Burgos registró 21 fallecidos en accidentes de tráfico en 2018, dos víctimas menos que el año anterior

Imagen del accidente mortal de Castrobarto/BC
Imagen del accidente mortal de Castrobarto / BC

La tendencia a la baja en la siniestralidad vial se mantiene en las carreteras burgalesas pese al incremento del tráfico/ Se contabilizaron 4 víctimas por accidente de moto

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Burgos ha cerrado el 2018 con 18 accidentes mortales en las carreteras de la provincia, uno menos que en 2017, en los que han perdido la vida 21 personas, lo que supone dos fallecidos menos que en el año anterior. Son los datos provisionales de la Jefatura Provincial de Tráfico, que muestran una tendencia a la baja en la siniestralidad vial pese al incremento del tráfico que registran nuestras vías provinciales, y a su diversificación.

Raúl Galán, jefe provincial de Tráfico, insiste en que se va por el buen camino pues el objetivo es conseguir cero accidentes mortales, reduciendo la siniestralidad año a año. Eso sí, las estadísticas frías se olvidan de que cada una de las víctimas mortales es una tragedia familiar y las carreteras de Burgos se han cobrado este año 21 vidas, lo que son 21 tragedias, y una cifra que se incrementará posiblemente con los datos consolidados del ejercicio, que se conocerán en unos meses.

Y es que las estadísticas de primeros de año solo incluyen a fallecidos en vías interurbanas durante las 24 primeras horas tras el siniestro, recuerda Galán; luego se contabilizarán los fallecidos hasta 30 días después, y los accidentes ocurridos en el resto de vías, así que el cómputo anual crecerá en cuanto a víctimas mortales.

Una Navidad tranquila con retenciones puntuales en la AP-1

La Operación Especial de Tráfico con motivo de las fiestas de Navidad se está desarrollando en la provincia de Burgos con tranquilidad. De momento, no se ha registrado ningún accidente mortal y el siniestro más llamativo tenía lugar días atrás en la AP-1, con ocho heridos leves, que viajaban en una furgoneta.

Por lo que se refiere al tráfico, Raúl Galán asegura que se han producido las retenciones habituales, y en mucha menor medida que en puentes como el de la Inmaculada, pues las entradas y salidas de los viajeros están más escalonadas. De hecho, se esperan intensidades de 2.000 vehículos a la hora sin alcanzar los 3.800 registrados en el Nudo Landa en el puente de la Constitución.

Mientras, en la AP-1 «no ha habido rentenciones de las registradas en años anteriores». Han sido retenciones puntuales, sobre todo en Armiñón, y el tráfico ha presentado hasta el momento «intensidades razonables». Habrá que seguir vigilando aunque Tráfico es «optimista», tras la liberalización de la autopista.

En Burgos, a diferencia de lo que ocurre en otras provincias, los accidentes mortales se distribuyen al 50% entre vías convencionales y vías de alta capacidad, puesto que se cuenta con muchas autovías de soportan un intenso tráfico. Así, de los 18 siniestros con fallecidos, tres tuvieron lugar en la A-1, mientras que la AP-1, la A-231 y la A-62 registraron un siniestro mortal cada una.

A destacar los tres fallecidos, en dos accidentes, en la N-I antes de la liberalización de la autopista. El primero ocurrió hace un año, cuando falleció un varón de origen portugués en Castil de Peones, mientras que el segundo tuvo lugar en agosto, con el fallecimiento de una joven pareja gallega en Quintanapalla.

Igualmente, Raúl Galán muestra su preocupación por el incremento de los accidentes mortales de moto, con cuatro fallecidos en 2018. Uno de los siniestros acabó con la vida de una pareja de Leioa (Vizcaya) en la N-629, en Merindad de Montija. Galán reconoce que se está incrementando la circulación por carretera así que habrá que estar más pendientes de los motoristas, uno de los colectivos más vulnerables junto con ciclistas, peatones y personas de la tercera edad.

En el lado positivo se encuentra la reducción de los fallecidos en caminos comarcales, pasando de los cuatro de 2017 al único siniestro ocurrido en 2018. Aun así, el jefe provincial de Tráfico no baja la guardia y recuerda que las distracciones, la somnolencia y el exceso de velocidad están detrás de los siniestros mortales, aunque también en 2018 en algunos de los accidentes ocurridos los conductores dieron positivo en alcohol y/o drogas.

Por ese motivo, la DGT continuará con las campañas de vigilancia y propone mediadas, como la que entrará en vigor a finales de mes, para reducir a 90km/h la velocidad máxima en las vías convencionales. El exceso de velocidad no es la causa fundamental de los siniestros pero sí que es la variable que marca la diferencia entre un accidente leve y uno grave o incluso mortal, y los conductores deben ser conscientes de ello.

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