El Patrimonio burgalés en peligro XI: Monasterio de Nuestra Señora de los Lirios de Alveinte

Monasterio de la Sierra organiza mañana una romería a las ruinas del antiguo edificio

Monasterio de Nuestra Señora de los Lirios de Alveinte/MONASTERIO DE LA SIERRA
Monasterio de Nuestra Señora de los Lirios de Alveinte / MONASTERIO DE LA SIERRA
César Ceinos
CÉSAR CEINOSBurgos

El inmueble burgalés que más tiempo lleva en la Lista Roja del Patrimonio es el Monasterio de Nuestra Señora de los Lirios de Alveinte de Monasterio de la Sierra. Entró el 16 de diciembre de 2007, apenas unas semanas después de que Hispania Nostra creara este elenco de denuncia. No fue el primer bien de la provincia en formar parte de la relación -ese dudoso honor corresponde al monasterio de San Antón de Castrojeriz-, pero es el más veterano tras la salida del edificio castreño el 18 de octubre de 2017.

El monumento, que albergó durante siglos a monjes franciscanos, fue fundado por fray Lope de Salinas en 1440 sobre los restos de un antiguo edificio que tenía la misma utilidad. Su situación en medio del campo -Monasterio de la Sierra se ubica a unos cuatro kilómetros de las ruinas- provocó que surgiera el dicho «fraile... ¿qué hiciste que a Alveinte viniste?», ya que, según se ha comentado siempre en el municipio y así recuerda el alcalde, José Luis María, la leyenda asegura que era un lugar de castigo para los religiosos.

Pero la llegada de la Edad Contemporánea cambió para siempre los destinos del monumento. Durante la Guerra de Independencia, el edificio sirvió de cobijo al Cura Merino y fue saqueado por las tropas Napoleónicas. No obstante, el principio del fin del cenobio fue la desamortización dictada en 1835 por Juan Álvarez Mendizábal, por la que los bienes monacales fueron expropiados y puestos a la venta.

Tras el Real Decreto, el edificio comenzó su declive, al igual que ocurrió en otros inmuebles que pasaron de manos de la Iglesia a particulares. A día de hoy, del monumento gótico solo se conservan unos muros -los que no fueron utilizados para la construcción de una central eléctrica- y la cabecera de la iglesia con la bóveda completa. Ya en la última parte del siglo XX, el proyecto del embalse de Castrovido pudo hundir los restos del monasterio, pero se salvó porque hicieron la presa más pequeña, explica el regidor.

Pero no todo es negativo en este artículo. El monumento, que está en una finca privada, continúa en la memoria de los vecinos, que hace varias décadas acometieron una limpieza de las ruinas. Además, a iniciativa de tres religiosos de la localidad, en 1994 recuperaron una romería festiva para rendir culto a Nuestra Señora de los Lirios que mañana lunes alcanza su vigésimo quinta edición.

La programación variará respecto a años anteriores, puesto que los actos religiosos se llevarán a cabo en el paraje conocido como 'la Era Redonda' para facilitar la oración a los más mayores. Eso sí, seguirá habiendo peregrinación. La salida está fijada a las 10 horas desde la plaza. En el monumento se rezará una salve y tras el regreso, aproximadamente sobre las 13 horas, comenzará la procesión y la misa.

La jornada incluirá talleres para los más pequeños, juegos de cartas y una merienda popular. En este último acto, el Ayuntamiento invitará a refrescos y vino. El broche de oro correrá a cargo de un grupo musical, que amenizará una verbena a las 23 horas.

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