Biser, un hombre «controlador» y unido a Monika desde que ella tenía 14 años

Besik K, pareja de Monika Asenova/Facebook
Besik K, pareja de Monika Asenova / Facebook

«Si no es maltrato que te junten con un hombre con esa edad», reflexiona un vecino de Salas de los Infantes mientras espera la salida del presunto asesino de Monika del Juzgado entre gritos de «asesino» y otros en búlgaro de un importante número de vecinos de este país

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Biser y Monika salieron de Bulgaria cuando ella era menor de edad pero ya estaban juntos como pareja, hará más de 14 años, «si no es maltrato que te junten con un hombre con esa edad...» reflexionaba ayer por la tarde un hombre mientras unas 300 personas esperaban a que sacasen del Juzgado de Salas de los Infantes al presunto asesino de Monika, su pareja, Biser. Algunos de ellos, con rabia contenida, golpearon el furgón en el que se llevaban al presunto culpable.

Un hombre que para algunos era «controlador» y para otros un «violento», «se oían discusiones en casa», comenta otro, pero también hay quien dice que «ahora que estaba de baja se le veía más por los bares y nunca causó ningún problema». Es más, hay quien trabajó con él y dice que era «correcto, discreto y laborioso», en cambio, otro compañero más antiguo le califica de «vago». Es lo que pasa ahora, que todo el mundo saca sus conclusiones, todos tienen algo que contar pero cuando Monika estaba con vida nadie sabía nada. Todo lo que se diga ahora es totalmente vacuo.

Llegaron a Salas de los Infantes con poco, llegaron tras pasar por otro pueblo de la provincia. Se alojaron en una casa con pocas comodidades que, a base de trabajo y esfuerzo, fueron reformando. Allí han criado a dos niñas, cuya custodia provisional tiene ahora el abuelo materno. Biser será investigado por asesinato, maltrato habitual con violencia física y psíquica contra la víctima y sus hijas, acoso en concurso con coacciones, incendio y lesiones.

Llegaron con poco y sin saber apenas español pero ella lo aprendió pronto, «era muy vivaz, muchas veces hacía de traductora cuando sus compatriotas búlgaros tenían trámites burocráticos», explican. Ella estaba consiguiendo lo que quería, que sus hijas estudiasen y tuviesen una buena vida.

«Él era controlador, se oían discusiones, el día del incendio de la vivienda ya se apuntó hacia él como causante», ahora el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León informa que será investigado como causante del incendio. Ese día ya se oyó a alguien comentar a las puertas de la casa incendiada, delante de todos, que el presunto asesino «no está bien de la cabeza, es malo».

Esa casa que habían ido reformando y donde residían en Salas de los Infantes fue pasto de las llamas. Los brazos de Biser a la entrada y salida del Juzgado eran testimonio de ello, presentaban quemaduras.

Él trabajó en Tragsa y posteriormente en la brigada del Ayuntamiento. Allí ha estado como dos o tres años, de los más de diez que llevaban en Salas de los Infantes, pero Besik encadenaba bajas.

Tiene una insuficiencia cardíaca y más problemas de salud, además ahora deberá lidiar en su mente con ser el asesino de una mujer, porque no era suya, si no que compartía la vida con él. Nadie sabe lo que pasará por su mente pero ayer quería salir de los Juzgados tapado, la Guardia Civil no se lo permitió. Salió con el rostro tenso y cabreado.

«Algunos dicen que el mismo lunes, día del crimen de violencia de género, la pareja vino junta en el autobús desde San Leonardo»

Monika trabajó limpiando establecimientos, cuidando a personas y ahora en un supermercado. En los últimos días, tras el incendio de su vivienda, se había ausentado del puesto de trabajo. Algunos dicen que el mismo lunes, día del crimen de violencia de género, la pareja vino junta en el autobús desde San Leonardo (pueblo a unos 30 kilómetros de Salas), donde ella residía ahora, dicen que a recoger cosas en la casa y poner al día los asuntos del trabajo.

A base de trabajo consiguieron reformar una casa en la que en algunas épocas había vivido demasiada gente, hasta doce personas, muchos de sus compatriotas búlgaros que llegaban al pueblo residían en un principio allí, hasta que encontraban un hogar.

Lo que se comenta entre los vecinos es que ella era mucho más sociable y abierta que él. Ella era una mujer implicada y volcada con el pueblo, participaba en las actividades culturales, en la vida política y social. Muchos apuntan a que esto él no lo veía bien. No hay justificación alguna para sus actos.

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