El Patrimonio burgalés en peligro VIII: Torre de los Sánchez de Velasco de Berberana

El edificio cumple una década dentro de la lista sin que nada haya cambiado

Torre de Berberana/HISPANIA NOSTRA
Torre de Berberana / HISPANIA NOSTRA
César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

La Torre de los Sánchez de Velasco de Berberana cumple hoy diez años en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra. No es una fecha para celebrar, puesto que desde entonces, poco o nada ha cambiado en este baluarte del siglo XV. El monumento se deteriora progresivamente ante la mirada de los vecinos de esta pequeña localidad de la comarca de Las Merindades, que no tienen potestad para actuar porque no es suyo.

«El edificio es privado y las fincas que lo rodean son particulares», explica la alcaldesa del municipio, Susana Gutiérrez-Barquín. Asimismo, asegura que le gustaría cambiar la situación de la torre, «sería maravilloso», pero el presupuesto es escaso. De hecho, la regidora comenta que, dado lo reducido del padrón (el municipio, que está compuesto por Berberana y Valpuesta, solo cuenta con 64 censados según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística), para ejecutar obras necesitan el apoyo de otras instituciones públicas.

El monumento, de planta rectangular, se encuentra a las afueras de la localidad en la ribera del Omecillo. Gonzalo Miguel Ojeda, en su libro 'Torres y castillos burgaleses' explica que se levantó «para sostener la arrogancia y el poderío de la familia Velasco», aunque posteriormente pasó a la familia Gil-Delgado, condes de Berberana.

Fue construido a base de mampuesto de caliza, unido con argamasa y ripio. Los muros se levantan hasta unos 40 metros, pero no queda ya ni la techumbre ni las almenas que caracterizan a las construcciones defensivas castellanas del medievo. Además, el interior, que por los restos que quedan parece que estaba dividido en tres plantas, está en ruina y las malas hierbas han invadido el lugar, según indican desde Hispania Nostra.

Goza de protección estatal desde 1949, aunque, visto lo visto, no ha valido, al menos hasta ahora, para que sus propietarios lo mantengan en buen estado. Pese a ello, para los vecinos sigue siendo un referente. Como ejemplo, Gutiérrez-Barquín indica que es un monumento al que han recurrido para estampar en las camisetas de las fiestas.

Pero la realidad es que no pueden hacer mucho más. Si acaso explicar a los turistas que se acercan a ver el parque natural de Monte Santiago con el espectacular salto de Nervión, que la torre se puede observar, ya que no hay ninguna valla que lo impida, aunque su estado lo desaconseja.

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