Incertidumbre en la cuenca del Arlanza ante la conclusión de la presa de Castrovido, que ha completado su hormigonado

Imagen de la presa con los últimos remates de hormigonado/Ministerio de Transición Ecológica
Imagen de la presa con los últimos remates de hormigonado / Ministerio de Transición Ecológica

Las obras de hormigonado de la presa han concluido este marzo, pero todavía no hay fecha para el llenado en pruebas |Los agricultores están inquietos tras los últimos episodios de restricciones en plena temporada de regadíos

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Las novedades llegan con cuentagotas, con los técnicos trabajando en la infraestructura y vigilando el Arlanza para saber cuándo podrán comenzar con el llenado en pruebas, una tarea complicada que parece que todavía tardará en llegar. Y, mientras, en la cuenca están inquietos tras el último episodio de avenidas vivido el pasado febrero, y que volvió a poner en alerta a los pueblos ribereños del Arlanza.

La última de las novedades conocida es que las obras de hormigonado del cuerpo de la presa han concludido, completándose los remates de coronación que quedaban pendientes. El invierno ha sido benévolo, ha permitido trabajar con el hormigón y completar la infraestructura, reconocen fuentes gubernamentales, así que se da un paso más para la puesta en servicio de la presa, prevista para 2020.

Sin embargo, no se ha avanzado en los trabajos previos al llenado en pruebas de la presa, en concreto, al taponado del aliviadero por el que se desvió el Arlanza para acometer el proyecto. Y mientras no se tapone, no se podrá iniciar el periodo de pruebas, que contará con varias fases para ir testando la resistencia del hormigón. Es un proceso que llevará su tiempo, que está perfectamente definido y en el que el caudal del río jugará también un papel destacado.

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Así, en la cuenca están pendientes de la evolución de las obras, aunque Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) no les mantiene informados, más allá de conocer que las obras están prácticamente concluidas y pendientes del llenado en pruebas. De hecho, hablaron con la CHD cuando se produjo la última riada pero solo les dijeron que el proceso lleva su tramitación y que las pruebas, «poco a poco», explicas la alcaldesa de Salas de los Infantes, Marta Arroyo.

En la misma situación se encuentran las regidoras de Palacios de la Sierra y Tordómar, Estíbaliz Llorente e Inmaculada Sierra. Esta última reconoce que la última información de la que disponen es la intención de CHD de comenzar el llenado en pruebas este año para poner en marcha la presa ya en 2020, y que la presa está prácticamente terminada, pero esto último ni siquiera les ha llegado por información oficial.

Sierra tiene claro que la puesta en servicio de la presa será «un alivio para todos», pues «ya estamos acostumbrados» a las avenidas y «sabemos que una o dos veces al año suceden», otra cuestión es saber su intensidad. Las últimas afectaron a cultivos, en su mayoría, aunque algunos municipios vieron el agua muy cerca de sus casas. Nada que ver, no obstante, con lo ocurrido hace un par de años, cuando el desbordamiento del Arlanza provocó importantes inundaciones.

Temor por sembrar

Los que también están inquietos son los agricultores de regadío de la zona, pues Dositeo Martín recuerda que en los últimos años han sufrido prohibiciones de riego en plena campaña, y con la presa de Castrovido operativa ya no serían necesario. Ahora «tienen temor por sembrar», pues no saben sin contarán con agua para completar la campaña, se la cortarán, cuándo limitarán los riegos...

«El cultivo del regadío es un valor añadido a la agricultura», recuerda Martín, portavoz de la comisión de seguimiento de la presa de Castrovido, y la infraestructura se planificó, no solo para regular el caudal del río y evitar avenidas, sino también para favorecer el regadío. Sin embargo, los retrasos acumulados han reducido a 6.200 las hectáreas de regadío en la cuenca del Arlanza.

«La obra está prácticamente terminada», insiste Martín, quien no entiende por qué no se ha avanzado con el taponado del aliviadero para comenzar, cuanto antes, el llenado en pruebas. Quedaría pendiente la central hidroeléctica, reconoce, pero no entorpece las pruebas y, además será un proyecto que se acometa con la presa ya en marcha. Y también están por llegar las obras complementarias.

El Gobierno ha licitado el contrato de asistencia técnica para la redacción del proyecto de construcción de las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) en Canicosa, Palacios, Quintanar, Regumiel, Vilviestre, Monasterio de la Sierra, Castrillo de la Reina, Castrovido y Hacinas. Forman parte de las medidas compensatorias recogidas en la declaración de impacto ambiental de la presa de Castrovido.