 de octubre, Virgen del Pilar, patrona de la Guardia Civil / GIT

La plantilla sigue bajo mínimos, pendiente de la cobertura de 60 puestos vacantes en Seguridad Ciudadana | La AUGC asegura que los agentes están «desmotivados» y que Burgos es un destino «poco atractivo»

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Cuando el medio rural se llena de veraneantes, y los pueblos duplican y hasta triplican su población, la Guardia Civil va a tener que reducir su presencia ( menos patrullas y más cierres de cuarteles), pues la plantilla sigue bajo mínimos, una situación que se agrava en el periodo estival con las propias vacaciones de los agentes de la Benemérita.

El verano «va a ser muy complicado», reconocen desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). En los últimos meses se han producido algunos cambios, como la incorporación de 16 nuevos sargentos (lo que ha permitido contar con 26 efectivos a mayores), pero ello no resuelve la escasez de personal que viene arrastrando la Benemérita en Burgos durante los últimos años

Se necesitan unos 60 agentes en Seguridad Ciudadana, el número de puestos que quedaron vacantes en el último trimestre del año tras resolverse el concurso de traslados. La plantilla está cubierta al 75%, aproximadamente, y ahora que llegan las vacaciones, se va a notar todavía más la falta de personal, insisten la AUGC.

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«Se va a disminuir la presencia de la Guardia Civil en el medio rural», pronostican, pues uno de cada tres agentes de una misma unidad podrá cogerse vacaciones. Y eso dejaría las unidades limitadas aún más de personal, condicionadas por los descansos, las licencias, las libranzas e imprevistos varios, como bajas médicas. Saldrán menos patrullar y los cuarteles sufrirán nuevas restricciones, «salvo que se tomen medidas más drásticas».

Y es que ya se está haciendo, en algunos casos, el derivar personal de unas unidades a otras, lo que viene siendo 'desvestir un santo para vestir a otro', se lamentan. También se están modificando descansos, incluso anulándolos, para cubrir las necesidades del servicio, si bien es cierto que, de momento, no ha habido problemas para respetar los turnos de vacaciones comprometidos desde abril.

«Va a haber un desajuste muy importante», pues mientras se reduce la presencia de la Guardia Civil en la provincia, se incrementa la población gracias a los veraneantes. Y de poco van a servir los 10 agentes de prácticas que incorporan ahora; ayudarán, pues podrán prestar apoyo a los profesionales, pero no actuar de manera autónoma. «Aligerarán la carga de trabajo, pero es insuficiente», explica la AUGC.

De los 16 eventuales, dos se quedarán en la capital, y el resto se irá a la provincia: Las Merindades (que «están temblando, con un déficit de plantilla del 60%) contarán con 3; Aranda de Duero con 1; y 2 se irán a Miranda de Ebro y la zona de Villadiego. Esas mismas zonas se han visto reforzadas con la llegada de 16 suboficionales, una presencia que ayuda a abrir cuarteles pero no incrementa las patrullas.

Desmotivación e indignación

Con esta situación, la AUGC denuncia que hay «un problema de desmotivación» en la plantilla y muchas bajas. Burgos continúa siendo una provinca «poco atractiva» y, además, la Comandancia «tiene mala fama», pues su dirección no anima precisamente a que los agentes pidan destino Burgos en los concursos de traslado. «No les dejan tiempo para inicaitiva propia», afirma la AUGC, y las actitudes diarias «desaniman y desmotivan» a los guardias civiles.

Además, también hay un gran sentimiento de «rabia e indignación», pues se vienen denegando cursos formativos para promoción interna, de especialidades como Policía Judicial, Seprona o Tráfico, alegando necesidades del servicio, cuando a los mandos no se les ponen esas limitaciones. Así que la Comandancia de Burgos es una olla a presión.

La AUGC espera que la Dirección General de la Guardia Civil convoque un nuevo concurso, tras anularse el previsto en abril, y que saque todas las 64 vacantes existentes. Si no se sacan todas difícilmente se va a poder solucionar el problema de personal, insiste, y aun así puede seguir habiendo escasez pues igual que llegan otros agentes piden traslado fuera de Burgos.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles sigue reclamando una reestructruación de las unidades, con un modelo organizativo del siglo XXI. De nada sirve, recuerdan, contar con unidades en las que solo hay tres guardias, dos o uno; que solo pueden sacar patrulla días contados de la semana; o que tienen que tener los cuarteles cerrados. El servicio al ciudadanos que se presta no es ni efectivo ni de calidad.