Lacalle cede la Alcaldía a Marañón, sin descartar entrar en el gobierno, y urge a Cs a negociar de forma «pública» con Vox

Lacalle ha comparecido acompañado de sus concejales electos/PCR
Lacalle ha comparecido acompañado de sus concejales electos / PCR

El PP se compromete a garantizar una estabilidad política en el Ayuntamiento de Burgos durante los próximos cuatro años y valora como «positivo» el acuerdo con Cs para evitar un gobierno de «extrema izquierda populista»

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Los siete concejales del Partido Popular, con Javier Lacalle a la cabeza, están dispuestos a votar a Vicente Marañón para convertirlo mañana en el nuevo alcalde de Burgos. Los 'populares' aceptan y ratifican el acuerdo de ámbito nacional entre PP y Cs, que garantizará que la Junta de Castilla y León quede en manos de Alfonso Fernández Mañueco, a cambio de ceder a Ciudadanos plazas regionales como los ayuntamientos de Burgos y Palencia, e incluso la diputación burgalesa.

Lacalle ha reconocido que «les hubiera gustado que la Alcaldía fuera del Partido Popular», pues es la fuerza más votada del centroderecha, pero la única exigencia expresa de Cs ha sido quedarse con la dirección del Ayuntamiento de la capital. Y puesto que el objetivo último es «conseguir un gobierno estable de centrodrecha y evitar que se traslade a Burgos un gobierno de extrema izquierda populista, pues valoran »positivamente« el pacto político.

Eso sí, el PP espera que Cs reconsidere su posición y, aun comprometiendo sus votos a Marañón, mantiene abierta la posibilidad de que el próximo alcalde sea del PP. Si la formación naranja retirase su exigencia de dirigir Burgos, Lacalle estaría «encantado» de postularse en la sesión de investidura. «Si no me vetan, yo presentaría mañana la candidatur», ha afirmado, y en el caso de veto, ya se buscaría una alternativa en el grupo de concejales del PP.

Lacalle: «Le aseguro que no voy a ser consejero, me voy a quedar en Burgos»

Si Ciudadanos no cambia de opinión, y deja que Javier Lacalle repita como alcalde de Burgos, el actual regidor se convertirá a partir de mañana en un concejal más del Ayuntamiento de la capital. Eso sí, tiene en Madrid su puesto de senador y reconoce que, en los próximos días, tomará decisiones en relación a su futuro político.

«Es una decisión que adoptaré en los próximos días, pero será una decisión pensando en clave local», ha afirmado, renegando de las informaciones que apuntan a que se convertirá en consejero de la Junta de Castilla y León de la mano de Alfonso Fernández Mañueco. «Por mucho que lo digan, les aseguro que no me voy a Valladolid», ha afirmado esta mañana.

Allí ya estuvo, y lo dejó, pues dice que «priorizó» la ciudad, así que se quedará en Burgos. Las informaciones sobre su marcha a la Junta «no tienen ningún fundamento», reitera, con su típica muletilla de «se lo puedo decir más alto pero no más claro», y reconoce que «esperan» que sí haya otros burgaleses en la Junta.

De momento, y tras hablar esta mañana con Cs, la formación sigue manteniendo la candidatura de Marañón para regidor burgalés. De ahí que el Partido Popular urja a Cs a reunirse «de forma pública» con Vox, pues los votos de sus dos concenajes son «imprescindibles», ha recordado Lacalle, para la investidura de Marañón. «Si no lo ha hecho ya, Cs debe pedir a Vox su respaldo, porque sino el del PP no sirve para nada», ha recordado el cabeza de lista de los 'populares'.

Es más, a juicio de Lacalle, Ciudadanos no debe quedarse únicamente en pedir el apoyo de Vox para la investidura, sino también buscar un acuerdo de gobierno para garantizar la estabilidad política durante los próximos cuatro años, «con las contraprestaciones que proceda». El 'popular' recuerda que su partido, y en concreto su candidatura, ya tienen un respaldo de Vox, porque con ellos se han reunido, ahora le toca a Cs hacer lo mismo, con un «encuentro público». «El apoyo de Vox no se debe de quedar en el día 15 de junio».

Responsabilidad de gobierno

En una rueda de prensa, acompañado por los miembros electos de la candidatura, Javier Lacalle ha aseguado que el contacto con Cs ha sido «fluido», pese a que en Burgos no han mantenido reuniones, y esta misma mañana ha habido conversaciones telefónicas. Existe un acuerdo para que el próximo gobierno municipal sea de centroderecha, pero no se ha hablado de la conformación del mismo.

El PP se reserva el derecho a entrar en alguna área de gobierno, «no lo desacartan» pero la decisión todavía no se ha tomado. Eso sí, en caso de entrar no sería en las áreas capitales, como Hacienda o Personal, pues esas le corresponden al alcalde y sus concejales. Y sí que estarán en la Junta de Gobierno Local, en el futuro ya se verá qué otro tipo de decisión adoptan, ha reiterado.

Lo que también ha dejado claro Javier Lacalle es que «sería una irresponsabilidad pedir una Alcaldía y luego no ser capaces de gestionarla», sobre todo cuando «se han empeñado por todos los medios a ser alcalde» y se supone que tienen los medios y los recursos suficientes para llevar a cabo la gestión municipal. Así que el PP ofrece estabilidad política, apoyo y colaboración pero, de momento, que la «titánica» labor la asuman solos, que para eso se han «empeñado».

Los 'populares' respaldarán los presupuestos que presente Cs, siempre que incluyan sus propuestas, colaborarán en la gestión diaria municipal y están incluso dispuestos a facilitar dos dedicaciones exclusivas para el grupo de gobierno, pues su objetivo último es que exista un gobierno de centroderecha estable, que es lo que pidieron los burgaleses el pasado 26 de mayo, ha apuntado Lacalle.

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