El Burgos reacciona a tiempo y aprende a ganar

Goti fue el autor del segundo gol. /GIT
Goti fue el autor del segundo gol. / GIT

El Burgos levanta el partido frente al Deportivo Fabril con sendos goles de Annor y Goti en el segundo tiempo

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El Burgos aprende a ganar. El conjunto burgalés sumó hoy la primra victoria de la temporada tra superar al Deportivo Fabril en un choque que se puso cuesta arriba en la primera mitad, en la que los hombres de José Manuel Mateo ofrecieron muchas dudas en su juego. Un gol de Raúl González mediado el primer asalto activó todas las alarmas, pero una buena salida en la segunda mitad permitió al cuadro blanquinegro dar la vuelta al choque con sendos goles de Annor y Goti.

2 Burgos CF

Saizar; Aldalur, Julio Rico, Acosta, Jaso; Undabarrena; Madrazo, Machuca (Adrián Cruz, min.56), Goti (Cantero), Annor (Rojano, min.56); y Cervero.

1 Deportivo Fabril

Cobo; Quique, Raúl González, One, Lucas; Gandoy, Javi Cobo; Ví (Pedro, min.83)ctor García, Montiel (Ortuño, min.78), May (Juanje, min.65); y Uxio.

Goles:
0-1, min.37: Raúl González; 1-1, min.53: Annor; 2-1, min.67: Goti.
Árbitro:
Rezona Etxeberria (Colegio Vasco). Mostró tarjeta amarilla a Aldalur, Cervero y Rojano por el Burgos CF y a Quique y Javi Cobo por el Deportivo Fabril.
Incidencias:
Partido correspondiente a la quinta jornada del Grupo I de la Segunda División B disputado en El Plantío ante unos 2.300 espectadores. Los aficionados volvieron a repartirse entre la Tribuna y el Fondo Sur por las obras de reforma del estadio. Varias decenas de personas vieron el partido desde la orilla del río aprovechando la ausencia de la grada de Lateral.

Afrontaba el choque el choque el Burgos con la inexcusable necesidad de sumar la primera victoria de la temporada tras cuatro jornadas en las que el conjunto burgalés apenas había conseguido sumar dos puntos. Ante las dudas generadas por el juego, Mateo decidió incorporar algunos cambios a su planteamiento, dando entrada desde el principio a Annor por la banda izquierda y a Acosta formando pareja de baile con Julio Rico en el eje de la zaga.

Enfrente estaba un Deportivo Fabril que llegaba a orillas del Arlanzón con las mismas urgencias que el Burgos tras perder tres de los cuatro primeros compromisos ligueros, pero con un bloque joven, atrevido y bien plantado sobre el césped.

De hecho,a pesar de llevar la manija del encuentro durante los primeros compases, el Burgos fue incapaz de meter mano al filial deportivista. Ni Madrazo, que probó desde la banda en un par de ocasiones, ni Cervero, demasiado solo en punta de ataque, consiguieron meter el miedo en el cuerpo al conjunto visitante, que a media que pasaban los minutos se iba creciendo. Hasta tal punto que, después de unos minutos de ida y vuelta sin la suficiente profundidad, los hombres de Ramallo pudieron inaugurar el marcador. Y por partida doble, por cierto. En el 23, Javi Cobo cazaba un balón a la salida de un saque de esquina y probaba fortuna con un disparo mordido desde el segundo palo, Saizar atajaba con más apuros de los recomendados y el balón se quedaba muerto a los pies de Uxio, que no acertaba a disparar en boca de gol.

Ese susto pareció activar a los burgaleses, que en los siguientes minutos dieron un paso al frente, sino en juego, al menos sí en intensidad y profundidad. Dos acercamientos consecutivos del cuadro blanquinegro animaron a la grada, a pesar de que todavía faltaba ese último pase, ese último movimiento.

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Sin embargo, poco duró la iniciativa local. Y es que, tras ese tímido arreón, el Fabril volvió a asentarse, cerrando bien las líneas y bloqueando cualquier intento del Burgos por ganar la posición. Y en esas, llegó el mazazo. Corría el minuto 37 cuando una falta lateral que se antojaba sencilla de defender acabó aterrizando a los pies de Raúl González, que no perdonaba el regalo y ponía el 0-1 en el marcador. Los silbidos desde la grada comenzaban pronto.

El Burgos necesitaba reaccionar sí o sí, pero los hombres de Mateo no encontraban la fórmula para dar un paso al frente, ni en con el balón en juego ni a través de la estrategia. Sólo Madrazo, con una gran jugada individual que acabó con un disparo desviado, puso en apuros a Álex Cobo. De hecho, esa ocasión al filo del descanso fue, no solo la mejor del Burgos, sino la única de peligro en toda la primera parte.

Esperada reacción

Sin duda, las sensaciones no estaban siendo buenas, y el cuadro burgalés debía hacer algo para reconducir la situación. Y tenía que hacerlo rápido si no quería que las dudas se incrementaran a medida que pasaban los minutos. Conscientes de la urgencia, los hombres de Mateo regresaron al césped con una marcha -o dos,- más que su rival. Cierto es que el juego seguía sin ser excelso, pero el Burgos empujaba y acumulaba acercamientos de peligro sobre la portería de Álex Cobo. Y no tardó en encontrar el premio.

En el 53, Cervero recibía de espaldas en tres cuartos de campo, se daba la vuelta y servía un gran balón ante la llegada en velocidad de Annor, que sólo ante Cobo no fallaba y ponía el empate en el marcador.

A partir del gol, el Burgos se vino arriba y en apenas unos minutos se acercó más a la portería rival que en toda la primera parte. Aún así, Mateo quería más y dio entrada a Adrián Cruz, ya recuperado de su lumbalgia, y a Rojano, que debutaba con la camiseta burgalesa. Poco tardó el punta argentino en asumir protagonismo, ya que después de un par de acercamientos de cierto peligro, cazó un balón en la frontal y coló un magnífico pase ente líneas para Goti, que no se lo pensó y batió a Cobo con un disparo ajustado al poste izquierdo.

Goti fue el autor del segundo gol.
Goti fue el autor del segundo gol. / GIT

El Burgos acababa de dar la vuelta al marcador, pero todavía quedaba mucha tela por cortar en un día en el que el calor hizo mella -el partido se paró en un par de ocasiones para que los jugadores se refrescaran.

El Fabril, consciente de que la situación había cambiado de manera radical, intentó dar un paso al frente, pero los hombres de Mateo habían ganado ya la confianza suficiente como para asegurar la que a la postre iba a ser la primera victoria liguera de la temporada. Cierto es que el equipo gallego lo intentó, pero lo hizo con más corazón que cabeza, y el Burgos supo defenderse a la perfección.

De hecho, el conjunto blanquinegro pudo incrementar la ventaja en el descuento con un fantástico lanzamiento de libre directo de Adrián Cruz que se estrelló en el poste y acabó paseándose por la línea de gol sin atreverse a entrar. En realidad no hizo falta, ya que, a pesar del sufriminto de los últimos minutos, los tres puntos ya no se iban a escapar.

Tres puntos que permiten al Burgos coger un balón de oxígeno en estos primeros compases de la temporada, que no están siendo para nada fáciles. El próximo fin de semana, el cuadro blanquinegro visitará San Sebastián de los Reyes para intentar ratificar el cambio de tendencia. Unos días antes, eso sí, deberá verse las caras contra la Arandina en la Copa Federación.

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