8M Día Internacional de la Mujer

Si nosotras paramos, se para el mundo

Imagen de una de las últimas caceroladas/IAC
Imagen de una de las últimas caceroladas / IAC

Huelga laboral, de cuidadados, estudiantil y de consumo para visibilizar las cargas que asumen las mujeres, una imposición del modelo de sociedad machista

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

8 de Marzo. Día Internacional de la Mujer. Hoy toca huelga. Las mujeres burgalesas están (estamos) llamadas a participar de una jornada reivindicativa que va más allá de las acciones de calle, las actividades de sensibilización y una gran manifestación que, como es habitual, partirá a las 20:00 de la Plaza del Cid. Hoy estamos llamadas a una huelga feminista, con la que seguir reivindicando una igualdad de derechos efectiva y visibilizar el papel que juegan las mujeres en la sociedad.

No se trata únicamente de hacer huelga en el ámbito laboral, o paros de dos horas, sino que la convocatoria tiene cuatro ejes: huelga laboral, huelga, de cuidados, huelga estudiantil y huelga de consumo. «Si nosotras nos paramos, se para el mundo», explica la presidenta de la Asociación para la Defensa de la Mujer 'La Rueda', Laura Pérez, poniendo voz al mensaje que se pretende lanzar con esta forma de movilización, que se viene impulsando desde hace varios años en el ámbito internacional.

8 de Marzo

Se trata de visibilizar las cargas que asumen las mujeres dentro de una sociedad machista y patriarcal, que desde bien pequeñas las orienta hacia el mundo de los cuidados, comentan Silvia Adrián y Estrella Paredes, del Colectivo 8 de Marzo. Se ha avanzado en derechos y libertades, pero seguimos educando en roles de género que presentan a la mujer en el papel de cuidadora y al hombre, en el de ser productivo, insiste Adrián, y eso condiciona el desarrollo personal y profesional de las mujeres.

La huelga sirve también para evidenciar la discriminación laboral a la que estamos sometidas, la brecha salarial de género y la existencia de un techo de cristal profesional o la falta de reconocimiento en los ámbitos académicos. Y todo ello sin olvidar la cosificación de las mujeres, su explotación como meros objetos sexuales al servicio de los hombres y su uso comercial y publicitario, que ahonda en los roles de género.

«En 2019 seguimos con los mismos roles, los mismos prejuicios, el mismo machismo y la misma lucha», se lamenta Silvia Adrián, ya que la sociedad no ha evolucionado tanto como aparenta a simple vista. Y son las mujeres las primeras que tienen que cambiar, «pues seguimos cayendo en trampas que nos venden como privilegios», explica Ángeles Ruiz, de la Asociación Feminista Hypatia.

Huelga... y mucho más

Continuando con el programa de actividades que se ha venido desarrollando durante las últimas jornadas, este 8 de Marzo se intensificará la reivindicación. Así, las asociaciones La Rueda e Hypatia organizarán un piquete feminista que partirá, a las 10:30, de la Real y Antigua de Gamonal, para bajar hasta la Plaza del Cid por la calle Vitoria, realizando paradas informativas.

A las 12:00 está prevista la llegada al centro y, de ahí, al Paseo del Espolón, donde habrá una performance. Luego se trasladarán a la Plaza Mayor, donde cerrarán las actividades de la mañana.

Por su parte, la Asamblea 8 M convoca una concentración estudiantil en la Plaza del Cid a las 11:00; otra concentración en el HUBU a las 12:00; una performance en los juzgados a las 13:00; y una parada por las pensiones en Tesorería a las 14:30.

Luego habrá comida en la Plaza Mayor y, por la tarde, actividades de calle. También, antes de la manifestación, a partir de las 18:00 se organizará la actividad 'Voces del 8M', con poesía, relatos y testimonios en las escalinatas del Arlanzón frente al Museo de la Evolución Humana.

El sistema laboral descansa sobre el trabajo invisible que hacen las mujeres en el hogar; son ellas las que se ocupan de las tareas domésticas, de la crianza de los hijos y del cuidado de mayores y dependientes. Un trabajo no remunerado, que por mandato de género les corresponde a ellas y les obliga a renunciar a su tiempo libre, a su carrera profesional, para estar al servicio de los demás, insiste Ruiz.

Mientras, se plantean «trampas» para hacer creer a las mujeres que tienen privilegios (como los permisos de maternidad, las excedencias laborales, las jornadas reducidas) y que voluntariamente eligen, «priorizan» entre la familia y la profesión, cuando es el modelo de sociedad patriarcal el que impone las normas. «Y no estamos lo suficientemente preparadas para encarar esas trampas, de ahí la importancia de continuar con la lucha ideológica», insiste Ángeles Ruiz.

También los hombres tienen que cambiar, «renunciando a su protagonismo, a su masculinidad tóxica», apunta Raquel Suárez, de Hypatia Burgos. Y es que acabar con el patriarcado, con el machismo que impera en nuestra sociedad no es solo un lavado de cara, supone un cambio radical que implica a los hombres, «que deben perder privilegios que no les corresponden», aunque así lo crean, recuerda.

Por todo ello, este 8 de Marzo las mujeres saldrán a la calle, a reivindicar una igualdad de derechos efectiva, real y no solo sobre el papel. «No es una guerra de sexos», apunta Laura Pérez, sino una cuestión de derechos humanos, de tener las mismas oportunidades y de reconocer, como se hace con los hombres, el papel que la mujer juega en la sociedad (buena parte del mismo invisibilizado).

La huelga busca dejar puestos de trabajo vacíos, tareas domésticas a medio hacer, niños a los que tengan que ir otros a recoger a los centros escolares y mayores y dependientes que deban ser atendidos por los hombres de la casa. Mandiles colgados de las ventanas y mujeres en la calle dispuestas a seguir luchando, a poner freno a movimientos políticos e ideológicos que amenzan con un retroceso en los derechos de las mujeres, que son los derechos de toda la sociedad.

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